Tras 14 años de ser prófuga dela justicia mexicana, refugiada en Estados Unidos, la presentadora de televisión, y esposa de un facturero, Inés Gómez Mont fue arrestada en Florida este viernes 30 de octubre.
Tanto ella como su esposo, Víctor Manuel Álvarez, tienen órdenes de aprehensión en México por delitos de delincuencia organizada, peculado y lavado de dinero, los cuales fueron descubiertos por investigaciones hechas por la Fiscalía General de la República o FGR y la Unidad de Inteligencia Financiera o UIF.
Se estima que en próximas horas las autoridades mexicanas den in informe oficial sobre las especificaciones de su detención y el proceso de traslado a México, y la jurisdicción donde será puesta a disposición de un juez federal.

De presentadora de TV a prófuga de la justicia y ahora arrestada
La vida de Inés Gómez Mont pasó de estar ligada a la farándula siendo una de las que más constancia tenía en los medios, a estar siendo buscada por la justicia mexicana por delitos de delincuencia organizada, peculado y lavado de dinero, al igual que su esposo Víctor Manuel Álvarez. Logró ser prófuga desde 2012, y ahora ha sido arrestada en Florida, Estados Unidos.
Desde hace meses se tenía identificada su ubicación, pero México no había conseguido que las autoridades estadounidenses la arrestaran por las cuentas pendientes que tiene en el país.

Antes de ser relacionada con delitos fiscales, se había dedicado a labores sociales, pero al estar casada con Víctor Manuel Álvarez Puga, y empezar a dar señales de un enorme aumento en su fortuna, empezaron las sospechas por parte de las autoridades.
Tras las acusaciones formales, la presentadora de televisión dejó su labor y se alejó por completo de los medios, para después huir de México junto con esposo.

Acusaciones en su contra por la PGR y SAT
En 2010, tanto el Servicio de Administración Tributaria o SAT y la Procuraduría General de la República o PGR, hicieron un registro de las oficinas del despacho de Álvarez Puga y Asociados.

En esta investigación se determinó que la firma contable era asesora de clientes que buscaban no registrar a sus trabajadores de forma legal, sino como socios o cooperativas, con el fin de no realizar los pagos de reparto de utilidades correspondientes a la ley, y evadir impuestos, al igual que evitar el pago del seguro social.
Para 2012, información reportada por The New York Times, indicaba que una compañía de Víctor Manuel Álvarez Puga, era en realidad una matriz de firmas fantasmas, lo que se conoce comúnmente como factureros.
Originalmente las acusaciones eran sólo en contra de Álvarez Puga, pero en 2016, Inés Gómez Mont fue acusada formalmente por obtener ingresos superiores a los reportados en su declaración de impuestos, siendo multada por más de 2.6 millones de pesos. Posteriormente se le involucró en los mismos cargos de su esposo

