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Apple demanda a OpenAI y la acusa de robar secretos para su hardware

Apple acusa a OpenAI y a dos exempleados de robar secretos para su hardware con IA.

por Alejandro Castillo Leone
Apple demanda a OpenAI y la acusa de robar secretos para su hardware
Photo by appshunter.io / Unsplash

TL;DR:

  • Apple llevó a OpenAI a un tribunal federal de California por presunto robo de secretos comerciales e incumplimiento de contrato.
  • La demanda nombra a dos exempleados de Apple: Tang Tan, hoy jefe de hardware de OpenAI, y el ingeniero Chang Liu.
  • Apple asegura que avisó a OpenAI en febrero, que no obtuvo respuesta y que lo detectado "es apenas la punta del iceberg".

Apple demandó este viernes 10 de julio de 2026 a OpenAI ante la corte del Distrito Norte de California, y la acusa de robar secretos comerciales para levantar su negocio de hardware. El escrito también señala a dos exempleados que hoy trabajan en OpenAI: Tang Tan, que dirigió el diseño de producto del iPhone y el Apple Watch y ahora es jefe de hardware de la firma de IA, y Chang Liu, ingeniero eléctrico con ocho años en la compañía. Apple sostiene que ambos se llevaron y usaron información confidencial durante meses, dentro de lo que describe como un patrón de conducta a nivel institucional. OpenAI y su filial de hardware io Products también figuran como demandadas. Son acusaciones que ningún tribunal ha evaluado todavía, y OpenAI no se ha pronunciado públicamente sobre la demanda.

El documento no se anda con rodeos desde su primera línea:

"Este caso trata sobre exempleados de Apple que roban secretos comerciales de Apple en beneficio de OpenAI. Apple presenta esta demanda para ponerle un alto."

Horas después, un portavoz de Apple lo puso por escrito en un comunicado:

"En Apple, nuestros equipos desarrollan constantemente tecnologías pioneras para crear los mejores productos y servicios del mundo, y proteger su trabajo y su propiedad intelectual es algo que tomamos muy en serio. Recientemente ha surgido evidencia significativa que sugiere que personas empleadas por OpenAI tomaron indebidamente información secreta y confidencial de Apple sobre nuestras tecnologías, procesos y productos aún no lanzados. Siempre defenderemos el trabajo y las innovaciones de nuestros equipos, y estamos tomando todas las medidas apropiadas para lograrlo."

Dos exempleados en el centro de la acusación

Buena parte del expediente gira alrededor de Chang Liu, que dejó Apple para irse a OpenAI en enero de 2026. Según la demanda, no devolvió una laptop de trabajo que seguía autenticada en las redes de Apple y, ya fuera de la empresa, aprovechó una falla de autenticación para meterse a las carpetas de archivos compartidos. Apple afirma que hasta presumió el hallazgo con un excolega que seguía dentro:

"LOL, descubrí que puedo acceder al [almacenamiento en red], qué gracioso."

Ese mensaje, según el documento judicial, resume el tono. Durante semanas, mientras desarrollaba hardware para OpenAI, Liu habría descargado decenas de archivos confidenciales. Entre ellos, de acuerdo con el escrito:

  • Información sobre productos aún no anunciados
  • Presentaciones de ingeniería
  • Especificaciones técnicas
  • Datos de proyectos internos de Apple

La demanda añade que Liu asesoró a otra empleada de Apple, a quien OpenAI estaba reclutando, sobre qué material confidencial repasar antes de su entrevista. Esa colega salió de Apple en abril y fue contratada por OpenAI ese mismo mes. Por ahora no está demandada.

American flag flies over united states department of agriculture building.
Photo by Zihao Wang / Unsplash

El otro nombre propio es Tang Tan, veterano de 24 años en Apple, donde fue vicepresidente de diseño de producto del iPhone y el Apple Watch (y antes trabajó en el iPod) antes de convertirse en jefe de hardware de OpenAI. Apple asegura que, en los meses previos a su salida, Tan se envió a sí mismo información sobre proveedores de la compañía. Ya en OpenAI, habría usado nombres clave internos de Apple para sacarles más datos a candidatos que aún trabajaban ahí, e incluso les pidió llevar "piezas reales" (baterías, placas lógicas y otros componentes) a las entrevistas, en sesiones de "muéstrame y cuéntame".

Hay un detalle que Apple subraya con especial molestia: Tan habría hecho circular un documento interno de "necesidad de saber" con los protocolos de salida y seguridad de la empresa, para enseñar a los nuevos fichajes a esquivar esos controles. Según la demanda, también aconsejaba no avisar a Apple del salto a OpenAI, de modo que los candidatos "se quedaran en Apple el mayor tiempo posible".

