El alto el fuego EE.UU.-Irán se desmorona: Trump amenaza con "aniquilar" a Teherán a diez días del acuerdo
Trump amenaza con aniquilar a Irán tras ataques cruzados que ponen en riesgo el MoU firmado hace diez días.
TL;DR:
- Trump publicó este domingo en Truth Social que Irán "no existirá más" si EE.UU. retoma los ataques, tras una espiral de golpes mutuos en el Golfo que incluyó ataques de la CGRI contra bases militares en Kuwait y Baréin.
- Solo el 24% de los estadounidenses considera que la guerra con Irán valió la pena, y el 63% duda de que el acuerdo conduzca a una paz duradera, según la encuesta de Reuters/Ipsos publicada el 23 de junio.
- El Memorándum de Entendimiento (MoU) firmado el 17 de junio comprometía a 60 días de negociaciones, un fondo de reconstrucción de 300,000 millones de dólares y el levantamiento total de sanciones a Irán, pero sus términos ya están en disputa abierta.
El acuerdo que Donald Trump presentó como el fin de la guerra con Irán lleva apenas diez días firmado y ya acumula ataques cruzados, amenazas de aniquilación y rechazo mayoritario en ambos países. Este domingo 28 de junio, Trump publicó en Truth Social que EE.UU. había atacado instalaciones iraníes "por violar el Acuerdo de Alto el Fuego, ¡DE NUEVO!", y advirtió que Irán "no existirá más" si Washington retoma la ofensiva a fondo. La advertencia llegó horas después de que los Guardianes de la Revolución iraníes (CGRI) golpearan posiciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin —en respuesta directa a ataques del CENTCOM sobre diez objetivos en suelo iraní— dentro de una espiral que arrancó cuando Irán atacó un carguero en el Estrecho de Ormuz.
Tres días que pusieron al MoU contra la pared
El 26 de junio, un dron iraní impactó el buque cisterna M/T Kiku —cargado con más de dos millones de barriles de crudo— en el Estrecho de Ormuz. El Comando Central de EE.UU. respondió con bombardeos sobre diez objetivos militares iraníes: depósitos de misiles, drones y radares costeros. La CGRI contraatacó golpeando bases estadounidenses en Kuwait y Baréin. Entonces Trump escaló el tono desde Truth Social con la advertencia más cruda desde que firmó el Memorándum de Entendimiento el 17 de junio.
Vance no fue más templado: advirtió que "la violencia será respondida con violencia". La CGRI, por su parte, avisó que sus respuestas futuras serán "más amplias". Las dos partes se acusan mutuamente de haber roto el MoU. Al Jazeera señaló que el intercambio de golpes ya genera dudas serias sobre si el marco del acuerdo llegará a sostener los 60 días de negociaciones que prometía.
Los términos del Memorándum no son menores: un fondo de reconstrucción de 300,000 millones de dólares, el levantamiento de todas las sanciones estadounidenses y la reafirmación de Irán de que no desarrollará armas nucleares. Los detalles concretos, sin embargo, siguen sin resolverse. Eso complica cualquier arbitraje sobre quién incumplió primero.
El acuerdo no convenció ni en casa
Trump tampoco la tiene fácil puertas adentro. La encuesta de Reuters/Ipsos publicada el 23 de junio reveló que solo el 24% de los estadounidenses cree que la guerra con Irán valió la pena. La mitad dice que no. Y el 63% considera que el acuerdo difícilmente conducirá a una paz duradera —incluyendo aproximadamente la mitad de los republicanos—, señal de fractura al interior del propio partido del presidente.
Los números de aprobación cuentan su propia historia. Trump tocó un mínimo histórico de su segundo mandato (34%) a finales de abril, impulsado por las presiones inflacionarias de la guerra. Tras el anuncio del MoU, subió apenas al 36%: bien por debajo del piso que los analistas consideran seguro de cara a las elecciones de mitad de período en noviembre.
Según NBC News, legisladores republicanos están "nerviosos" ante un pacto que reabre el Estrecho de Ormuz y compromete a EE.UU. a levantar las sanciones sobre el petróleo iraní, sin haber logrado la eliminación del uranio enriquecido ni un cambio de régimen. Una fuente cercana a la Casa Blanca calificó el resultado como una "humillación de baja intensidad" para Trump. El Senado alcanzó a aprobar —por escaso margen— una resolución bipartidista sobre poderes de guerra, pero cedió bajo la presión del presidente.
Iraníes divididos entre la "victoria" y la traición
Dentro de Irán, el relato tampoco cierra. Muchos opositores al régimen se sienten traicionados por un acuerdo que deja intacto al liderazgo de la República Islámica, según reportó NPR. La CGRI —que jugó un papel central en las negociaciones— sale políticamente reforzada, lo que profundizó el desencanto entre quienes esperaban que la acción militar de EE.UU. erosionara el control del régimen.
Los sectores más radicales, en cambio, venden el pacto como una victoria propia.
Los ciudadanos iraníes que soportaron meses de bombardeos enfrentan la misma precariedad económica de antes. Ven cómo el aparato que los gobierna sale del conflicto con más poder, no con menos.
Con el acuerdo cuestionado por los halcones de Washington, desacreditado por la oposición iraní y ahora bajo el fuego literal de sus propios firmantes, la pregunta no es si el MoU resiste la presión —ya está cediendo—, sino a qué velocidad.