Jaan Tallinn, el cofundador de Skype que encabezó en 2021 la Serie A de 124 millones de dólares de Anthropic, sigue convencido de que la industria compite por construir una tecnología que podría acabar con la humanidad. Así lo retrata un perfil reciente de The Wall Street Journal, firmado por Kate Clark, que lo presenta como uno de los primeros inversionistas de la empresa y como un filántropo que lleva más de una década promoviendo la seguridad en inteligencia artificial, con unos 170 millones de dólares donados a esa causa según el diario. La contradicción pesa más que nunca: el laboratorio que ayudó a arrancar ya vale 965,000 millones de dólares y prepara su salida a bolsa.
El perfil también muestra que el programador estonio baila hip-hop, un detalle personal que el diario destaca desde el sumario.
El cheque que puso en marcha a Anthropic
Anthropic anunció su primera ronda grande el 28 de mayo de 2021: 124 millones de dólares encabezados por Tallinn, con la participación de James McClave, Dustin Moskovitz, el Center for Emerging Risk Research y Eric Schmidt, entre otros. La empresa presentó esa inyección como el impulso para construir sistemas de IA más confiables.
Para Tallinn no era una apuesta financiera cualquiera. En 2023 le contó a Semafor que había invertido más de 100 millones de dólares en más de 100 startups con una lógica concreta: "Mi filosofía ha sido que quiero desplazar al dinero al que no le importa". La idea era ocupar con capital preocupado por la seguridad el lugar que habrían tomado inversionistas indiferentes al riesgo. También fue uno de los primeros financiadores de DeepMind y formó parte de su consejo; en Anthropic, en cambio, rechazó un asiento y promovió que lo ocupara otra persona.
Tallinn llama "proliferación" a su propia apuesta
El propio inversionista ha descrito sin rodeos la tensión de su papel. "Por un lado, es genial tener esta cosa enfocada en la seguridad. Por otro lado, esto es proliferación", dijo a Semafor en abril de 2023 al hablar de Anthropic.
En esa misma entrevista reconoció que Anthropic le parecía mucho más consciente de la seguridad que cualquier otro laboratorio que había visto, pero dio su estrategia por agotada.
"El plan A fracasó. Hay una disonancia entre preocuparse en privado y luego, en público, intentar evitar cualquier paso que atienda el problema."
Según Semafor, a Tallinn le decepcionó que Anthropic y otros laboratorios no firmaran la carta abierta de 2023 que pedía una pausa de seis meses en la investigación de IA.
La filantropía detrás de la advertencia
Los registros de su principal vehículo filantrópico dan idea de la escala. El Survival and Flourishing Fund (SFF), del que Tallinn es el principal financiador, organiza donaciones para grupos dedicados a riesgos de largo plazo. Arrancó en 2019 con unos 2 millones de dólares procedentes de donativos de Tallinn canalizados por la Berkeley Existential Risk Initiative. Desde entonces ha coordinado cerca de 152 millones de dólares en donaciones y subvenciones, y el ritmo se ha acelerado: unos 27 millones en 2019-2021, 49 millones en 2022-2023 y 76 millones en 2024-2025.
Ese dinero llega a investigación técnica de alineación, gobernanza, bioseguridad y políticas públicas. TIME, que lo incluyó en su lista TIME100 Philanthropy de 2026, recordó que Tallinn cofundó el Future of Life Institute y el Centro para el Estudio del Riesgo Existencial de Cambridge, y que ha financiado a METR y Epoch AI, dos organizaciones que miden el avance de los modelos, además del instituto Mila de Montreal. Según esa revista, su dinero ya no se limita al trabajo técnico: también sostiene a grupos de base que buscan que los votantes conozcan los riesgos de la IA.
La salida a bolsa vuelve más incómoda la paradoja
El 1 de junio de 2026, Anthropic informó que había presentado de forma confidencial ante la SEC un borrador de su formulario S-1, el paso que le permite salir a bolsa una vez que el regulador termine su revisión. La empresa aclaró que el número de acciones y el precio aún no están definidos. Días antes había cerrado una Serie H de 65,000 millones de dólares que la valuó en 965,000 millones, según TechCrunch.
Mientras tanto, Tallinn sigue en campaña: el WSJ relata que pasó una semana en la Asamblea General de la ONU insistiendo en que la IA representa un riesgo existencial para la humanidad.
Si la salida a bolsa se concreta, el WSJ calcula que el hombre que encabezó la primera gran ronda de Anthropic podría ganar miles de millones de dólares, mientras su fortuna sigue financiando a las organizaciones que miden y cuestionan la velocidad de esa misma industria.