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Las 100,000 cámaras de IA de Flock Safety que vigilan EE. UU.: abuso policial, fallas y leyes burladas

Las 100,000 cámaras de IA de Flock Safety rastrean autos, personas y sonidos en EE. UU. con leyes que nadie para.

por Dilis Salazar
Las 100,000 cámaras de IA de Flock Safety que vigilan EE. UU.: abuso policial, fallas y leyes burladas
Photo by Mother Flocker / Unsplash

TL;DR:

  • Las cámaras de Flock Safety superan las 100,000 unidades en EE. UU. y usan IA para rastrear vehículos por descripción en lenguaje natural, con drones, detección de audio y acceso compartido con el ICE.
  • Investigadores descubrieron 70 cámaras con transmisión abierta al internet sin contraseña; agentes policiales las han usado para acosar a exparejas y, en un caso documentado, para espiar niños en una demostración de ventas.
  • La legislación estatal no puede contenerlas: Vermont prohibió su uso directo, pero la policía accedió a la red nacional de otros estados y realizó más de 100 búsquedas burlando la restricción.

Más de 100,000 cámaras de inteligencia artificial fabricadas por Flock Safety ya cubren las carreteras de Estados Unidos. El debate las llama lectores automáticos de placas —ALPRs—, pero ese nombre se queda corto. El sistema rastrea vehículos por descripción en lenguaje natural, vigila personas, detecta disparos y comparte datos entre departamentos policiales de costa a costa. La regulación, cuando existe, llega tarde y se elude con facilidad.

Security camera mounted on a pole against sky
Photo by Felis Amafeles / Unsplash

Más que placas: búsqueda por descripción y rastreo a escala nacional

Cada unidad de Flock Safety ejecuta una versión modificada de Android. Transmite video a una base de datos donde la IA etiqueta todo en tiempo real. Un agente puede escribir "sedán verde con calcomanía de bandera americana en el parachoques" y obtener coincidencias en segundos, sin necesidad de conocer la placa.

La flota no se limita a cámaras fijas de carretera. Flock también vende remolques de cámaras móviles, drones cuadricópteros y el Flock Raven, su respuesta directa a ShotSpotter para detección de disparos. Muchos departamentos de policía se conectan a una red nacional: un agente en Texas puede rastrear footage captado en Massachusetts.

El ICE obtiene acceso a ese caudal de datos mediante acuerdos de intercambio con policías locales. En Denver, la ACLU documentó que oficiales realizaron más de 1,400 búsquedas en nombre del servicio de inmigración. Según reportó 404 Media, agentes en Texas usaron el sistema para rastrear a mujeres que viajaban fuera del estado a buscar servicios de aborto.

Sin contraseña: 70 cámaras con transmisión abierta al internet

Flock Safety insiste en que sus cámaras son seguras. El historial dice otra cosa. Benn Jordan, músico y youtuber sin formación formal en ciberseguridad, encontró al menos 70 cámaras expuestas al internet público en diciembre de 2025. Cualquiera podía ver transmisiones en vivo de niños en parques y personas en espacios privados, sin autenticación de ningún tipo.

Con acceso físico a los dispositivos, Jordan y un colaborador pulsaron un botón, se conectaron vía Wi-Fi, obtuvieron privilegios de raíz en el sistema e instalaron malware. La respuesta de la empresa no fue agradecer el reporte: Flock calificó a los investigadores de seguridad como activistas que quieren "desfinanciar a la policía".

Acoso con credenciales válidas —y una demo de ventas muy incómoda

El riesgo más inmediato no viene de atacantes externos, sino de quienes tienen acceso legítimo. Según reportó 404 Media, agentes han usado Flock en docenas de casos para rastrear a exparejas y personas privadas. Las víctimas suelen enterarse solo después de buscar su propia placa en HaveIBeenFlocked, una herramienta pública creada con ese fin.

Flock reconoció "15 incidentes de abuso" y atribuyó el número bajo a sus propios controles internos. Esos son los casos donde alguien fue atrapado. Uno de los más perturbadores: empleados de la propia empresa usaron la transmisión de una cámara instalada en la piscina de un centro comunitario judío para una demostración de ventas —con niños dentro del cuadro.

