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El escenario extremo de Anthropic: la IA sube el PIB 32% en 2030 y los sueldos de oficina bajan

Anthropic modeló la economía de EE. UU. hasta 2030 en tres escenarios de IA. En todos crece el PIB; lo que cambia es el reparto. En el extremo, la economía es 32.4% más grande y la parte que va al trabajo cae de 60% a 45.2%, con sueldos de oficina más de 10% abajo.

por Gerardo Pavez
Young professionals working collaboratively in a modern office environment, fostering teamwork and innovation.
Foto de cottonbro studio en Pexels

Anthropic publicó su explorador de escenarios económicos, una herramienta interactiva fechada en septiembre de 2026 que calcula qué le pasaría a la economía de Estados Unidos hasta 2030 según cuánto avance la inteligencia artificial y qué tan rápido la adopten empresas y trabajadores. No es un pronóstico: son tres escenarios condicionales y en los tres crece el producto interno bruto. Lo que cambia entre uno y otro es quién se queda con ese crecimiento. En el más agresivo, el que la propia empresa llama extremo, el PIB de 2030 termina 32.4% por encima de una economía sin IA, la parte del pastel que va a los salarios cae de cerca del 60% a 45.2% y los trabajadores del conocimiento cobran más de 10% menos que sin la tecnología.

Tres escenarios que no son un pronóstico

El modelo no pregunta si la IA "quita" un empleo. Trata cada ocupación como un paquete de tareas tomadas de la clasificación O*NET del Departamento del Trabajo estadounidense, y para cada tarea admite cuatro caminos: que la IA no la toque, que ayude a la persona a hacerla mejor o más rápido, que la automatice por completo o que aparezca una tarea nueva. El ejemplo que usa la propia página es el de una enfermera: la IA puede redactar instrucciones de alta o registrar signos vitales, pero no puede bañar a un paciente.

Con esa maquinaria, el equipo de economía de Anthropic construyó tres trayectorias. Firman el modelo Anton Korinek, Chad Jones, Szymon Sacher, Tess Cotter y Peter McCrory, y el explorador sale como versión 1.0; NPR y Axios lo cubrieron el 9 de septiembre de 2026. En la modesta, el efecto se parece al de internet y cuesta verlo en los datos macroeconómicos: la IA se usa en apenas 4% de las tareas de toda la economía en 2030, según el desglose que publicó Axios, y el PIB queda 1.6% arriba.

En la sustancial, la IA ya es capaz de hacer la mitad del trabajo del conocimiento en 2030 y la mayor parte de forma autónoma, pero la adopción no llega a todos lados: se usa en 12% de las tareas. Ahí la economía crece al doble de su ritmo normal y el PIB termina 8.3% arriba; el desempleo sube a 4.6%, según el detalle que publicó Axios.

La tercera es la de los números grandes. En el escenario extremo, la IA es más productiva que las personas en la gran mayoría de las tareas cognitivas, las hace casi todas sola y prácticamente no crea tareas nuevas para humanos. Anthropic advierte que llegar ahí exigiría sistemas que se automejoran de forma recursiva y una adopción muy veloz. Si ocurre, el crecimiento anual toca 15% y la economía se duplica cada 4.5 años, con un desempleo que Axios sitúa cerca de 12%, por encima de los niveles habituales de una recesión.

Estas son las tres trayectorias que la herramienta calcula para 2030, con el PIB medido a precios de 2025.

Los tres escenarios de Anthropic para la economía de Estados Unidos en 2030, con el PIB a precios de 2025
Escenario PIB en 2030 Frente a una economía sin IA Parte del PIB que va al trabajo
Modesto 34.1 billones de dólares +1.6% 59.4%
Sustancial 36.3 billones de dólares +8.3% 56.1%
Extremo 44.4 billones de dólares +32.4% 45.2%

El crecimiento no llega igual a todos los bolsillos

Hoy, de cada dólar que produce la economía estadounidense, unos 60 centavos van a los trabajadores y unos 40 al capital. Ese reparto se mueve en los tres escenarios y se rompe en el extremo: el trabajo baja a 45.2% y el capital sube a 54.8%. La consecuencia que Anthropic escribe sin rodeos es que, en ese mundo, el ingreso laboral total de 2030 apenas se mueve respecto a una economía sin IA. La economía es casi un tercio más grande y la masa salarial se queda donde estaba.

Dentro de ese promedio hay dos historias. Los trabajadores del conocimiento, los que viven de procesar información en una oficina, ven salarios planos en el escenario sustancial y una caída de más de 10% en el extremo. Su empleo baja alrededor de 4% en el primero y más de 20% en el segundo, según las cifras que reportó Axios. El resto gana: si la IA acelera el diseño y los permisos de una obra, se vuelven viables más proyectos y sube la demanda, y con ella el sueldo, de quienes los construyen.

El puente entre una y otra ocupación es el punto flaco. El modelo plantea que un programador o un agente de call center tendría que moverse a oficios menos expuestos, como electricista o enfermería, y cambiar de ocupación entera es lento y difícil. Mientras más rápido desaparece el trabajo viejo frente a lo que tarda la gente en colocarse, más sube el desempleo.

Electrician using a multimeter to fix industrial control panel wiring.
Imagen ilustrativa: el modelo proyecta más demanda y mejores sueldos en oficios que la IA no toca directamente · Foto de Onics Energy en Pexels

La variable que más pesa no es la capacidad de la tecnología, sino su uso. Anton Korinek, responsable de los estudios económicos sobre IA transformadora en Anthropic, lo resumió a NPR con una idea simple: si la IA hace cosas asombrosas y nadie la usa, no tiene impacto económico.

Qué espera la gente y qué deja fuera el modelo

Anthropic acompañó el lanzamiento con una encuesta a 10,980 adultos en Estados Unidos, levantada en agosto. Al pasar por el modelo las respuestas del encuestado típico, el resultado se parece al escenario sustancial: un PIB alrededor de 10% mayor en 2030 y un desempleo cercano a 5%. Cerca de 10% de los encuestados respondió en línea con el escenario extremo.

La lista de lo que el modelo no incluye es larga y la firma la propia empresa: no hay respuestas de política pública, ciclos económicos, choques de demanda agregada, turbulencias financieras ni riesgos catastróficos de la tecnología. Tampoco hay robots hipercapaces, así que las ocupaciones físicas que aquí aparecen protegidas podrían no serlo.

Dieciocho economistas leyeron un borrador del reporte técnico y enviaron comentarios detallados, entre ellos Daron Acemoglu, David Autor y David Romer. Anthropic aclara que no se les pidió respaldar las conclusiones. Dos de sus observaciones ya cambiaron el modelo: que la IA puede subir el rendimiento del capital y que los sueldos de las ocupaciones más expuestas pueden separarse de los del resto. Otras siguen abiertas. Hay revisores que leen el escenario extremo más como un experimento mental que como un escenario, y otros que consideran que el modesto se queda corto frente a lo que ya se ve en los datos.

Sobre la difusión, el cofundador Jack Clark se puso en el medio. La tecnología, dijo a NPR, "va a ser muy, muy buena. Pero llegará a la economía más despacio".

Anthropic dice que este modelo orientará la investigación que financia y las propuestas de política que impulse, dentro y fuera de Estados Unidos. Es decir: la empresa que vende la tecnología es la que publica el escenario en el que su producto deja intacta la masa salarial. "Tenemos margen de decisión sobre qué futuro se materializa", dijo a Axios Peter McCrory, economista de la compañía y uno de los autores del modelo. En el escenario extremo, escribe el propio explorador, el problema deja de ser crecer y pasa a ser repartir.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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