SUSE planea reducir alrededor del 10% de su plantilla global. Su director ejecutivo, Dirk-Peter van Leeuwen, vinculó la decisión con el avance de la automatización y la inteligencia artificial en un correo enviado al personal el 2 de noviembre, al que tuvo acceso The Register.
La compañía desarrolla software de código abierto y distribuciones de Linux para empresas. En el mensaje, Van Leeuwen sostuvo que la estructura y los costos actuales de SUSE debían cambiar para acompañar su estrategia futura.
El directivo afirmó que las herramientas modernas ya modifican los flujos de trabajo y permiten operar con menos carga operativa y menos niveles jerárquicos. Según el correo reproducido por The Register, "la necesidad de algunos puestos existentes ha disminuido considerablemente".
El 10% es una proporción de la plantilla global; los reportes no ofrecen un número absoluto de personas afectadas. La referencia a la IA forma parte de la explicación de la empresa, pero no hay un desglose de puestos asignados a herramientas concretas.
Christian Brauner, desarrollador y ex empleado de SUSE, cuestionó la medida en una publicación en Mastodon. A su juicio, responde a una búsqueda de mayores ganancias. También destacó el trabajo de empleados de la compañía que contribuyen al núcleo de Linux.
Los avisos llegarán a más tardar el 4 de noviembre
Según MuyComputerPRO, los responsables de equipo o Recursos Humanos avisarán a las personas afectadas antes de que termine el 4 de noviembre. En los países donde la legislación exija un proceso de consulta, recibirán para esa fecha una invitación a participar en él.
El medio informó que SUSE prevé indemnizaciones que, según la compañía, superan los mínimos legales, además de apoyo para encontrar otro empleo. No detalló las condiciones aplicables en cada país.
El recorte sigue a un programa de salidas voluntarias
En septiembre, SUSE confirmó a The Register que había ofrecido salidas voluntarias y jubilaciones anticipadas a empleados elegibles. La empresa dijo entonces que el programa no tenía objetivos de participación predeterminados.
Los reportes no detallan cómo se distribuirán los recortes por equipos o países. Tampoco identifican si estarán entre los afectados quienes contribuyen al núcleo de Linux.