Honda lleva cambios de hardware y software a la unidad de potencia RA626H para el Gran Premio de São Paulo, después de que Fernando Alonso y Lance Stroll abandonaran con sus Aston Martin el GP de Ciudad de México. Las medidas buscan mejorar la fiabilidad en Interlagos, otro circuito en altura, aunque menos elevado que el mexicano.
Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda, anunció las medidas el 5 de noviembre durante la jornada de medios previa a la carrera brasileña. El fabricante no precisó qué componentes modificó ni el alcance de los ajustes del software, informó la edición española de Motorsport.com.
"Hemos traído medidas para este evento, tanto en el hardware como en el software, para mejorar nuestra fiabilidad en esas condiciones", explicó Orihara ante los medios, según PlanetF1. La carrera de São Paulo está programada para el 8 de noviembre.
Brasil será una prueba en condiciones distintas
La Fórmula 1 sitúa el Autódromo Hermanos Rodríguez a unos 2,250 metros sobre el nivel del mar y el circuito de Interlagos a unos 800 metros. La diferencia es de aproximadamente 1,450 metros: Brasil también presenta altitud, pero la exigencia atmosférica no es idéntica a la de Ciudad de México.
El aire menos denso de la capital mexicana dificulta la refrigeración y exige más al turbo. Orihara explicó que el problema detectado en México afectó al circuito de refrigeración del sistema de recuperación de energía, conocido como ERS, en determinadas condiciones de funcionamiento.
El ingeniero distinguió esa avería mecánica de la capacidad general del auto para refrigerarse. También dijo que el tráfico podía dificultar el funcionamiento de la unidad de potencia, aunque no estaba directamente relacionado con el fallo. Por eso, encontrar aire limpio durante la carrera no resolvía por sí solo el problema descrito por Honda.
La menor altitud de Interlagos forma parte del contexto de la siguiente prueba, pero Orihara no aseguró que las medidas ya hubieran eliminado la avería. Su efecto en pista se comprobará durante el fin de semana del 6 al 8 de noviembre.
El fallo apareció en clasificación y carrera
Los dos pilotos de Aston Martin completaron cinco vueltas el 1 de noviembre en México. Alonso volvió a boxes para retirarse y Stroll detuvo su auto en la pista. El español ya había sufrido un problema de refrigeración de la unidad motogeneradora MGU-K durante la clasificación, informó la Fórmula 1.

Orihara explicó que había diferencias entre las vueltas de práctica y otras fases, como el recorrido hacia la parrilla o la preparación de neumáticos en clasificación. En esas circunstancias, dijo, el motor se comportó de forma inesperada y sometió a un esfuerzo adicional el circuito de refrigeración del ERS antes del fallo de la MGU-K.
Honda describe esa unidad como parte del sistema híbrido del AMR26: recupera energía al frenar y puede devolver potencia a las ruedas al acelerar. El proveedor identifica la unidad de potencia de los Aston Martin como RA626H.
Mike Krack, responsable de operaciones en pista de Aston Martin, explicó que el equipo conocía el riesgo antes de la carrera mexicana y había hablado con sus pilotos sobre distintas opciones. Entre ellas figuraban buscar aire limpio, modificar el uso de las marchas y reducir la potencia; Krack dijo que las medidas disponibles resultaron insuficientes, recogió PlanetF1.
Las lecciones también llegarán al motor de 2027
Orihara afirmó que Honda trasladará la experiencia a su fábrica para estudiar cómo evitar que se repita. La compañía trabaja en la unidad de potencia de 2027 y pretende incorporar allí lo aprendido sobre la fiabilidad en condiciones particulares.
Esa tarea se desarrolla en paralelo a las medidas para Brasil. Las prácticas y la clasificación en Interlagos darán al equipo la oportunidad de reunir datos antes de la carrera del 8 de noviembre.
