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La Casa Blanca defiende sus sanciones a Cuba tras la advertencia de la ONU de que "niños están muriendo"

EE. UU. defiende sus sanciones a Cuba pese a la alerta de la ONU: niños mueren sin medicinas y la ayuda no llega.

por John P.
La Casa Blanca defiende sus sanciones a Cuba tras la advertencia de la ONU de que "niños están muriendo"
Photo by Florian Wehde / Unsplash

TL;DR:

  • La administración Trump respondió a Reuters que sus sanciones "están dirigidas a los líderes y entidades" del régimen cubano, dos días después de que Volker Türk exigiera levantarlas "de inmediato".
  • Datos citados por la oficina de derechos humanos de la ONU: la mortalidad infantil en Cuba se duplicó a 9,9 por cada 1.000 nacidos vivos y la supervivencia del cáncer infantil cayó de 85% a 65%.
  • La Habana denuncia que 170 contenedores de ayuda de la ONU, valuados en 6,3 millones de dólares, están varados por la escasez de combustible derivada del bloqueo petrolero.

La Casa Blanca defendió este miércoles 10 de junio sus sanciones contra Cuba, dos días después de que el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, lanzara su crítica más dura hasta ahora contra la política de Washington hacia la isla y exigiera levantarlas "de inmediato". El argumento estadounidense: las medidas golpean a la cúpula del régimen, no a la gente. El de Naciones Unidas: los niños cubanos están muriendo porque los médicos se quedaron sin medicinas. Entre ambas posturas, una isla de 9,6 millones de habitantes acumula apagones de más de 20 horas diarias, una mortalidad infantil que se duplicó y 170 contenedores de ayuda humanitaria de la ONU detenidos en puerto por falta de combustible.

Washington dice apuntar al régimen; la ONU ve un daño indiscriminado

Un funcionario de la Casa Blanca respondió a Reuters con una sola línea de defensa:

"Estas sanciones están dirigidas a los líderes y entidades que sostienen la campaña maliciosa del régimen para subvertir y desestabilizar la seguridad nacional de Estados Unidos."

El mismo funcionario remitió a declaraciones previas del secretario de Estado, Marco Rubio, en el sentido de que Washington está dispuesto a abrir un nuevo capítulo con La Habana. Esa señal de apertura convive, eso sí, con una presión económica que no ha dejado de crecer desde enero.

Del otro lado del Atlántico, el tono fue otro. Türk, desde Ginebra, el lunes 8 de junio:

"Las restricciones de combustible impuestas desde principios de 2026 y el reciente endurecimiento de las sanciones extraterritoriales, en conjunto, están dañando directamente a los cubanos, especialmente a los más vulnerables. Los niños están muriendo porque los médicos carecen de acceso a suministros médicos y medicamentos esenciales. Esto es inaceptable. Estas sanciones deben levantarse de inmediato."

Su lectura jurídica tampoco dejó margen: paquetes de sanciones que apuntan contra sectores enteros de una economía y producen efectos "amplios, indiscriminados y duros" sobre la población son, dijo, incompatibles con los principios básicos del derecho internacional de los derechos humanos.

Las cifras detrás de la advertencia de Naciones Unidas

La oficina de Türk no habló en abstracto. Citó datos recientes de salud pública que dibujan el deterioro de un sistema sanitario que durante décadas fue el orgullo de la isla:

  • La mortalidad infantil se duplicó hasta 9,9 muertes por cada 1.000 nacidos vivos.
  • La supervivencia del cáncer infantil cayó de 85% a 65%.
  • Los medicamentos esenciales se consiguen a apenas un 30% del nivel normal de suministro.
  • La producción de alimentos acumula una caída reportada de 60%, con alzas de precios en la canasta básica.
  • Los apagones diarios superan con frecuencia las 20 horas desde mediados de mayo; en partes de La Habana, según Euronews, ha habido cortes de hasta 30 horas seguidas en los últimos días.

"Cuba enfrenta un aislamiento creciente. Las empresas se van. Menos aerolíneas vuelan al país. Está casi desconectada de los sistemas internacionales de pago", resumió el Alto Comisionado.

