Una cuidadora del Safaripark Beekse Bergen, en Hilvarenbeek, Países Bajos, murió el martes 27 de octubre de 2026 a consecuencia de las heridas que sufrió en un ataque de leopardo tres días antes. El parque confirmó el fallecimiento en un comunicado y anunció una investigación independiente sobre el incidente.
Según Associated Press, la mujer trabajaba en un recinto con dos leopardos persas machos cuando fue atacada el sábado 24 de octubre. La agencia informó que sufrió lesiones graves y recibió atención hospitalaria de urgencia. Su nombre no se ha hecho público.
La investigación sobre el acceso al recinto
La cuestión que deberá esclarecerse es por qué la empleada estaba en el mismo espacio que los leopardos. AP señala que el personal del zoológico normalmente no tiene permitido compartir un recinto con animales depredadores. Esa separación habitual sitúa el acceso al lugar entre los puntos centrales de la investigación.
El relato publicado por la agencia identifica dos animales presentes en el recinto, pero describe el ataque de un leopardo. La presencia de ambos no permite afirmar que los dos atacaron a la cuidadora ni establecer qué ocurrió antes del contacto.
"Se iniciará una investigación independiente. Por el momento no podemos hacer más declaraciones al respecto", señaló el parque en su comunicado del 27 de octubre.
El comunicado no ofrece una explicación de cómo llegaron a coincidir la trabajadora y los animales. Tampoco presenta conclusiones sobre responsabilidades. La reconstrucción del incidente sigue pendiente, por lo que atribuirlo a una actuación concreta de la cuidadora o a una falla determinada del parque iría más allá de lo comunicado.
Del ataque del sábado al fallecimiento
De acuerdo con AP, que atribuye esta información al zoológico, la mujer logró avisar por radio a sus compañeros de que estaba herida. Una ambulancia y un helicóptero de atención a traumatismos fueron movilizados hacia el parque alrededor de las 11:00, hora de Países Bajos, del sábado 24 de octubre.
La cuidadora fue sometida a una operación de emergencia. Su estado empeoró la noche del domingo 25 y el parque comunicó entonces que no esperaba que sobreviviera, según la agencia.
La confirmación de su muerte llegó el martes. Beekse Bergen explicó que difundía la noticia de acuerdo con la familia y que su atención inmediata estaba centrada en acompañar a los familiares y a sus compañeros de trabajo.
Casi 40 años de trabajo en Beekse Bergen
La empleada había comenzado a trabajar en el parque a los 17 años. Con algunas interrupciones breves, acumuló casi cuatro décadas allí, precisó la institución. Esa trayectoria corresponde al tiempo trabajado en Beekse Bergen; el comunicado no detalla cuánto llevaba a cargo de los leopardos.
El parque pidió comprensión y tranquilidad para que sus allegados y el personal puedan afrontar la pérdida. También anunció que todos sus compañeros tendrán la oportunidad de despedirse de ella.
Beekse Bergen habilitará un espacio dentro del parque para dejar condolencias, mientras mantiene el apoyo a la familia y a sus trabajadores.