TL;DR:
- Una empresa china respaldada por el Estado comenzó a fabricar máquinas de litografía DUV de inmersión, según un reporte de The Information citado por Reuters.
- El plan inicial contempla unas cinco unidades en 2026 y cerca de 20 en 2027, con entregas previstas para SMIC, Hua Hong Semiconductor y CXMT.
- Las máquinas todavía presentan desventajas frente a ASML en rendimiento y fiabilidad, por lo que el avance abre una alternativa local, pero no sustituye al proveedor neerlandés.
China ha comenzado a fabricar máquinas de litografía DUV de inmersión, un equipo esencial para imprimir circuitos sobre obleas de silicio y un segmento dominado durante años por la neerlandesa ASML. Reuters, a partir de un reporte de The Information, señala que las primeras unidades podrían entregarse este año a Semiconductor Manufacturing International Corp. (SMIC), Hua Hong Semiconductor y ChangXin Memory Technologies (CXMT). El fabricante respaldado por el Estado no fue identificado por Reuters; Wccftech lo identifica como Shanghai Yuliangsheng Technology. El sistema todavía rinde por debajo de las máquinas de ASML y necesita más pruebas, pero su fabricación local abre una vía para que China dependa menos de equipos extranjeros.
DUV es la tecnología que China puede producir mientras el acceso a EUV sigue bloqueado
La litografía DUV utiliza luz ultravioleta profunda para transferir los patrones de un circuito a una oblea de silicio. En los sistemas de inmersión, una capa de agua entre la óptica y la oblea ayuda a mejorar la resolución. ASML describe estas máquinas como herramientas de uso generalizado en la fabricación de chips de lógica y memoria.
Los sistemas DUV más avanzados usan luz de 193 nanómetros. La litografía EUV, reservada para las capas más exigentes de los chips de última generación, trabaja con una longitud de onda de 13.5 nanómetros. Esa diferencia permite a EUV imprimir patrones más pequeños con menos pasos, pero también vuelve sus equipos mucho más difíciles de desarrollar y fabricar.
Las restricciones comerciales de Estados Unidos y sus aliados ya cerraron a las empresas chinas el acceso a las máquinas EUV de ASML. Por eso, las herramientas DUV de inmersión son hoy el equipo de litografía más avanzado al que pueden aspirar dentro de una cadena de suministro local. Con técnicas de multipatterning, un fabricante puede dividir el patrón de una capa en varias exposiciones, aunque el proceso añade complejidad, tiempo y presión sobre el rendimiento de cada oblea.

Las primeras unidades irían a SMIC, Hua Hong y CXMT
Reuters reportó que las máquinas se entregarían este año a tres de los principales fabricantes chinos:
- SMIC, una de las fundiciones que más ha tenido que ajustar sus procesos ante la falta de equipos EUV.
- Hua Hong Semiconductor, fabricante de chips con plantas enfocadas en distintos procesos de producción.
- CXMT, el mayor productor chino de memoria DRAM y uno de los nombres que Beijing busca impulsar dentro de su industria de semiconductores.
La lista también muestra dónde está el valor inmediato de la tecnología: en asegurar capacidad de fabricación para fundiciones y memoria, dos áreas que necesitan equipos de litografía de forma constante. El objetivo va más allá de producir una máquina: consiste en mantener funcionando las fábricas cuando las compras, el servicio y las piezas de proveedores extranjeros pueden quedar sujetos a nuevas restricciones.
Wccftech reportó que Shanghai Yuliangsheng Technology sería la empresa detrás del equipo y que sus máquinas estarían orientadas a procesos de 28 nanómetros. El mismo medio señaló que la mayor parte de los componentes sería de fabricación china, aunque todavía habría piezas críticas importadas de Japón. Reuters, por su parte, no identificó públicamente al fabricante por la sensibilidad del asunto. Esa diferencia importa: el nombre de Yuliangsheng aparece en reportes especializados, pero no fue confirmado en la nota de Reuters.
China ya fabrica el equipo, pero todavía no iguala a ASML
El dato más fácil de exagerar es el de la producción. The Information tituló su reporte como un inicio de producción masiva, pero los detalles publicados por Reuters describen un arranque limitado y una tecnología que todavía necesita validación. Cinco equipos en un año representan una señal industrial y política, no una red capaz de reemplazar la base instalada de ASML.
La diferencia no se mide solo por encender la máquina. Una fábrica necesita que el sistema repita el mismo resultado miles de veces, mantenga la alineación entre capas, procese obleas con un ritmo competitivo y sostenga buenos niveles de rendimiento. Reuters indicó que las máquinas chinas todavía presentan rezagos en rendimiento y fiabilidad. Esas dos variables determinan cuánto cuesta cada chip que sale de la línea y cuánta producción termina siendo utilizable.
ASML conserva ventajas acumuladas en óptica, control de movimiento, software, servicio técnico y experiencia con clientes de alto volumen. Su propia cartera incluye sistemas DUV de inmersión diseñados para producir obleas de 300 milímetros en nodos avanzados. La aparición de un competidor local cambia el cálculo estratégico de China, pero no borra esa brecha técnica.
El mercado reaccionó al riesgo de largo plazo
Las acciones de ASML cayeron más de 7% el 27 de julio, en su peor jornada desde el 8 de junio, según Reuters. También retrocedieron empresas relacionadas con la cadena mundial de equipos para chips: BE Semiconductor Industries bajó alrededor de 8.5%, Soitec perdió 5% e Infineon Technologies cayó casi 3%.
El movimiento bursátil no demuestra que ASML haya perdido su negocio chino de inmediato. La lectura del mercado apunta a un riesgo de más largo plazo: si China consigue fabricar una parte cada vez mayor de las herramientas que necesita, el alcance de las restricciones extranjeras se reduce y los proveedores occidentales pierden parte de su capacidad de negociación dentro de ese país.
El contexto legislativo aumenta la presión. En abril, senadores estadounidenses presentaron el MATCH Act, una propuesta bipartidista que busca impedir que países considerados adversarios compren a Estados Unidos o a sus socios equipos estratégicos que no pueden fabricar por sí mismos. La iniciativa todavía no es una ley vigente y forma parte de un debate más amplio sobre si Washington debe obligar a Países Bajos y Japón a coordinar sus controles de exportación.
Una máquina DUV china no vuelve irrelevante esa propuesta. Sí puede reducir su efecto sobre las empresas que logren recibir equipos locales, sobre todo si la fabricación nacional incorpora más componentes propios con el tiempo. Pero la dependencia no desaparece de un día para otro: el propio reporte indica que el sistema necesita más pruebas y fuentes secundarias todavía señalan la presencia de piezas importadas.
El verdadero avance está en haber abierto una ruta propia
Para los consumidores de México, España y América Latina, la noticia no implica que los teléfonos, las tarjetas gráficas o los servidores vayan a cambiar de precio de inmediato. La consecuencia está en la cadena que los alimenta: una China con más control sobre sus equipos de fabricación puede ampliar su producción de memoria y chips, resistir mejor las sanciones y negociar con más margen frente a proveedores extranjeros.
La distancia con ASML sigue siendo amplia. La novedad es que Beijing ya cuenta con una primera ruta industrial para fabricar una herramienta que antes debía obtener del exterior. Si las pruebas mejoran el rendimiento y la producción pasa de unas cuantas unidades a volúmenes sostenidos, el efecto se sentirá en la competencia por la memoria, la capacidad de fundición y el control de la tecnología que sostiene la inteligencia artificial.