Lucid y Bolt anunciaron el jueves una alianza para desplegar robotaxis en Europa. La plataforma de movilidad, la mayor del continente, aspira a operar al menos 25,000 vehículos autónomos de Lucid en varias ciudades y países. Los autos se construirían sobre la futura plataforma Midsize de la automotriz, más pequeña y barata que sus modelos actuales, con la arquitectura NVIDIA Hyperion y capacidad de nivel 4. Sería el mayor compromiso de robotaxis anunciado hasta ahora en el continente. Aun así, no hubo dinero de por medio, Bolt no colocó ningún pedido y el comunicado conjunto no puso fecha. El director ejecutivo de Lucid, Silvio Napoli, dijo al Financial Times que la primera tanda podría llegar tan pronto como 2028, aunque esa plataforma todavía no existe y la compañía acaba de retrasarla.
Bolt sería el operador; Lucid, apenas el fabricante
Bolt, a través de su unidad Bolt Autonomous Driving Solutions, definirá los requisitos del vehículo, el software, la seguridad y la experiencia del pasajero, construirá la infraestructura de flotas y los acuerdos con las ciudades, y pretende ser dueña y operadora de los autos. Del lado de Lucid, el trabajo pasa por Lucid Technologies, una división recién creada que agrupa inteligencia artificial, asistencia a la conducción, autonomía y funciones digitales.
El punto que Lucid no resuelve por sí sola es el más difícil. La compañía aporta el auto, no el sistema que lo conduce. NVIDIA Hyperion es cómputo y sensores, no un software de manejo autónomo, y el propio comunicado dice que las empresas trabajarán con socios de tecnología de conducción autónoma para alcanzar el nivel 4, el estándar que permite manejar sin una persona al volante dentro de zonas y condiciones definidas. Lucid declinó dar más detalles que los del comunicado, según TechCrunch, y ninguna de las dos empresas dijo qué compañía proveerá ese software.

La plataforma que sostiene el plan todavía no existe
Los 25,000 robotaxis dependen de la plataforma Midsize de Lucid, que aún no llega al mercado y que la propia empresa acaba de posponer. El 4 de agosto, dentro de lo que Lucid llamó un reajuste operativo, la compañía retrasó ese programa: el primer modelo de consumo llegaría, según Napoli, en la segunda mitad de 2027 desde su planta AMP-2 en Arabia Saudita, cerca de un año más tarde de lo previsto. La variante para robotaxis es una modificación de un auto que primero tiene que existir.
El anuncio con Bolt llega en el año más convulso de Lucid. Napoli asumió como director ejecutivo permanente el 1 de junio, recortó cerca del 18% de la plantilla, unos 1,500 empleos, retiró su guía de producción de 2026 y entregó apenas 3,953 vehículos en el segundo trimestre. El propio Napoli ha dicho que el negocio de proveer robotaxis tendría márgenes que superan por mucho los del modelo minorista tradicional.
El segundo gran acuerdo de robotaxis de Lucid en un año
No es la primera apuesta de Lucid por flotas autónomas. En julio de 2025, Uber se comprometió a desplegar 20,000 Lucid Gravity con el sistema de conducción de Nuro en Estados Unidos y a invertir 300 millones de dólares; desde entonces elevó su participación en Lucid a cerca de 11.5%. Reuters reportó que ese compromiso ya alcanza al menos 35,000 vehículos, incluidos modelos de la futura plataforma Midsize.
El mercado premió el giro. Las acciones de Lucid subieron alrededor de 10% en la sesión del jueves, aunque en el año acumulan una caída de más de 60%, y el alza se extendió a Rivian, otra automotriz que también vende vehículos a operadores de flotas. El contraste con el acuerdo de Uber pesa sobre esa reacción. Aquel trajo dinero; el de Bolt, no. Para una empresa que necesita efectivo tanto como demanda, ese es un vacío difícil de ignorar.
Europa se convierte en el nuevo frente de los robotaxis
El acuerdo aterriza en un mercado europeo que se calienta. Alphabet prueba sus Waymo en Múnich con un lanzamiento previsto en Alemania para finales de 2027, y en agosto Uber, Verne y la china Pony.ai empezaron a ofrecer viajes autónomos en Zagreb, según Reuters. Bolt, por su parte, ya venía armando su estrategia: firmó un acuerdo con Stellantis en diciembre de 2025 y montó un programa de pruebas con Pony.ai y Stellantis en Luxemburgo en junio de 2026, además de una alianza con NVIDIA para usar Hyperion.
La regulación es parte del cálculo. El fundador y director ejecutivo de Bolt, Markus Villig, planteó la autonomía como un problema de sistema y dijo que en Europa los datos, el software, los vehículos y las operaciones deben funcionar como una sola pieza pensada para las carreteras y la regulación del continente.
Por ahora, el anuncio le da a Lucid una señal de demanda y un titular, pero sin un pedido en firme, sin una cifra de inversión y sin la plataforma terminada, el número de 25,000 mide la ambición de Bolt más que una flota en camino.