La Policía Estatal de Pensilvania informó que pruebas de ADN vincularon a James Richard Clark Sr. con dos homicidios ocurridos en el condado de Washington en 1976 y 1977. Clark murió en 2023 y no había sido sospechoso en las investigaciones, según las autoridades. La policía también examina la posibilidad de que haya otras víctimas.
El anuncio del 4 de noviembre se refiere a las muertes de Susan Rush y Brenda Ritter, dos casos que permanecieron sin resolver durante décadas. La policía presentó la identificación como resultado de nuevas pruebas y de la revisión de la evidencia conservada.
Rush desapareció en 1976 después de salir de un centro comercial y fue encontrada muerta en su automóvil. Ritter desapareció en mayo de 1977 después de salir de la casa de su novio; su cuerpo fue hallado tras una búsqueda en el condado, informó CBS Pittsburgh.
Clark vivía en la zona de Washington cuando ocurrieron los homicidios y trabajó como conductor de camión de larga distancia. Las autoridades dijeron que no figuraba entre los sospechosos previos, según la misma emisora.
Un perfil sin nombre y dos investigaciones relacionadas
En 2008, los investigadores enviaron al laboratorio policial evidencia del caso de Ritter. De esa muestra obtuvieron un perfil genético masculino que incorporaron a CODIS, el sistema estadounidense que permite comparar perfiles de ADN. Las búsquedas iniciales no arrojaron una coincidencia, informó WPXI.
El medio señaló que la policía recibió financiación federal en 2022 para realizar nuevas pruebas en casos sin resolver. Según CBS Pittsburgh, los análisis de 2025 permitieron relacionar los homicidios con un mismo autor. Las autoridades recurrieron después a más tecnología y señalaron a Clark como el sospechoso.
Esa secuencia distingue dos resultados: vincular la evidencia de dos investigaciones y asociarla después con una persona. No son necesariamente el mismo hallazgo. En los reportes consultados no se precisa qué muestra de referencia se utilizó para identificar a Clark ni cuándo se completó esa comparación.
El FBI explica que CODIS puede proporcionar una pista al relacionar perfiles de distintas escenas o ayudar a identificar a un posible sospechoso. Cuando el sistema detecta una coincidencia, los laboratorios intercambian información para verificarla. La explicación describe el funcionamiento general del sistema y no establece por sí sola cómo se identificó a Clark.
Qué sigue abierto
El cabo James Petrosky, de la unidad de evaluación de investigaciones criminales de la Policía Estatal, dijo en la conferencia de prensa que creía posible la existencia de más víctimas. WPXI informó que los investigadores no habían identificado otras y examinaban posibles conexiones con casos sin resolver.
El trabajo de Clark como conductor de larga distancia es uno de los datos que las autoridades consideran al investigar esa posibilidad. La ocupación, por sí sola, no demuestra su participación en otros homicidios. WPXI también señaló que los investigadores no habían determinado si los ataques fueron dirigidos contra las víctimas o si se trataron de encuentros fortuitos.
Clark falleció antes de que se anunciara la identificación. Por ello, los investigadores no pueden interrogarlo sobre los hallazgos y la atribución policial no fue sometida a un juicio penal contra él por estos hechos.
Las familias de Rush y Ritter fueron informadas de los resultados y solicitaron privacidad, reportó Good Morning America. La policía mantiene abierta la investigación.