Los equipos forenses han identificado a 66 de las 69 personas fallecidas en el choque de trenes ocurrido cerca de Urda, en Toledo, España, según un balance del Centro Integrado de Datos (CID) con corte a las 23:30 del 1 de noviembre, hora peninsular española. De esas identificaciones, 60 ya habían sido comunicadas a sus familiares.
En el informe anterior, difundido al cierre del 31 de octubre, se habían identificado a 56 personas, según la agencia EFE. Para el balance del domingo, el recuento había aumentado en diez, mientras el total provisional de fallecidos se mantenía en 69.
De las 66 personas identificadas, 54 eran de nacionalidad española y 12 de otras nacionalidades. Entre estas últimas había cuatro estadounidenses y una persona de nacionalidad mexicana, de acuerdo con el CID.
Identificar, notificar y entregar los cuerpos son etapas distintas
El CID indicó que seis identificaciones ya realizadas seguían pendientes de comunicación a las familias. Por otra parte, los cuerpos de 47 personas estaban ya a disposición de sus familiares, según el mismo balance.
El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real realiza las identificaciones con apoyo de la Guardia Civil y del Instituto Nacional de Toxicología. El centro informó que 53 se hicieron mediante huellas dactilares y 13 mediante análisis de ADN.
Quedaban tres personas fallecidas por identificar. El CID señaló que las familias localizadas habían expresado su intención de viajar a España para realizar personalmente los trámites y que se esperaba su llegada.
La investigación sobre el choque sigue abierta
El 28 de octubre, un AVE de Renfe alcanzó por detrás a un tren de Iryo que estaba detenido en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. En el primer balance recogido por FomoEra ese día se informaba de 68 fallecidos; la cifra provisional se actualizó después a 69.

La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) señaló en un informe preliminar que una avería del sistema de control ferroviario precedió a la colisión. Según Euronews, la autoridad advirtió que todavía era pronto para establecer las causas y que debían analizarse las instrucciones y otros posibles factores.
La jueza a cargo de la investigación ordenó medidas para proteger la intimidad de las víctimas y sus familias. RTVE informó el 1 de noviembre que el procedimiento judicial continuaba bajo secreto de sumario.
