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Relaciones Internacionales

EE. UU. dice no tener postura sobre Orbán para dirigir la ONU

Una candidatura necesita una nominación estatal y al menos nueve votos del Consejo de Seguridad, sin vetos. El relevo de António Guterres está previsto para enero de 2027.

por Patricia Rodriguez
El presidente Donald Trump organiza una reunión de almuerzo bilateral con el primer ministro húngaro Viktor Orban
Imagen de archivo (2025) · Foto: The White House, dominio público, vía Wikimedia Commons

Estados Unidos dice no tener una postura sobre la posible llegada de Viktor Orbán a la Secretaría General de la ONU. Así respondió un alto funcionario a The Times tras el reporte de The Wall Street Journal sobre gestiones del gobierno de Donald Trump a favor del ex primer ministro húngaro.

El consejo editorial del WSJ, que cita fuentes anónimas de tres países, sostiene que Washington animó a Orbán a entrar en la contienda y explora que sea una opción respaldada también por Rusia y China. El propio editorial señala que el plan sigue pendiente de una decisión final.

La sucesión tiene un calendario concreto: el mandato de António Guterres termina el 31 de diciembre de 2026 y el inicio del siguiente está previsto para el 1 de enero de 2027, según la ONU.

Rusia da prioridad a América Latina y el Caribe

El viceministro ruso de Exteriores, Aleksandr Alimov, dijo a Interfax el 26 de octubre que la posible candidatura de Orbán todavía no se había discutido en el Consejo de Seguridad. Añadió que Rusia, Estados Unidos y China no presentarían su nominación y que los promotores de la iniciativa tendrían que encontrar otro Estado que lo hiciera.

Alimov defendió que el cargo debería recaer esta vez en alguien de América Latina y el Caribe. Planteó examinar otras opciones si se agotaban las posibilidades de elegir entre los candidatos de esa región, aunque también señaló que un país latinoamericano podría nominar a Orbán.

Esa preferencia tiene un alcance político. La ONU explica que no existe una política oficial de rotación regional, de modo que el origen geográfico no funciona como un turno obligatorio.

Nueve votos y ningún veto para avanzar

Las reglas de la ONU exigen que al menos un Estado miembro presente al aspirante. Un eventual acuerdo entre Washington, Moscú y Pekín necesitaría después reunir apoyos suficientes en el Consejo de Seguridad.

Según el Centro Regional de Información de la ONU para Europa Occidental, la recomendación requiere al menos nueve votos y ningún veto de los miembros permanentes. Estados Unidos, Rusia y China comparten ese poder con Francia y Reino Unido, dentro de un Consejo de 15 integrantes.

El cálculo de ocho a diez apoyos que The Times recoge del WSJ es una estimación atribuida a un funcionario estadounidense, no el resultado de una votación. Al compararlo con las reglas, ocho votos quedarían por debajo del mínimo; incluso con diez, un veto francés o británico impediría la recomendación.

Con la recomendación del Consejo, la Asamblea General, integrada por 193 Estados miembros, realiza el nombramiento.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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