Confundió el 0 con la O —y el conductor lo pagó

Incluso sin abuso intencional, el sistema falla. En Denver, la asesora financiera Chrisanna Elser recibió una citación por robo de paquetes. Solo pudo demostrar su inocencia porque su camioneta Rivian había grabado el trayecto exacto de ese día. En otro caso, un oficial confundió el número 0 con la letra O en una placa, lo que llevó a paradas de conductores inocentes.

En San Diego, un hombre fue arrestado erróneamente y pasó un mes en prisión por una identificación incorrecta del sistema. Uno de los afectados de Denver no pudo lograr que retiraran su placa de la lista de alertas. Cada vez que una cámara de Flock detecta su vehículo, la policía recibe una notificación. Un agente describió el alcance sin pretenderlo:

"No puedes tomar ni un soplo de aire fresco al entrar o salir de ese lugar sin que lo sepamos."

("You can't get a breath of fresh air in or out of that place without us knowing." —agente policial, citado por Engadget)

Vermont lo prohibió. La policía simplemente usó cámaras de otros estados

Vermont aprobó hace más de una década una ley con restricciones estrictas al uso policial de datos de lectura de placas. Tenía un hueco: la norma fue redactada antes de que existiera una red nacional de cámaras. Los departamentos encontraron la salida por ahí.

Datos obtenidos por VTDigger mediante solicitudes de acceso público muestran que la policía de Vermont realizó más de 100 búsquedas en sistemas de cámaras fuera del estado entre 2023 y 2026, rastreando a personas investigadas mientras viajaban. En la práctica, la restricción legal nunca tocó la vigilancia real.

Falko Schilling, director de incidencia de la ACLU en Vermont, lo puso en términos directos:

"No creo que debamos aceptar que se rastreen todos y cada uno de nuestros movimientos en carreteras públicas solo porque estamos en un espacio público."

("I don't think we should have to expect that we are tracked in every single one of our movements along public roadways, just because you are in a public space in one way or another.")

Del otro lado del argumento, el jefe de policía de Berlin (Vermont), James Pontbriand, defiende el uso como "una herramienta muy importante que podría abrirnos puertas que nunca hubiéramos podido llegar por nuestra cuenta y ayudarnos a resolver incidentes muy serios."

La torre apareció en el jardín —sin carta, sin email, sin aviso

La expansión de la red no ocurre solo en carreteras. Kat Vaughn, residente de Roanoke, Virginia, llegó a casa y encontró un poste de Flock Raven plantado en la franja pública frente a su propiedad. Ninguna notificación previa, ninguna carta, ningún correo.

"No recibimos nada por correo. Me aseguré dos veces de que no hubiera ningún email ni nada sobre esto."

("We didn't receive anything in the mail. I double checked to make sure that there was no emails or anything about it." —Kat Vaughn, reportado por WSLS 10)

Según informó la cadena local WSLS 10 y retomó Futurism, incluso el agente policial que respondió al reclamo de Vaughn no supo identificar el dispositivo. La ciudad había aprobado 75 sensores Raven, pero la ubicación de Vaughn no estaba en la lista original —y los aparatos ni siquiera debían activarse hasta julio. La respuesta oficial del departamento de policía: "estamos trabajando en esto."

Las ciudades que intentan retirar las cámaras tampoco la tienen fácil. Cuando Dayton (Ohio) y Evanston (Illinois) quisieron quitarlas, no tenían claro si hacerlo violaría sus contratos con Flock. En algunos casos, la duda fue suficiente para frenar el proceso.

Más de 100,000 cámaras instaladas, una arquitectura legal con huecos que los departamentos explotan sin disculpas, y controles internos que no detectaron más que una quincena de abusos reconocidos. Kat Vaughn, la asesora Elser y el conductor que no puede salir a la calle sin que Flock lo notifique a la policía no son excepciones aisladas —son el sistema funcionando exactamente como fue diseñado.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Dilis Salazar

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