Georgia superó el 27 de octubre los 2 millones de votos anticipados presenciales, según la Secretaría de Estado. El corte llega a una semana de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, mientras el estado prepara más verificaciones del recuento.
El comunicado oficial detalla 2,000,452 votantes presenciales. Además, se habían aceptado 97,382 boletas de voto ausente. La suma de ambas modalidades era de 2,097,834 boletas al corte de ese martes.
El secretario de Estado, el republicano Brad Raffensperger, recorrió ese día el centro de operaciones electorales de Gwinnett y se reunió con trabajadores electorales y votantes, según Atlanta News First.
Qué revisarán las 20 auditorías
La oficina de Raffensperger tiene previstas 20 auditorías de limitación de riesgo, reportó Atlanta News First. Las revisiones incluirán contiendas para el Congreso y cargos estatales. Usan boletas en papel para comprobar los resultados del conteo electrónico después de la votación.
Las reglas estatales de auditoría establecen que los auditores deben leer el texto impreso de las boletas generadas por máquinas y las marcas del votante en las rellenadas a mano. También exigen mantener la cadena de custodia y permitir la observación del público y la prensa.
La revisión manual de muestras permite contrastar el resultado de las máquinas con el soporte en papel. La propia secretaría describe ese procedimiento en su información sobre auditorías electorales. Las 20 revisiones anunciadas para noviembre siguen siendo un plan pendiente de ejecución.
El 99.9 % corresponde al padrón electoral
Otra cifra que Raffensperger ha destacado es el 99.9 % de exactitud del padrón, difundido por su oficina el 1 de septiembre al presentar una revisión del Departamento de Auditorías y Cuentas de Georgia.
Según ese comunicado, los auditores estimaron que, como máximo, el 0.1 % de los registros habría permitido votar con una identidad o elegibilidad sin verificar, o con un domicilio inválido. El examen revisó los procedimientos de registro y mantenimiento de las listas.
Ese indicador describe los controles sobre quién figura en el padrón. La comprobación de cómo se contaron las boletas de noviembre corresponde a las auditorías posteriores a la elección.
Los observadores federales tienen funciones distintas
El Departamento de Justicia de Estados Unidos notificó el envío de observadores a Bibb, Cobb, Chatham, DeKalb, Fulton y Gwinnett, de acuerdo con The Atlanta Journal-Constitution, que consultó comunicaciones dirigidas a autoridades locales.
El diario recoge que su función es observar posibles infracciones de la legislación federal y comunicar sus hallazgos al departamento. Los avisos a los condados señalan que no deben interferir en la votación.
El Campaign Legal Center, una organización dedicada al derecho electoral, detalla esos límites en una guía para Georgia publicada el 26 de octubre: los observadores del departamento deben respetar las restricciones estatales y no pueden dar órdenes a los trabajadores electorales, impedir que alguien vote ni intimidar a los participantes.
La observación federal vigila el desarrollo del proceso y el respeto de los derechos electorales; las auditorías estatales contrastan el conteo con las boletas. Son controles con responsables y objetivos diferentes.
La guía oficial de Georgia fija el 30 de octubre como último día de votación anticipada presencial. La jornada general será el 3 de noviembre.