Core Scientific espera completar su salida de la minería de bitcoin antes de que termine 2026 y concentrarse en alquilar infraestructura de centros de datos para inteligencia artificial y cómputo avanzado. El cambio ya se refleja en sus cuentas: ese negocio aportó 215.4 millones de dólares de los 232.9 millones que ingresó en el tercer trimestre.
Adam Sullivan, director ejecutivo de la compañía, comunicó el objetivo de dejar la minería durante la llamada de resultados del 5 de noviembre, según la transcripción publicada por Stock Analysis. El director financiero, Jim Nygaard, añadió que al cierre de septiembre había casi 50 % menos equipos de minería en funcionamiento que al terminar 2025.
La empresa distingue dos actividades que se están apagando. La primera es la minería propia, con equipos que operan para la compañía; la segunda es el alojamiento de equipos de otros mineros. Su informe trimestral ya preveía que el servicio para terceros terminara el 31 de diciembre de 2026. Lo anunciado en la llamada extiende el objetivo de salida a la minería propia.
En diciembre de 2025, The Wall Street Journal informó que la compañía esperaba abandonar la minería por completo en 2028, según recordó Cointelegraph. La previsión expuesta en la llamada adelanta ese horizonte.
Los centros de datos ya sostienen los ingresos
Core Scientific ofrece espacio, energía, refrigeración y otros servicios para que sus clientes operen equipos de cómputo en sus instalaciones. Ese negocio, conocido como colocación, generó cerca de 92.5 % de sus ingresos del tercer trimestre, de acuerdo con las cifras que entregó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
La minería propia aportó 12.3 millones de dólares entre julio y septiembre, frente a 57.4 millones en el mismo periodo de 2025. El alojamiento de minería para terceros sumó otros 5.2 millones, por debajo de los 8.7 millones del año anterior.
El cambio de ingresos vino acompañado de costos. En el primer trimestre de 2026, Core Scientific registró un deterioro contable de 266.5 millones de dólares en activos ligados a la minería. En el segundo reconoció una pérdida de 41.9 millones al terminar un acuerdo de equipos con Block y Proto Global.
La empresa informó un EBITDA ajustado de 133.6 millones de dólares para el tercer trimestre, frente a 41.1 millones en el trimestre anterior. También registró una utilidad neta de 1,178.1 millones, impulsada principalmente por la variación del valor de instrumentos que dan derecho a comprar acciones, un ajuste contable que no generó una entrada de efectivo. Esa utilidad no equivale al efectivo generado por sus centros de datos.
Hay más capacidad contratada que facturada
Al 30 de septiembre, Core Scientific tenía 1,120 megavatios (MW) de capacidad de clientes contratada, pero solo facturaba por 485 MW. Esa diferencia importa porque parte de la infraestructura todavía debe terminarse y entregarse antes de generar ingresos.
Los 485 MW facturados correspondían al acuerdo con CoreWeave, que abarca 590 MW en total. La compañía tenía los 105 MW restantes en distintas fases de construcción y puesta en marcha. Sus instalaciones para colocación dependen por ahora de ese único cliente: CoreWeave representó aproximadamente 84 % de los ingresos totales de Core Scientific durante los primeros nueve meses de 2026.
El segundo conjunto de contratos comprende unos 530 MW para AMD y una contraparte de servicios en la nube. Core Scientific espera iniciar las entregas en la primera mitad de 2027 y completarlas hacia finales de 2028. AMD también tiene derechos para reservar capacidad adicional, una opción que no forma parte de los 530 MW ya contratados.

La expansión requiere financiación adicional
El informe trimestral sitúa en unos 4,400 millones de dólares los desembolsos futuros previstos por compromisos de compra y construcción pendientes al 30 de septiembre. La cifra incluye obras para los contratos existentes y desarrollo de nuevas instalaciones; unos 202.2 millones se trasladarán a CoreWeave conforme se facturen.
Core Scientific calcula que completar los proyectos de AMD y su contraparte de nube requerirá financiación externa adicional durante los siguientes 24 meses. La empresa advierte que, si no la consigue en condiciones aceptables, podría reducir, retrasar o modificar gastos previstos.
La salida del bitcoin tiene así dos calendarios: la dirección espera terminar la minería en 2026, mientras que las nuevas instalaciones deben entregarse por etapas hasta 2028. Convertir esos contratos en capacidad facturable será necesario para ampliar los ingresos de colocación y reducir la dependencia actual de CoreWeave.
