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La "medusa" de Marte solo existe en un cuadro: 13 segundos antes no había nada

La imagen viral de Curiosity es auténtica y sigue en el archivo público de la NASA, pero la misma cámara retrató esa ladera 13 y 25 segundos antes sin rastro de la figura. La explicación más firme apunta a la cámara, no a la superficie de Marte.

por Dilis Salazar
La "medusa" de Marte solo existe en un cuadro: 13 segundos antes no había nada

TL;DR:

  • La figura con forma de medusa está en una imagen real de Curiosity: cámara de navegación derecha, sol 3924, 20 de agosto de 2023 a las 22:27:46 UTC.
  • La misma cámara apuntó a la misma escena 13 y 25 segundos antes y esos cuadros están vacíos; la mancha ocupa unos 15 píxeles en una toma en escala de grises.
  • La hipótesis más firme es un artefacto de la cámara, pero el equipo de imágenes de la misión no ha publicado un análisis de este cuadro.

Una figura oscura, con silueta de medusa para unos y de trípode marciano para otros, se volvió viral después de que la usuaria Kari Sivertzen la publicara en X el 12 de agosto de 2026. La imagen es auténtica y cualquiera puede abrirla: la tomó la cámara de navegación derecha del rover Curiosity el 20 de agosto de 2023, a las 22:27:46 UTC, durante el sol 3924 de la misión en el cráter Gale, y sigue disponible en el archivo de imágenes en bruto de la NASA. Lo que no aparece en ninguna otra parte es la figura. La misma cámara fotografió el mismo terreno 13 segundos antes, a las 22:27:33 UTC, y en ese cuadro no hay nada. Ese detalle mueve la discusión desde la superficie de Marte hacia el interior de la cámara.

El archivo de la NASA permite revisarlo cuadro por cuadro

Cada imagen en bruto de Curiosity se publica con su identificador, su instrumento y su marca de tiempo, así que la comprobación no requiere permisos ni herramientas especiales. El cuadro viral es el 1250462. El anterior, el 1250385, salió del mismo instrumento (NAV_RIGHT_B), en el mismo punto del recorrido, 13 segundos antes. ScienceAlert, que documentó la comparación, localizó además una tercera toma de la misma escena 25 segundos antes del cuadro famoso. Ninguna de las dos muestra la silueta.

EarthSky sumó dos datos que estrechan todavía más el margen: la mancha ocupa cerca de 15 píxeles y la cámara volvió a apuntar hacia allá unos 78 minutos después, sin que quedara rastro. Para sostener que algo estaba realmente posado en esa loma haría falta un objeto capaz de llegar y marcharse en segundos, sobre una cresta lejana, y sin dejar rastro de ese movimiento.

Un rayo cósmico explica la forma, aunque nadie lo ha confirmado

El astrofísico Joseph Farah revisó la imagen ampliada y describió a PetaPixel un borde demasiado limpio para ser un objeto real: una fila casi perfecta de píxeles negros, "sin efecto de suavizado", algo que él atribuye a una carga acumulada en el sensor y no a la luz reflejada por una superficie.

El mecanismo está documentado por la propia agencia. La sección de preguntas frecuentes sobre imágenes en bruto de la NASA explica que los rayos cósmicos, partículas de alta energía procedentes del Sol o de objetos lejanos, chocan contra los sensores y encienden píxeles: si el impacto llega de frente enciende uno solo, y si entra en ángulo puede iluminar una fila entera y dejar una raya. Marte apenas ofrece protección, porque carece de campo magnético global y su atmósfera tiene alrededor del 0.5 % de la masa de la terrestre.

Queda la objeción evidente: estos impactos suelen verse blancos, y la "medusa" es negra. También ahí hay antecedente institucional. En la ficha del video con el que Curiosity registró doce horas de un día marciano, la NASA señala que una pequeña marca negra que aparece en el cuadro 17 se debe a un rayo cósmico que golpeó el sensor de la cámara. La frecuencia tampoco es rara: en una declaración de 2014 del JPL que ScienceAlert recuperó, el ingeniero de imágenes Justin Maki calculó que aparecen puntos brillantes casi cada semana entre las miles de imágenes que envía el rover.

Lo que falta para cerrar el caso

EarthSky ordena tres familias de explicación posibles y ninguna está descartada. La primera es el rayo cósmico. La segunda, una falla electrónica o de transmisión, porque el valor de un píxel puede alterarse en la lectura del sensor, en el almacenamiento a bordo, en la compresión, en el envío a la Tierra o en el procesamiento final. La tercera es un fenómeno físico pasajero, como una partícula de polvo o un remolino. Para evaluar esa última haría falta el registro de la cámara de navegación izquierda o de los sensores de viento en ese instante, y ninguno de los dos existe para este cuadro.

Hay otro límite que la propia NASA advierte: las imágenes en bruto son versiones comprimidas, pensadas para dar un primer vistazo rápido, y no sirven para un análisis científico detallado, que se hace sobre los datos sin comprimir del archivo. Varios titulares de esta semana afirman que la agencia ya explicó la figura. La NASA no ha publicado un análisis de este cuadro en particular; lo que existe es su documentación general sobre artefactos, y mientras el equipo de imágenes de Curiosity no revise el caso no se pueden excluir otras fallas de cámara o de procesamiento.

Lo que sí quedó resuelto es la parte que le importa al lector: la evidencia disponible apunta a que la "medusa" nació dentro del sistema de imágenes, no sobre una loma marciana. Y esa comprobación no la hizo un comunicado oficial, sino un archivo abierto donde los cuadros vecinos están a dos clics de distancia.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Dilis Salazar

Dilis Salazar es coordinadora editorial y redactora de FomoEra. Supervisa la agenda y la revisión de contenidos para asegurar precisión, atribución, claridad y contexto.

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