TL;DR:
- Bitcoin pierde terreno en los mercados asiáticos tras los recientes bombardeos de Estados Unidos contra objetivos militares en Irán.
- El barril de crudo Brent subió más de un 4% y roza los 79 dólares, lo que reactiva los temores sobre la inflación global.
- Los futuros de Wall Street también registran caídas mientras los inversionistas asumen la posibilidad de nuevas alzas en las tasas de interés.
Bitcoin arrancó la semana con pérdidas al retroceder más de un 2% en las primeras horas de negociación en Asia el lunes 13 de julio de 2026. El retroceso de la principal criptomoneda del mercado ocurre en paralelo al fuerte repunte del petróleo, impulsado por una nueva oleada de ataques aéreos de Estados Unidos contra objetivos iraníes. La escalada en Medio Oriente revivió los temores de una inflación persistente y golpeó el apetito por activos de riesgo en los mercados globales, arrastrando tanto al ecosistema cripto como a los futuros de Wall Street.


El precio del petróleo reactiva los temores inflacionarios
La reactivación del conflicto geopolítico impactó de inmediato en las cotizaciones. El barril de crudo Brent, referente internacional del mercado de energía, subió más de un 4% hasta alcanzar los 79 dólares tras la apertura del domingo, según reportó The New York Times. Este encarecimiento de los energéticos se traslada de manera directa a los costos de consumo, complicando el panorama para una banca central que se mantiene cautelosa ante las presiones en los precios.
De acuerdo con datos de TradingKey, Bitcoin retrocedió a unos 62,770 dólares en las primeras operaciones del lunes, una caída del 2.18% frente a la sesión previa. Aunque la criptomoneda rozó los 63,800 dólares e intentó consolidarse cerca de los 64,000 dólares durante el fin de semana, la presión de venta se intensificó tras el inicio de las operaciones petroleras.
El nerviosismo no se limitó a Bitcoin. El mercado de activos digitales experimentó pérdidas generalizadas que afectaron a otras altcoins importantes:
- XRP registró retrocesos en su cotización.
- Solana extendió su racha bajista de las últimas jornadas.
- Dogecoin también siguió la tendencia de liquidación generalizada.
Esta debilidad prolonga el comportamiento irregular que ha mostrado el sector desde que el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal alcanzara un máximo de tres años a finales de junio.
Ataques estadounidenses golpean la infraestructura militar de Irán
El desencadenante de esta nueva oleada de aversión al riesgo fue la ofensiva militar estadounidense. El Comando Central de Estados Unidos confirmó que ejecutó su segunda noche consecutiva de bombardeos dirigidos contra aproximadamente 90 objetivos militares iraníes entre el 7 y el 8 de julio. La operación militar se centró en sistemas de defensa aérea, equipos de vigilancia costera y más de 60 embarcaciones menores de la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica, como respuesta a los ataques perpetrados contra buques comerciales en el Estrecho de Hormuz.
La estabilidad de esta vía marítima es crucial para la economía global, ya que por el Estrecho de Hormuz transita cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo. Aunque la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que el tráfico en el canal se había recuperado al 50% de sus niveles previos al conflicto, advirtió que las potencias extranjeras no tendrán participación alguna en la gestión de esta ruta clave.
Wall Street retrocede ante la posibilidad de nuevas alzas de tasas
La incertidumbre militar también golpeó las expectativas del mercado accionario tradicional. Los futuros de Wall Street cotizan a la baja, con descensos del 0.3% en el S&P 500, del 0.5% en el Nasdaq 100 y caídas similares en el Dow Jones, de acuerdo con Investing.com. El propio índice S&P 500 ya había cerrado la sesión del 13 de julio con una pérdida del 0.50%, según cifras de Trading Economics.
Este escenario reaviva la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos mantenga las tasas de interés elevadas por más tiempo del previsto. Después de que el presidente Donald Trump declarara formalmente el fin del alto el fuego interino con Irán la semana pasada, las expectativas de los inversionistas cambiaron rápidamente. Según datos de la herramienta CME FedWatch recopilados por NPR, el mercado ahora asigna una probabilidad superior al 33% (una de cada tres opciones) a un nuevo incremento de las tasas de interés en la próxima reunión de la Fed.
Para Bitcoin, el panorama de la segunda mitad del año sigue condicionado por los factores macroeconómicos. Tras iniciar el año 2026 por encima de los 93,000 dólares, la criptomoneda ha permanecido bajo presión debido a las salidas constantes de capital en los fondos cotizados (ETF), la incertidumbre de la política monetaria y la inestabilidad geopolítica, manteniéndose atrapada en un rango de entre 60,000 y 64,000 dólares durante la temporada de verano.
La combinación de un petróleo al alza y tensiones militares activas mantiene a los mercados en una posición de extrema sensibilidad. A medida que las cadenas de suministro globales vuelven a enfrentar interrupciones en rutas clave, la resistencia de Bitcoin como activo alternativo se pone a prueba frente a la fortaleza del dólar y el endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal.