Powerlattice captó unos US$86 millones mediante una oferta privada mientras desarrolla un componente que busca reducir la potencia necesaria para alimentar procesadores de inteligencia artificial. La oferta contempla hasta US$111.01 millones, según un formulario presentado el 30 de octubre de 2026 ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
El documento registra US$86,009,965 en valores vendidos y US$25,000,035 pendientes de venta, de una oferta total de US$111,010,000. La primera venta ocurrió el 15 de octubre y 18 inversionistas habían participado hasta la presentación del aviso.
El formulario no identifica a los inversionistas ni asigna un nombre a la ronda. Powerlattice, con sede en Vancouver, Washington, declinó comentar a GeekWire, que informó sobre la presentación.
En noviembre de 2025, la empresa había anunciado una ronda Serie A de US$25 millones liderada por Playground Global y Celesta Capital. En ese momento indicó que había reunido US$31 millones en total, cifra que incluía la Serie A.
La promesa de ahorro y el alcance de la prueba
El producto de Powerlattice es un chiplet, un componente semiconductor pequeño que se integra en el encapsulado de un procesador. Su función es regular la electricidad cerca de donde se utiliza. La empresa sostiene que acortar el recorrido de la corriente ayuda a reducir pérdidas y permite suministrar energía de forma más estable.
Powerlattice afirma que su tecnología puede reducir en más de 50% la potencia total necesaria para cómputo. El 26 de octubre anunció una demostración con un dispositivo de silicio creado por la propia empresa para simular las variaciones de carga de futuros aceleradores de IA.
La prueba descrita alimentó ese simulador, no un acelerador comercial. El comunicado no presenta una medición de ahorro obtenida en la demostración ni una comparación con un procesador comercial. La promesa se refiere a las necesidades de cómputo y no mide el consumo eléctrico de una instalación completa.
La demanda de los centros de datos sigue creciendo
La Agencia Internacional de Energía estimó que el consumo eléctrico mundial de los centros de datos aumentó 17% en 2025. Esa cifra incluye instalaciones para distintas tareas, no solo las dedicadas a inteligencia artificial.
Aunque la eficiencia por tarea de IA ha mejorado, la agencia prevé que el consumo eléctrico de todos los centros de datos casi se duplique entre 2025 y 2030, debido al crecimiento de su uso y de aplicaciones más exigentes. Incluso si el ahorro se confirmara en el cómputo, la electricidad de una instalación también dependería del resto de los equipos y de cuánto se utilicen.