Los precios mundiales de los alimentos hilan su segundo mes a la baja pero la carne toca máximos históricos
El índice de precios de la FAO bajó a 130.3 puntos en junio, aunque la carne registra máximos históricos.
TL;DR:
- El índice de la FAO retrocedió a 130.3 puntos en junio de 2026 gracias al abaratamiento de los cereales, el azúcar y los lácteos.
- El sector cárnico encadena récords consecutivos desde mediados de 2025 debido a la escasez de oferta global de res y ave.
- La ONU y la NOAA advierten que el fenómeno de El Niño amenaza las cosechas con un riesgo superior al 90% este año.
Los precios globales de las materias primas alimentarias registraron un segundo retroceso mensual consecutivo en junio de 2026, impulsados por la caída en las cotizaciones de los cereales, el azúcar y los productos lácteos, que lograron compensar el encarecimiento de los aceites vegetales y la carne. De acuerdo con el informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el índice de referencia promedió 130.3 puntos en el sexto mes del año, una ligera disminución frente a los 130.8 puntos registrados en mayo. Este comportamiento consolida una senda de estabilización tras el pico alcanzado en abril, cuando la escalada de tensiones en Oriente Medio disparó los costos de la energía y el transporte marítimo.

El alivio en los granos compensa la presión en las proteínas
El descenso de junio da un respiro a los mercados globales de alimentos, aunque la calma es relativa. El indicador actual se sitúa un 1.7% por encima de los niveles registrados en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, se mantiene un 18.7% por debajo del récord histórico de marzo de 2022, el punto más crítico de la crisis inflacionaria desatada por la invasión rusa en Ucrania.
La caída generalizada del índice fue contenida por dos categorías que siguen mostrando una fuerte presión al alza:
- Aceites vegetales: Volvieron a encarecerse durante el mes debido a la menor disponibilidad global y el impacto rezagado de los cuellos de botella logísticos.
- La carne: El índice de precios de los productos cárnicos continuó su escalada en terreno de récords, acumulando máximos históricos consecutivos desde mediados de 2025 como consecuencia de una oferta sumamente ajustada en los mercados de carne de res y de ave.
Esta dualidad demuestra que, si bien la presión sobre la canasta básica agrícola se ha suavizado, el costo de las proteínas animales sigue golpeando con fuerza el bolsillo de los consumidores globales.
Recorte en la producción de cereales para el ciclo 2026/2027
En su último boletín de oferta y demanda de cereales, la FAO recortó sus estimaciones para la temporada que arranca. El organismo prevé una producción mundial de cereales de aproximadamente 2,982 millones de toneladas métricas para el ciclo 2026/2027.
Esta cifra representa una reducción del 2% en comparación con el volumen récord de 3,043 millones de toneladas cosechadas en la campaña 2025/2026. A pesar del ajuste a la baja, los niveles proyectados siguen estando en un rango históricamente elevado, lo que mitiga el riesgo de un desabasto severo a corto plazo, siempre y cuando las condiciones climáticas acompañen el desarrollo de los cultivos.
La sombra de El Niño activa las alarmas humanitarias
El optimismo moderado de los mercados se enfrenta ahora a una amenaza meteorológica de primer orden. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima que la probabilidad de que se desarrolle un evento de El Niño este año supera el 90%, un escenario que suele alterar drásticamente los patrones de lluvia y temperatura en las principales zonas agrícolas del planeta.
Ante este panorama, la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) lanzaron un llamado internacional de emergencia para recaudar 202 millones de dólares. Estos recursos se destinarán a proteger a casi nueve millones de personas vulnerables ante sequías, inundaciones y tormentas extremas en 22 países considerados de alto riesgo.
El Director General de la FAO, Qu Dongyu, advirtió a través de su organización que las regiones con mayor riesgo de sufrir sequías agrícolas severas son el Sahel, el sur de África, el sur y sudeste de Asia, y el Corredor Seco de Centroamérica. Esta última zona es especialmente sensible para la seguridad alimentaria de América Latina, donde la falta de lluvias suele devastar las cosechas de subsistencia de maíz y frijol.
La vulnerabilidad global sigue siendo evidente. Según el reporte de perspectivas de cosechas de la FAO, 41 países en todo el mundo continúan requiriendo asistencia alimentaria externa para cubrir las necesidades básicas de sus poblaciones, una crisis concentrada principalmente en el continente africano, que alberga a 31 de estas naciones afectadas.
Con un ojo puesto en las pizarras de cotizaciones y otro en los mapas meteorológicos, la estabilidad alimentaria mundial entra en una fase de tensa expectativa. El comportamiento de los precios en la segunda mitad de 2026 dependerá por completo de la intensidad con la que se manifieste El Niño y de la capacidad de las redes de ayuda humanitaria para blindar las cosechas en los países más expuestos a las anomalías climáticas.