170 contenedores de ayuda, inmovilizados por la falta de combustible

La denuncia más gráfica llegó el mismo miércoles desde La Habana. El canciller Bruno Rodríguez escribió en X que 170 contenedores con ayuda de la ONU, valuados en 6,3 millones de dólares, "no están llegando a los beneficiarios debido a la escasez de combustible", y que el bloqueo "no solo está obstaculizando el desempeño de la economía cubana", sino también el trabajo de los organismos internacionales.

El dato no nació en el gobierno cubano: el coordinador residente de la ONU en la isla, Francisco Pichón, ya había reportado en abril esos mismos contenedores varados, junto con más de 96.000 cirugías pospuestas. El plan de acción humanitario de Naciones Unidas, de 94,1 millones de dólares para asistir a unos dos millones de personas en ocho provincias, apenas había reunido 26,2 millones a principios de abril. El hueco: 68 millones.

Cargo ship loaded with colorful containers at a port
Photo by Daniel Miksha / Unsplash

Hay más fricción en la cadena: la suspensión de servicios de grandes navieras, por temor a violar las sanciones, ya afectó más de 2.900 toneladas de carga alimentaria humanitaria, de acuerdo con la oficina de derechos humanos de la ONU. Washington, por su parte, sostiene que ofreció 100 millones de dólares en asistencia directa al pueblo cubano, canalizada por la Iglesia católica y organizaciones independientes, según el Departamento de Estado. Rodríguez respondió a finales de mayo que Cuba acepta esa oferta "si es una ayuda verdaderamente humanitaria, sin trucos ni oportunismo político".

Dos órdenes ejecutivas marcan la escalada de 2026

El detonante fue la Orden Ejecutiva 14380 del 29 de enero, firmada semanas después de la operación estadounidense que sacó del poder en Venezuela a Nicolás Maduro y dejó a la isla sin uno de sus suministros clave de crudo. Con ella, Trump declaró una emergencia nacional respecto a Cuba y creó un mecanismo de aranceles contra cualquier país que le venda petróleo a La Habana. Desde entonces, solo un buque petrolero —procedente de Rusia— ha logrado atracar, según Euronews.

La segunda vuelta de tuerca llegó el 1 de mayo: la Orden Ejecutiva 14404 estrenó un régimen de sanciones secundarias de alcance extraterritorial contra comerciantes, aseguradoras, navieras, empresas turísticas e instituciones financieras que operen con los sectores de energía, defensa, minería, finanzas o seguridad de Cuba. Las primeras designaciones se anunciaron el 7 de mayo.

Rodríguez ya había llevado el tema al Consejo de Seguridad el 26 de mayo:

"Convoco a la comunidad internacional a movilizarse para evitar una catástrofe humanitaria que podría imponerse, ya sea por medio de las armas o a través del cerco energético y el endurecimiento extremo del bloqueo, que también matan y causan sufrimiento."

La referencia a las armas no es retórica vacía: Trump ha llegado a plantear públicamente la posibilidad de una "toma amistosa" de la isla, según ha reportado Euronews.

Por qué la disputa también alcanza a México, España y la región

Las sanciones secundarias son la pieza que vuelve regional esta historia. México, que de acuerdo con datos citados por Financial Times se había convertido en 2025 en el principal proveedor de petróleo de Cuba, quedó directamente bajo la amenaza arancelaria de la orden de enero. Y cualquier naviera, banco o aseguradora de España o América Latina que mantenga negocios con los sectores señalados de la economía cubana opera ahora con riesgo de sanción estadounidense, un esquema similar al que Washington aplica contra Irán o Corea del Norte.

La región ya puso recursos sobre la mesa: México ha entregado más de 3.000 toneladas de ayuda y Brasil comprometió más de 20.000 toneladas de alimentos, con aportes adicionales de España, Chile, Canadá y la Unión Europea, de acuerdo con The New Humanitarian. Rodríguez, en su discurso ante el Consejo de Seguridad, pidió a América Latina y el Caribe actuar para preservar su condición de Zona de Paz.

El pulso entre Washington y Ginebra no tiene árbitro ni fecha de término, pero sí un reloj en contra: la temporada de huracanes del Atlántico ya comenzó y, en palabras de Türk, crea "una tormenta perfecta para el deterioro social y económico y el sufrimiento del pueblo cubano". Mientras la Casa Blanca insiste en que la presión recae sobre el régimen y la ONU documenta que la paga la población, la ayuda sigue a la vista de todos en los puertos cubanos. Quieta.

Fuentes: 1, 2, 3

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por John P.

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