TL;DR:
- El FMI rebajó su previsión de crecimiento global para 2026 al 3% debido a la crisis energética.
- Los precios del petróleo siguen un 25% más altos tras el estallido del conflicto en Medio Oriente.
- Las inversiones masivas en inteligencia artificial en EE. UU. evitan una desaceleración económica más grave.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su previsión de crecimiento económico global para 2026 al 3%, una décima menos que el 3.1% proyectado en abril de este año. El persistente shock energético derivado de las tensiones bélicas en Medio Oriente sigue frenando la actividad productiva en todo el mundo. Sin embargo, el organismo destacó que el boom de inversiones en tecnología, liderado por el gasto en inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos, actúa como un salvavidas que evita un desplome mucho más severo de la economía global.
La actualización de julio de su informe Perspectivas de la Economía Mundial confirma una desaceleración evidente frente al 3.5% registrado en 2025. Aunque el FMI proyecta una recuperación parcial que llevaría el crecimiento global al 3.4% en 2027, el panorama inmediato se mantiene condicionado por la geopolítica y el encarecimiento de las materias primas.


El conflicto en Medio Oriente ahoga el flujo de crudo
Esta rebaja en las proyecciones responde directamente al impacto acumulado de la campaña militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada en febrero de este año. Esta situación interrumpió de manera directa el tránsito de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, una de las arterias marítimas más importantes para el comercio energético global.
Como consecuencia de este conflicto, el precio de la energía se mantiene un 25% más alto en comparación con los niveles previos a las hostilidades. Se trata de la tercera reducción consecutiva que realiza el FMI a sus pronósticos de crecimiento para 2026 durante este año, tras haber recortado la cifra del 3.3% estimado en enero al 3.1% en abril.
La persistencia de estas tensiones complica el control de la inflación. En sus informes de abril, el organismo elevó su previsión de inflación general global para este año al 4.4%, un incremento respecto al 4.1% registrado en 2025 y muy por encima del 3.8% calculado a inicios de este año.
La inteligencia artificial frena una caída peor
En medio de la incertidumbre energética, el sector tecnológico se ha convertido en el principal pilar de resistencia económica. El auge de la infraestructura para el desarrollo de la inteligencia artificial, especialmente el gasto masivo en centros de datos, procesadores y redes eléctricas en Estados Unidos, compensa en gran medida el impacto del conflicto.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el FMI, el gasto relacionado con la IA podría sumar hasta 0.3 puntos porcentuales al crecimiento mundial durante 2026. Esta inyección de capital mitiga los peores efectos de la crisis, funcionando como un amortiguador mientras otras regiones sufren las consecuencias del encarecimiento de la energía.
El riesgo latente de una recesión mundial
A pesar del empuje tecnológico, el margen de maniobra es estrecho. El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, ya había advertido que la economía global se mueve en un terreno delicado, ubicándose entre el escenario base y un panorama adverso que situaría el crecimiento en apenas el 2.5%.
Si el conflicto se prolonga y causa nuevas interrupciones en la cadena de suministro, el crecimiento global podría caer por debajo del 2%, un umbral que el propio organismo define como la antesala de una recesión global.
Las economías emergentes y los países en desarrollo son los que enfrentan el peor escenario. El FMI estima que, si el conflicto geopolítico continúa sin resolverse, aproximadamente 45 millones de personas más podrían verse arrastradas a una situación de inseguridad alimentaria severa debido al encarecimiento de los insumos básicos y el transporte. El reloj corre para las finanzas globales y la resolución del conflicto definirá el rumbo de la segunda mitad de la década.