Apple dice que avisó en febrero y no hubo respuesta

Antes de ir a tribunales, Apple asegura que envió una carta a OpenAI en febrero para plantear sus dudas cuando la investigación apenas empezaba. Nunca recibió respuesta, según el escrito. Esa falta de contestación es parte de su argumento: presenta el caso como un patrón tolerado desde la cúpula y sostiene que lo visto "es apenas la punta del iceberg". La propia compañía admite que "carece de visibilidad" sobre lo que ocurrió puertas adentro de OpenAI, y por eso apuesta al proceso de descubrimiento para medir el alcance real.

Del otro lado, hay silencio. TechCrunch y CNN pidieron comentarios a OpenAI y, al cierre de sus notas, la empresa no había respondido. Conviene insistir en un punto: todo esto son acusaciones de Apple en un documento que un juez todavía no ha puesto a prueba.

El trasfondo: la carrera por el aparato con IA de Jony Ive

Para entender la reacción de Apple hay que mirar quién manda en el hardware de OpenAI: Jony Ive, el exjefe de diseño de la propia Apple. OpenAI compró io, la startup que Ive fundó junto a Scott Cannon, Evans Hankey y el propio Tang Tan, en un acuerdo anunciado en mayo de 2025 y cerrado en julio de ese año, valuado en unos 6,500 millones de dólares y que sumó a cerca de 55 personas. Ni Ive, ni Hankey ni Cannon aparecen nombrados de forma personal en el escrito inicial: la demanda apunta a Tan, a Liu, a OpenAI y a io Products.

El aparato que todos vigilan sigue sin fecha ni forma oficial. The Information ha reportado que OpenAI trabaja en una especie de bocina inteligente, y documentos judiciales previos citados por 9to5Mac indicaban que el dispositivo se movió a 2027 y que dejaría de llamarse "io" tras una disputa de marca. El calendario, según distintos reportes, se ubica entre finales de 2026 y 2027.

La pelea también cae en un momento delicado en lo financiero: OpenAI se prepara para una salida a bolsa de las más esperadas del sector, según CNBC, y un frente legal abierto le suma riesgo. Y hay una ironía difícil de ignorar. Apple y OpenAI son socias desde 2024, cuando pactaron integrar ChatGPT en el iPhone. De hecho, Bloomberg reportó en mayo que era OpenAI la que sopesaba demandar a Apple por ese mismo acuerdo, alegando que no había integrado ni promovido bien sus productos. La demanda de Apple, sin embargo, aclara que ese pacto con ChatGPT no es lo que está en disputa aquí.

Preguntas rápidas sobre la demanda de Apple a OpenAI

¿Por qué Apple demandó a OpenAI?

Apple acusa a OpenAI de robo de secretos comerciales e incumplimiento de contrato. Sostiene que exempleados suyos se llevaron información confidencial para acelerar el hardware de OpenAI, y pide frenar su uso, la devolución del material y una compensación. Son acusaciones aún sin resolver en tribunales.

¿Jony Ive está demandado?

No. Ive, exjefe de diseño de Apple que hoy lidera el hardware de OpenAI, no figura nombrado de forma personal en el escrito inicial. Tampoco Evans Hankey ni Scott Cannon. La demanda nombra a Tang Tan, a Chang Liu, a OpenAI y a io Products.

¿Esto afecta a ChatGPT en el iPhone?

Por ahora no de forma directa. La demanda se concentra en el presunto robo de secretos, no en la integración de ChatGPT en los dispositivos de Apple. El propio escrito aclara que ese acuerdo entre Apple y OpenAI no es lo que se discute en este caso.

¿Qué le pide Apple al tribunal?

Apple busca una orden judicial que impida a los demandados usar o divulgar sus secretos, la devolución de todo material confidencial, la preservación de pruebas y una compensación por daños y regalías por el uso de su propiedad intelectual.

La disputa deja a OpenAI en una posición incómoda: apura su primer aparato de consumo y cuida una futura salida a bolsa mientras responde a una acusación de peso. Apple, por su parte, exige en el tribunal que sus rivales dejen de usar lo que considera propio, lo devuelvan y lo paguen. Y las dos siguen unidas por el mismo hilo que ahora se tensa, porque ChatGPT vive dentro de millones de iPhones y de esa convivencia depende buena parte de cómo los hispanohablantes usan la IA cada día.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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