Cuatro voluntarios salieron el 31 de octubre de un hábitat de la NASA en Houston después de pasar 378 días en una simulación de vida en Marte. La misión CHAPEA 2 terminó en el Centro Espacial Johnson, pero la recogida de datos continúa: los participantes tendrán dos semanas de evaluaciones y entrevistas para ayudar a preparar futuras misiones de larga duración.
El comandante Ross Elder, la oficial médica Ellen Ellis, el oficial científico Matthew Montgomery y el ingeniero de vuelo James Spicer entraron al hábitat Mars Dune Alpha el 19 de octubre de 2025. La instalación, impresa en 3D, tiene unos 158 metros cuadrados y está dentro de un hangar en Texas.
Durante la estancia, la tripulación cultivó plantas, hizo ejercicio, dio mantenimiento al hábitat y realizó caminatas simuladas sobre la superficie marciana. También trabajó con recursos limitados y comunicaciones sujetas a demoras, condiciones elegidas para estudiar cómo se organiza un equipo lejos del apoyo inmediato.
Mensajes con demora y dos semanas sin contacto
Las familias se comunicaron con los participantes por correo electrónico. Durante una fase de dos semanas, la tripulación tampoco tuvo contacto con el control de misión: la NASA simuló así las dificultades de comunicación que pueden ocurrir cuando el Sol se interpone entre la Tierra y Marte, según una bitácora de la tripulación publicada por la agencia.
Las cifras publicadas sobre las demoras no coinciden. En una entrevista difundida por la NASA en febrero, la coinvestigadora Suzanne Bell describió un retraso de 13 a 22 minutos por trayecto, equivalente a entre 26 y 44 minutos de transmisión para un intercambio de ida y vuelta, sin contar el tiempo de respuesta. Tras la salida, Houston Public Media informó de 26 a 44 minutos por trayecto. Las fuentes no explican la diferencia.
Qué investigará la NASA después del encierro
"Las próximas dos semanas son un periodo crítico de recopilación de datos para nosotros", dijo Bell, en declaraciones recogidas por Houston Public Media. La investigadora explicó que el equipo podrá conversar extensamente con los voluntarios y obtener nuevas mediciones después de meses de comunicación diferida.
La investigadora principal de CHAPEA, Grace Douglas, explicó en un podcast de la NASA que el equipo reunirá mediciones finales y podrá comparar los datos de esta misión con los de CHAPEA 1. Aquella primera tripulación también pasó 378 días en aislamiento entre 2023 y 2024. La comparación busca distinguir patrones que aparezcan en varios equipos de experiencias propias de uno solo.
Douglas añadió que los participantes permanecerán en cuarentena durante la recopilación final para reducir factores que puedan alterar los datos, como una enfermedad. Aclaró que la medida busca proteger la medición y no responde a un riesgo adicional para ellos.
La prueba tiene límites: ocurrió bajo la gravedad terrestre y no expuso a los participantes a la radiación del espacio profundo. Los datos pueden servir para estudiar el aislamiento, el uso de recursos y el trabajo en equipo, pero no reproducen todas las condiciones que enfrentaría una misión real.
La siguiente simulación incluirá el trayecto
La NASA ya prepara Moon and Mars Exploration Analog, una misión que combinará elementos de CHAPEA y del programa HERA. Usará el hábitat de HERA para simular una nave y el de CHAPEA como base de superficie. La agencia prevé que comience no antes de agosto de 2027 y dure aproximadamente un año.
FomoEra ya había explicado la convocatoria para esa nueva misión y las condiciones que la NASA pide a sus participantes.

El diseño busca reunir datos sobre la adaptación de una tripulación durante varias etapas de una misión, incluida la estancia en superficie que recreó CHAPEA 2.
