Los fans piden anillo de campeón para Spike Lee tras el primer título de los Knicks en 53 años
Tras el título de los Knicks, Kevin Hart y Stephen A. Smith piden un anillo para el superfán Spike Lee.
TL;DR:
- Los Knicks vencieron 94-90 a los Spurs en el Juego 5 y ganaron su primer título de la NBA desde 1973.
- Kevin Hart y Stephen A. Smith encabezan el reclamo en redes para que la franquicia le dé un anillo a Spike Lee, abonado del Madison Square Garden desde 1985.
- La cifra viral de "más de 10 millones de dólares" gastados por Lee no está confirmada oficialmente y los Knicks aún no se pronuncian.
Los New York Knicks rompieron 53 años de sequía el sábado 13 de junio: vencieron 94-90 a los San Antonio Spurs en el Juego 5 de las Finales de la NBA y levantaron su primer campeonato desde 1973, con Jalen Brunson como MVP. Horas después, otra discusión se apoderó de la conversación. ¿Merece el cineasta y superfán Spike Lee su propio anillo de campeón? Kevin Hart encendió la mecha en redes, Stephen A. Smith lo respaldó y miles de seguidores se sumaron. Los anillos suelen reservarse a jugadores, cuerpo técnico y directiva, pero las cuatro décadas de Lee en primera fila del Garden dejaron sobre la mesa una pregunta incómoda para la franquicia: ¿se honra a un aficionado con la misma joya que a quienes ganaron el título en la cancha?
El reclamo nació en cuestión de horas. El domingo por la mañana, Kevin Hart subió un video a Instagram —y lo replicó en Facebook— en el que, como hincha confeso de Filadelfia, reconocía el peso emocional del momento antes de pedir hardware para Lee. El pie de foto no dejaba lugar a dudas:
"¡Denle a @officialspikelee un ANILLO DE CAMPEONATO, CARAJO! ¡Felicidades, Knicks, y felicidades, Nueva York! Ya se lo debían." — Kevin Hart
https://www.instagram.com/reel/DZkLmNbsiyl/
El clip corrió como pólvora y abrió un debate que el internet, según contó theGrio, no recibió precisamente con enojo.
Stephen A. Smith pone su peso detrás del reclamo
El analista de ESPN y aficionado de toda la vida de Nueva York no se hizo de rogar. Smith, que ya había señalado a Lee como el único hincha digno de un anillo tras el Juego 2 de las Finales, escribió en X:
"Apoyo completamente esto para Spike Lee. Ningún fan de los Knicks lo merece más que él." — Stephen A. Smith
Su postura tiene matiz: durante la serie, Smith dejó claro que él mismo no querría un anillo porque no lo había "ganado", y reservó ese gesto para Lee. La rapera Cardi B aportó el toque cómico al bromear en X con que Spike "va a hacer 30 películas" tras el campeonato.
Una de las publicaciones que más circuló, de la cuenta Raphouse TV, intentó ponerle número a la lealtad: Lee habría gastado "más de 10 millones de dólares" apoyando a los Knicks a lo largo de los años. La cifra no está confirmada oficialmente —no procede de la franquicia ni del propio Lee—, pero Smith la amplificó al difundir el reclamo, según detalló Pro Football & Sports Network.
Cuatro décadas en primera fila, sin un solo anillo
Aquí está la razón por la que el debate pega distinto. Lee no es un rostro que aparece cuando el equipo gana: estuvo también para el dolor. Su currículum como hincha, verificado en varios reportes, es difícil de igualar:
- Abonado del Madison Square Garden desde 1985, el mismo año en que los Knicks eligieron a Patrick Ewing en el draft; ya suma unos 41 años en la cancha.
- Tenía 16 años cuando Nueva York ganó su último anillo en 1973; ahora, a los 69, por fin lo vio en directo.
- El Salón de la Fama del Baloncesto lo incluyó en su galería de superfáns en 2024.
- Viajó a los cinco partidos de estas Finales como parte de un contingente de celebridades que también integraron Timothée Chalamet, Ben Stiller y Mariska Hargitay.
Su historia con la franquicia incluye cicatrices célebres. El gesto de estrangulamiento de Reggie Miller en 1994 fue directo a él; un año después, Lee tuvo asiento de lujo para los ocho puntos en nueve segundos con los que Miller hundió a Nueva York. Aguantó el largo páramo de los Knicks en el siglo XXI sin moverse de su butaca. Antes de este título ya había dicho que cambiaría un Oscar por un campeonato del equipo —tiene dos—, una frase que ahora suena profética.
En la cancha del Frost Bank Center, junto al actor John Turturro, Lee resumió el momento ante las cámaras de ABC7. Primero, gratitud; enseguida, ambición:
"Gracias, Jesús... ¿Saben qué estoy pensando? ¡Back to back!" — Spike Lee
La llamada a Michael Jordan que tardó 53 años
El detalle más comentado de la celebración fue una llamada. Lee revivió a Mars Blackmon —el personaje que creó para su película She's Gotta Have It (1986) y que protagonizó los anuncios de Air Jordan desde 1988— para dejarle un mensaje de voz a Michael Jordan. El video circuló por redes y lo reseñaron medios como Bleacher Report y Yahoo Sports.
"Oye, Mike, soy Mars Blackmon. Hace rato que no hablamos. Los New York Knicks son campeones del mundo. ¡Devuélveme la llamada! ¡Cielos naranja y azul! ¿Qué pasa, Mike?" — Spike Lee
El recado no era inocente. Los Bulls de Jordan eliminaron a los Knicks de los playoffs en 1989, 1991, 1992, 1993 y 1996: con Jordan en cancha, Nueva York nunca pudo con Chicago. Lee vivió cada una de esas eliminaciones desde su asiento. "Cielos naranja y azul" fue su manera de decirle al viejo rival y socio publicitario que, por una vez, la última palabra era de Nueva York.
Anillo o no: la decisión queda en manos de los Knicks
Los anillos de campeonato se reservan por tradición a jugadores, entrenadores y personal de oficina que cargó la temporada. La franquicia, en cambio, puede entregarlos a quien quiera: la potestad es suya.
Quienes se oponen ven un riesgo: extender el gesto a un aficionado famoso, por devoto que sea, le quita peso simbólico a la joya. Del otro lado, el argumento es que medio siglo de presencia convierte a Lee en algo parecido a un miembro no oficial del club. Los Knicks, por ahora, no han dicho nada sobre el tema.
El jueves 18 de junio, Nueva York celebrará a su equipo con un desfile por el Cañón de los Héroes. Para entonces, la pregunta del anillo seguirá persiguiendo a Spike Lee calle abajo por Broadway. Él, eso sí, ya cambió de tema: piensa en repetir.