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El desplome del oro hacia los 4,000 dólares arrastra a las grandes multinacionales mineras

Las acciones de las mineras de oro caen mientras el metal precioso retrocede hacia la barrera de los 4,000 dólares.

por Patricia Rodriguez
Mineras de oro caen mientras el lingote retrocede hacia los 4,000 dólares

TL;DR:

  • El precio del oro retrocede a la zona de los 4,015 dólares por onza y presiona el soporte psicológico de los 4,000 dólares.
  • Las principales compañías mineras de oro registran caídas de hasta el 9% en el último mes debido a la corrección del metal.
  • Un dólar fuerte y la expectativa de un alza de tasas por parte de la Fed reducen el apetito de los inversores por activos sin rendimiento físico.

Las acciones de las principales compañías mineras de oro sufrieron un duro revés tras la caída del metal precioso hacia la frontera psicológica de los 4,000 dólares por onza. Este retroceso, acelerado por la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos suba las tasas de interés antes de que termine el año, encendió las alarmas en el sector. Al cierre de las negociaciones del 29 de junio de 2026, el oro al contado cotizó en torno a los 4,015 dólares por onza, una pérdida de más del 10% en el último mes que arrastra la cotización de gigantes de la industria como Newmont y Barrick Mining, enfrentadas ahora a menores márgenes y a una escalada generalizada en sus costos de producción.

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El crudo sube tras los choques entre EE. UU. e Irán, que ponen a prueba la tregua en el estrecho de Ormuz.
Preciosos anillos de boda de oro colocados elegantemente sobre una superficie de madera rústica.
Foto: Jairus Abiasen / Pexels

La Reserva Federal y el dólar asfixian el avance del metal

El retroceso del oro no es casualidad. El mercado reaccionó con fuerza después de que el metal precioso rompiera a la baja la barrera psicológica de los 4,000 dólares la semana pasada, un nivel que no se veía desde noviembre de 2025. Según datos de Trading Economics, la cotización descendió de los 4,067 dólares de la sesión previa hasta tocar mínimos recientes cerca de los 4,015 dólares. Detrás de este movimiento hay un claro cambio de expectativas en la política monetaria estadounidense.

La herramienta CME FedWatch Tool muestra que los operadores ya descuentan una probabilidad del 88% de que la Reserva Federal aplique un nuevo incremento a las tasas de interés en diciembre de 2026, un aumento drástico frente al 61% estimado antes de la reunión de junio. Esta perspectiva de mantener el dinero caro por más tiempo beneficia directamente al billete verde.

De hecho, el dólar estadounidense escaló hasta tocar máximos de un año. Cuando la divisa norteamericana se fortalece, el oro, cotizado globalmente en dólares, se vuelve significativamente más costoso para los compradores que manejan otras monedas. A esto se suma que las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el encarecimiento de los precios de la energía mantienen viva la presión inflacionaria, lo que da más argumentos a la Fed para no aflojar el cinturón.

"La interacción de rendimientos de bonos elevados, un dólar más fuerte y la anticipación de que las tasas de política monetaria permanezcan altas por un periodo prolongado sigue desalentando el interés de los inversores en activos que no generan rendimientos", explicó Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas en Saxo Bank.

Las grandes mineras sienten el impacto de la corrección

El impacto de esta racha bajista se trasladó de inmediato a las pizarras de Wall Street y de las principales bolsas del mundo. Las empresas mineras, cuya rentabilidad está directamente ligada al precio spot del metal, han visto cómo se evaporan sus ganancias acumuladas a principios de año, cuando el oro acarició máximos cercanos a los 5,600 dólares en enero.

  • Newmont, el productor de oro más grande del mundo, acumula un retroceso de casi el 9% en su valor de mercado durante el último mes, reflejando el nerviosismo de los inversionistas.
  • Barrick Mining experimenta una trayectoria similar. La firma canadiense no solo lidia con la caída del lingote, sino también con el incremento en sus costos operativos y desafíos en la producción de Nevada Gold Mines, su proyecto conjunto en territorio estadounidense.
  • Kinross Gold cotizó el lunes en un rango estrecho entre los 23.47 y los 24.10 dólares, alejándose de sus picos recientes.
  • Agnico Eagle Mines cedió terreno de manera importante, alejándose de los niveles cercanos a los 156 dólares por acción que había alcanzado semanas atrás.

Para las compañías del sector, esta corrección de precios llega en un momento delicado. Los costos de los insumos clave para la extracción, como la energía, la maquinaria y la mano de obra, siguen siendo elevados, lo que estrecha el margen de flujo de caja libre incluso para los operadores más eficientes de la industria.

La delgada línea de los 4,000 dólares y las metas de fin de año

El análisis técnico sugiere que el comportamiento del oro en los próximos días será crucial. El soporte de los 4,000 dólares representa una barrera psicológica que divide la confianza del pánico. Si la cotización se mantiene de forma consistente por debajo de este umbral, el mercado podría enfrentar un panorama complejo. Según advirtió Hansen, quedarse rezagado bajo esta marca podría gatillar una nueva oleada de capitulación y ventas masivas impulsadas por algoritmos y factores de impulso técnico.

Sin embargo, no todas las proyecciones son pesimistas. El mediano y largo plazo aún conserva defensores de peso en el sector financiero. Grandes firmas de inversión como Goldman Sachs mantienen una postura constructiva para el cierre de 2026. Sus analistas ajustaron recientemente su precio objetivo a unos 4,900 dólares por onza, mientras que otras instituciones financieras sitúan sus pronósticos de consenso en un rango de entre 4,800 y 5,500 dólares.

El argumento que sostiene estas previsiones optimistas es la persistencia de factores estructurales. La demanda sostenida por parte de los bancos centrales, que buscan diversificar sus reservas frente al billete verde, y los persistentes riesgos geopolíticos globales actúan como un suelo histórico para el metal precioso.

Los próximos meses definirán si la caída actual es solo una pausa saludable en un ciclo alcista prolongado o si el endurecimiento de la Reserva Federal logrará enfriar de forma definitiva la fiebre por el metal dorado, obligando a las mineras a reconfigurar sus planes de producción de cara a 2027.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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