Hace ya bastante que todos conocemos de la creación de Spear Street Technology. Y es que Instinct, si mi instinto no falla (jeje), es uno de los asistentes de inteligencia artificial más virales de los últimos días, sobre todo porque su enfoque es muy personal y en eso se logra diferenciar de la competencia que ha salido antes y después.
Pues, ahora va un paso más allá y crea sus propios correos electrónicos, por usuario, por lo que será como tener a un asistente real, con su propia forma de gestionar las cosas, para ayudarte en el día a día. Claro, que tiene su aquel y conviene analizarlo.
Todo lo que podría hacer
A ver, hasta ahora tenemos lo siguiente confirmado:
- Crear cuentas en plataformas como tiendas, negocios online, redes sociales foros.
- Recibir códigos de verificación o correos de tokens OTP para iniciar sesiones, etc.
- Confirmar reservas y contactar negocios.
- Integrarse con plataformas como Stripe para gestionar pagos o con 1Password para gestionar las credenciales (sus credenciales asociadas a su propio correo).

Lo que busca la empresa con esto es que Instinct pueda dejar de ser un asistente personal que no tiene conexión con el mundo real, sino que todas esas tareas recaían siempre en el humano, a que sea un asistente que pueda tener identidad y autonomía operativas, para poder interactuar con mensajería, calendarios, suscripciones, reuniones, realizar trámites y compras, entre otras tantas posibilidades que se abren a partir de eso.
Lo que debes saber, a un vistazo
- Cada usuario podrá disponer de una dirección de email propia para su asistente.
- Lo que significa que podrá crear cuentas, recibir códigos y links de confirmación, gestionar reservas, contactar negocios, gestionar devoluciones, conversar con soporte técnico, coordinar reuniones y disponibilidad con otras personas (u otros agentes, no lo sabremos), y mantener seguimientos en comunicaciones asíncronas.
- Asignación de tareas. Tú, como dueño de tu asistente, le indicas lo que quieres hacer y cómo hacerlo. Instinct lo hará sin que tengas que estar pendiente de aquello, salvo que realmente requiera de alguna verificación o confirmar información antes de finalizar. Es decir, que tienes lo mejor de un asistente personal, sin lo peor de un asistente personal. En teoría, claro está.

La privacidad como fuerte. Tener una identidad separada de los correos y datos del usuario real beneficia enormemente la privacidad. Sin embargo, ya se comenta por parte de múltiples expertos que las implicaciones legales (el asistente nunca será responsable si algo sale mal, todo recae en el usuario) serán las que terminen decidiendo cuánto y a qué velocidad se adoptan este tipo de funcionalidades.