EE. UU. sospecha que una máquina de chips EUV de ASML llegó a China; la empresa lo niega
Lutnick planteó la sospecha a ASML, que niega haber enviado una máquina EUV a China. No hay pruebas públicas.
TL;DR:
- El secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, planteó en reuniones recientes con directivos de ASML la sospecha de que una de sus máquinas EUV pudo haber llegado a China.
- ASML lo niega de forma tajante: asegura que nunca envió a China una máquina EUV ni componentes diseñados para ella, y Washington dice tener indicios, pero no ha mostrado pruebas.
- Las acciones cayeron alrededor de 2% tras el reporte, y un proyecto de ley bipartidista busca frenar también las ventas de máquinas DUV de ASML a China.
El gobierno de Estados Unidos sospecha que la máquina para fabricar chips más avanzada del mundo —fabricada únicamente por la neerlandesa ASML— pudo haber terminado en China, en una posible violación de los controles de exportación vigentes desde el primer gobierno de Donald Trump. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, planteó esa preocupación a altos ejecutivos de la compañía en una serie de reuniones recientes, según reportó Bloomberg. En el centro de la disputa está la litografía EUV (ultravioleta extrema), la única tecnología capaz de imprimir los circuitos de los chips más potentes, los que alimentan la inteligencia artificial. ASML rechazó la acusación sin rodeos. Washington, por ahora, no ha mostrado evidencia pública. Importa porque ninguna otra empresa en el planeta fabrica esas máquinas: quien las controla, controla la frontera de la computación.
La respuesta de la compañía fue directa. En un comunicado, la firma con sede en Veldhoven —la cotizada más valiosa de los Países Bajos— negó haber enviado a China tanto la máquina como cualquier pieza pensada para ella:
"ASML nunca ha enviado una máquina EUV a China, ni hemos enviado a China ningún componente, módulo o equipo diseñado específicamente para usarse en una máquina EUV."
Funcionarios estadounidenses, citados de forma anónima por Bloomberg, afirmaron tener indicios de que ASML no actuó de buena fe y mencionaron supuestas exportaciones de equipo relacionado con EUV. Pero declinaron mostrar las pruebas, alegando la sensibilidad de la información. El Departamento de Comercio tampoco respondió cuando Bloomberg le preguntó si tenía evidencia de una máquina EUV operando en suelo chino. ASML, según el mismo reporte, ya hizo circular documentos en Washington para sostener que no hay rastro de sus sistemas EUV en territorio chino.
Por qué una sola empresa europea controla la máquina más importante de la era de la IA
Casi nadie fuera de la industria conoce a ASML, y aun así pocas compañías pesan tanto en la economía de los chips. Es la única que fabrica máquinas de litografía EUV, el proceso que graba los patrones microscópicos que definen a los semiconductores de punta. Cada procesador de vanguardia que sale de TSMC —la fundición detrás de los chips de Nvidia y Apple— depende de herramientas de ASML que tomaron cerca de dos décadas y miles de millones de dólares en desarrollar. No existe un segundo proveedor.
Ese monopolio convirtió a ASML en la empresa más valiosa de Europa, con una capitalización que rondaba los 700,000 millones de dólares esta semana, empujada por la demanda de chips para IA. Y explica por qué una sola máquina extraviada se vuelve un asunto de seguridad nacional: si un equipo EUV llegara a manos chinas, sería una de las grietas más serias en el muro de controles que Washington levantó para mantener la IA avanzada lejos de Beijing.
Una acusación difícil de probar… y difícil de desmentir
Lo incómodo del caso es que ASML quedó en la posición de demostrar algo que no ocurrió. La empresa apela a la propia naturaleza de sus equipos para argumentar que la acusación no se sostiene:
- Cada máquina EUV mide aproximadamente lo que un autobús escolar y pesa cerca de 180 toneladas.
- Se fabrican en cantidades muy pequeñas y necesitan mantenimiento constante de la propia ASML.
- La compañía dice rastrear cada equipo que ha vendido: o está en uso con clientes monitoreados, o fue desmantelado y devuelto.
- Su personal en China está separado por diseño del acceso a la tecnología, la documentación y el entrenamiento de EUV.
Mover —y operar— semejante aparato sin que ASML se entere sería, según la empresa, prácticamente imposible. La venta de EUV a China está bloqueada desde 2019, durante el primer mandato de Trump, y los Países Bajos endurecieron después los controles sobre las máquinas DUV, la segunda gama más avanzada, a partir de septiembre de 2023.
La sospecha tampoco nace de la nada. A finales de 2025, Reuters reportó que investigadores chinos habían construido un prototipo de EUV con ayuda de antiguos ingenieros de ASML. Eso, sin embargo, es distinto de la acusación actual: un prototipo fabricado en China no es lo mismo que una máquina de ASML operando en China. Por ahora, la segunda sigue sin pruebas a la vista.
Qué hay realmente en juego: el negocio chino y un proyecto de ley en el Congreso
Más allá del titular, la disputa toca el dinero. China llegó a representar el 36% de las ventas de sistemas de ASML, una cifra que se desplomó a 19% en el primer trimestre de 2026 por los controles más estrictos. La empresa todavía espera que cerca del 20% de sus ingresos de 2026 venga de ventas a China ya permitidas, en su mayoría máquinas DUV, menos avanzadas.
Ese flujo está en la mira. Un proyecto de ley bipartidista que busca prohibir por completo las exportaciones de DUV de ASML a China —alrededor de una quinta parte de sus ingresos previstos para 2026— superó un comité clave del Congreso en abril de 2026. El gobierno de Trump no ha fijado una postura formal.
Y hay un detalle que vuelve el episodio aún más curioso. El Departamento de Comercio, bajo Lutnick, acordó a finales de 2025 destinar hasta 150 millones de dólares a xLight, una startup que desarrolla una tecnología de fuente de luz de próxima generación, vista como un desafío de largo plazo al corazón del monopolio de ASML. Nada en público conecta esa inversión con la presión repentina sobre la empresa, y bien podría no tener relación. Pero que un funcionario federal apriete a un monopolio mientras su agencia tiene dinero apostado a un rival incipiente es, cuando menos, llamativo. Otra startup del sector, Substrate, respaldada por Peter Thiel, persigue su propia tecnología para competir con ASML.
Mientras Washington no enseñe sus cartas, el caso se queda en un duelo de versiones: una acusación grave de un lado, una negación rotunda del otro y, en medio, la empresa que fabrica la máquina de la que dependen casi todos los chips avanzados del mundo. Tras el reporte, las acciones de ASML cedieron alrededor de 2%, aunque se mantuvieron cerca de sus máximos del año. La pelea por quién puede tocar la tecnología de chips más sensible del planeta ya no perdona ni a los aliados más cercanos de Estados Unidos.