Un ciberataque alteró los controles de refrigeración en tres sedes del Establecimiento Francés de la Sangre (EFS), pero los sistemas de alerta de la institución permitieron proteger el plasma y las muestras almacenadas. El organismo aseguró que no hubo pérdidas de productos sanguíneos ni consecuencias sanitarias.
El incidente ocurrió el 2 de noviembre de 2026 y afectó equipos de un proveedor de frío, según el EFS. Las cámaras contenían bolsas de plasma para transfusiones y para la fabricación de medicamentos, además de muestras de donantes.
Una vigilancia separada del proveedor
El EFS había instalado sus propios sistemas para controlar las temperaturas. Sophie Le Cam, directora general adjunta de la institución, explicó a RTL que esa vigilancia era independiente de la del proveedor y permitió detectar pronto las anomalías e intervenir.
La respuesta dependió de cada equipo. Algunos quedaron bajo control y otros fueron desconectados; los productos almacenados se aseguraron o trasladaron de forma preventiva. Una portavoz del EFS dijo a Reuters que el personal, presente las 24 horas por las necesidades de suministro, recibió las alertas y movió material a otros refrigeradores que no estaban conectados.
Esa separación entre el control de la refrigeración y la vigilancia de la temperatura dio al personal una vía para advertir el problema y actuar. El EFS informó que las actividades de recolección y distribución de sangre continuaron para atender a los pacientes.
Qué se sabe de las temperaturas
El organismo comunicó que se habían elevado los umbrales de temperatura y descongelación. El semanario francés Le Canard Enchaîné informó de una programación de hasta 110 °C en cámaras que normalmente conservaban muestras a unos -30 °C, según la cobertura de Euronews.
Los relatos sobre la temperatura alcanzada no coinciden. Euronews informó que el EFS había precisado que no se llegó a 110 °C. Por su parte, Imaz Press recogió declaraciones de Christophe Barisien, responsable de recolección y producción del EFS, que hablaban de temperaturas de 110 e incluso 150 grados, sin aclarar si se refería al ajuste o a una medición. Las cifras no permiten establecer la temperatura a la que estuvieron expuestas las bolsas de plasma.
El proveedor y las preguntas pendientes
Le Canard Enchaîné identificó a Coolworld como el proveedor afectado, según Euronews. En un comunicado propio, Coolworld reconoció un incidente de ciberseguridad relacionado con software de monitoreo remoto usado en sistemas de refrigeración, pero no comentó casos individuales ni nombró al EFS.
La empresa afirmó que la vulnerabilidad mencionada en los medios correspondía a un componente de un tercero y que solo un número limitado de sus unidades resultó afectado. No identificó al proveedor de ese componente ni precisó cuántos equipos estaban involucrados. Su declaración no establece por sí sola el mecanismo concreto del incidente en las sedes del EFS.
El Ministerio de Salud francés dijo a Reuters que la situación estaba bajo control el 4 de noviembre y que se deshabilitó el acceso remoto a los equipos afectados. Las investigaciones buscan aclarar cómo se produjo el ataque, qué otros equipos pudieron quedar comprometidos y cuándo podrán volver a funcionar de forma segura.
El episodio coincidió con ataques contra sistemas frigoríficos de supermercados en varios países europeos, informó Reuters. Esa coincidencia temporal, por sí sola, no identifica a los responsables ni confirma que se utilizara la misma vía de acceso.