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El 'colibrí' de la Antártida es un cerro bajo el hielo, y NISAR ya abrió sus datos al público

NISAR liberó sus datos el 20 de julio. La imagen del 'colibrí' antártico muestra un nunatak fracturando el hielo.

por Alejandro Castillo Leone
El 'colibrí' de la Antártida es un cerro bajo el hielo, y NISAR ya abrió sus datos al público

TL;DR:

  • La NASA y la ISRO abrieron al público los datos de los dos radares del satélite NISAR el 20 de julio de 2026, a nueve días de que la misión cumpla un año en órbita.
  • La figura con forma de ave es Nunatak Zaterjavshijsja, una cumbre del este antártico rodeada de hielo: el magenta marca superficies lisas y el verde, las grietas profundas.
  • Con el archivo abierto, cualquier universidad puede bajar los mismos productos con los que la misión midió que partes del Valle de México se hunden más de dos centímetros al mes.

La NASA y la ISRO abrieron al público el archivo del satélite NISAR el 20 de julio de 2026, y la carta de presentación fue una imagen que parece un colibrí suspendido sobre la Antártida. No hay ave. El radar retrató Nunatak Zaterjavshijsja, una cumbre rocosa del este antártico que asoma en medio de una corriente de hielo que avanza hacia el noreste rumbo al océano. El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) publicó la imagen el 21 de julio, nueve días antes del primer aniversario del lanzamiento. Desde ahora, cualquiera con conexión a internet puede bajar los mismos datos con los que se armó.

La postal, además, no salió de una observación de esta semana. La produjeron con mediciones que el radar de banda L tomó en agosto de 2025, mientras los equipos de Estados Unidos e India todavía probaban los sistemas del satélite. Lo nuevo es el grifo que se abrió detrás de ella.

Un cerro que le estorba al glaciar

Un nunatak es una cumbre rocosa que sobresale por encima de una capa de hielo. Este en particular funciona como un obstáculo en el camino: el glaciar baja hacia el noreste, se topa con la montaña y la topografía del cerro genera tensiones en el hielo. El resultado son fracturas profundas, llamadas crevasses, que en la imagen aparecen como líneas verdes afiladas alrededor del pico.

Seongsu Jeong, ingeniero de análisis de señales del JPL y autor de la imagen, explicó por qué el asunto interesa más allá de la anécdota visual:

"Primero, es una imagen hermosa, con detalles ricos de rasgos que dan pistas sobre cómo se mueve el glaciar. Después, como el radar a menudo puede ver a través de la nieve y en lo profundo del hielo, NISAR puede observar propiedades del hielo antártico fundamentalmente distintas de las que se aprecian en las imágenes ópticas. Con NISAR estamos viendo lo que está oculto bajo la superficie."

Magenta y verde: aquí el color es información

Sobre la Antártida, NISAR dispara ondas de radar con polarización horizontal, y la orientación con la que regresan delata contra qué rebotaron.

  • Las señales que vuelven en horizontal chocaron con una superficie regular, como hielo liso. Esas zonas salen en magenta.
  • Las que vuelven en vertical se refractaron al penetrar parcialmente la nieve y el hielo, o se dispersaron en ángulos distintos al reflejarse en superficies irregulares, como las paredes de las grietas. Esa dispersión de volumen aparece en verde.
  • El blanco marca las áreas donde ambas señales rebotan con fuerza, posible indicio de una mezcla pareja entre dispersión de superficie y de volumen.

La comparación ayuda a entender el punto: la misma escena, vista con luz óptica por el satélite Landsat 9 el 2 de noviembre de 2025, es prácticamente todo blanco. Se adivinan sombras leves donde está el cerro y algunas texturas que insinúan que el hielo no está liso del todo. Poco más.

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El radar de banda L de NISAR tomó las mediciones del 'colibrí' en agosto de 2025, mientras la NASA y la ISRO probaban los sistemas del satélite. El JPL la publicó el 21 de julio de 2026 como muestra de lo que la misión puede hacer, junto con la apertura del archivo.

Qué se abrió exactamente el 20 de julio

Del lado estadounidense, la misión empezó a publicar de forma continua productos calibrados de todas las mediciones de banda L tomadas desde el 17 de junio, y el equipo espera haber liberado antes de que termine el año todo lo capturado durante las operaciones científicas previas. Los archivos se descargan en el Alaska Satellite Facility Distributed Active Archive Center, en Fairbanks, que aloja y distribuye todos los datos de radar de apertura sintética de la NASA. Antes hubo dos entregas limitadas: unos 25 productos de muestra en enero y varios miles de productos precalibrados en febrero.

Del lado indio, el equipo científico del Centro de Aplicaciones Espaciales de la ISRO, en Ahmedabad, ya libera los datos de banda S a través del portal Bhoonidhi. La agencia detalló que todos los productos del Ciclo 25, iniciado el 8 de julio de 2026, se generan desde el sistema operativo de producción y están disponibles para descarga, mientras los conjuntos anteriores se reprocesan y se suman al archivo por etapas. El procesamiento ocurre en el IMGEOS del NRSC, en Shadnagar, e incluye productos SAR estándar, interferométricos y de desplazamiento de píxeles, orientados a gestión de desastres, monitoreo ambiental, agricultura, estudios de uso de suelo y evaluación de riesgos geológicos.

El caudal tampoco es menor: la misión genera del orden de decenas de terabytes al día. NISAR vigila casi toda la superficie terrestre y helada del planeta dos veces cada 12 días, desde unos pocos grados del Polo Sur hasta los 77.5 grados de latitud norte, por encima del Círculo Polar Ártico. Y no es el único archivo científico que se destapó en los últimos días: FomoEra contó también cómo se hizo público el mapa más detallado de los campos magnéticos del universo.

El mismo radar ya midió cuánto se hunde el Valle de México

Aquí la historia deja de ser una curiosidad polar. El 29 de abril de 2026, el JPL publicó un mapa hecho con NISAR que ubica las zonas de la Ciudad de México y sus alrededores que se hunden más de dos centímetros al mes, en buena medida por la extracción de agua subterránea. El análisis se apoya en mediciones preliminares tomadas entre octubre de 2025 y enero de 2026, durante la temporada seca.

El problema lleva más de un siglo encima. Un ingeniero lo documentó por primera vez en 1925 y, para los años noventa y dos mil, partes de la zona metropolitana se hundían alrededor de 35 centímetros al año, con daños en infraestructura como el Metro. El Ángel de la Independencia, levantado en 1910 y de 36 metros de altura, lleva 14 escalones añadidos en su base conforme el terreno cede a su alrededor.

David Bekaert, gerente de proyecto en el Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica y miembro del equipo científico de la misión, lo puso así cuando se publicó ese mapa:

"Ciudad de México es un punto caliente muy conocido cuando se habla de hundimiento, e imágenes como esta apenas son el comienzo para NISAR. Vamos a ver una oleada de descubrimientos nuevos en todo el mundo, dadas las capacidades de detección únicas de NISAR y su cobertura global constante."

El colibrí sirve de carta de presentación, pero lo que queda abierto es el catálogo entero. Con los productos de NISAR en descarga libre y una cobertura que se repite cada 12 días, saber cuánto se mueve el suelo de una ciudad, un glaciar o un valle agrícola deja de depender de quién tiene la imagen y pasa a depender de quién se sienta a procesarla.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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