El 52 % de los votantes registrados prefiere que los demócratas controlen el Congreso de Estados Unidos, frente al 45 % que opta por los republicanos, según una encuesta nacional de NBC News publicada el 1 de noviembre de 2026. La ventaja de siete puntos llega dos días antes de las elecciones legislativas, aunque la mayoría de cada cámara se decidirá en carreras separadas por distrito y por estado.
NBC consultó a 1,000 votantes registrados del 28 al 30 de octubre mediante entrevistas telefónicas y una encuesta en línea enviada por mensaje de texto. El 3 % permanecía indeciso. La cadena indicó un margen de error de 3.1 puntos porcentuales para la muestra; ese dato describe la encuesta nacional, no el margen de cada elección local.
El sondeo pregunta qué partido debería controlar el Congreso, no cuántos representantes o senadores ganará. La misma medición situó la aprobación del presidente Donald Trump en 40 % y su desaprobación en 60 %. Solo el 29 % tenía una opinión favorable del Partido Demócrata, frente al 38 % que veía favorablemente al Republicano, de acuerdo con NBC.
Otra medición muestra por qué conviene distinguir las preguntas. En la encuesta de Economist/YouGov realizada del 23 al 26 de octubre, el 46 % de los votantes registrados prefirió a candidatos demócratas al Congreso y el 40 % a republicanos. Entre quienes ya habían votado o decían que definitivamente votarían, la diferencia fue de 52 % frente a 41 %. YouGov usa esa definición como su filtro más estricto de votantes probables.
La cuenta de la Cámara y el Senado
Los 435 escaños de la Cámara de Representantes están en juego el 3 de noviembre, junto con 35 de los 100 del Senado, según el servicio de investigación del Parlamento Europeo. La Cámara se elige por distritos; las carreras al Senado se resuelven por estado. Por eso, una ventaja nacional no se convierte automáticamente en una mayoría en ambas.
Inside Elections estimó una ganancia demócrata de entre 20 y 30 escaños en la Cámara y de entre cuatro y seis en el Senado, escribió su editor Nathan Gonzales en Roll Call el 31 de octubre. Son proyecciones de ese equipo, no resultados electorales.
En el Senado, el bloque republicano cuenta con 53 escaños frente a 47 del bloque demócrata, que incluye a dos independientes que se alinean con él. Una ganancia neta de cuatro llevaría a ese bloque a 51. Una pérdida en un estado que ya controla tendría que compensarse con una victoria adicional en otro.
En su revisión del 31 de octubre, Inside Elections pasó las contiendas al Senado de Texas y Ohio de la categoría sin favorito a una ligera inclinación demócrata. También movió Iowa y Kansas de una ligera inclinación republicana a la categoría sin favorito. Son valoraciones de competitividad y pueden fallar.
La lectura complementa el mapa que Sabato's Crystal Ball publicó el 27 de octubre, cuando consideraba que cinco carreras al Senado no tenían favorito claro. Sabato e Inside Elections son organizaciones distintas y sus clasificaciones no son directamente intercambiables.

Una disputa demócrata en Michigan
Michigan ilustra la importancia de los escaños que los demócratas defienden. La representante Haley Stevens, quien perdió la primaria demócrata al Senado ante Abdul El-Sayed, respaldó el 1 de noviembre al candidato republicano Mike Rogers, informó Associated Press. Una derrota demócrata en ese estado aumentaría el número de escaños republicanos que el partido necesitaría recuperar para alcanzar la mayoría.
El senador republicano Tim Scott, presidente del comité de campaña de su partido para el Senado, afirmó en una entrevista con NBC que los republicanos conservarían el control de la cámara. El resultado dependerá de esas contiendas estatales y de los demás escaños en disputa.
