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Medio Ambiente

La EPA lanza PFAS TECH para probar tecnologías contra los "químicos eternos"

La estrategia prevé acciones durante dos años y apoyos a la investigación. Los pilotos deberán evaluar métodos que separan PFAS del agua y otros que buscan destruirlos.

por Patricia Rodriguez
Drone shot of an advanced water purification plant surrounded by trees.
Imagen ilustrativa · Foto de Amine KM en Pexels

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) lanzó el 26 de octubre de 2026 PFAS TECH, una estrategia para evaluar en condiciones reales tecnologías de tratamiento y destrucción de PFAS, los contaminantes conocidos como "químicos eternos". El objetivo es ampliar las opciones que pueden aplicar los sistemas de agua y las comunidades afectadas.

Lee Zeldin, administrador de la EPA, presentó el plan en Commerce City, Colorado. El documento de la estrategia fija acciones para los próximos dos años y reúne proyectos en marcha e iniciativas por desarrollar. El anuncio contempla subvenciones para investigar la destrucción de PFAS mediante los programas Science to Achieve Results (STAR) y Small Business Innovation Research (SBIR), sin precisar montos ni fechas para esas convocatorias.

Separar los PFAS del agua deja residuos que gestionar

Los PFAS, sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, forman una familia de compuestos sintéticos persistentes, utilizados en productos resistentes al agua y en espumas contra incendios. La EPA explica que tratamientos como el carbón activado, las resinas de intercambio iónico y las membranas pueden retirarlos del agua. Esa separación puede dejar filtros, lodos o líquidos concentrados que todavía contienen los contaminantes.

La estrategia permite distinguir las funciones de dos métodos que quiere evaluar. El fraccionamiento por espuma aprovecha que los PFAS se adhieren a burbujas que ascienden por el agua: la espuma resultante concentra los compuestos y puede retirarse. La oxidación en agua supercrítica se investiga para destruirlos. La EPA trabaja en una posible colaboración con una planta de agua potable para estudiar ambas técnicas en condiciones reales.

Las pruebas también deben evaluar qué queda después del tratamiento. La guía de la EPA sobre destrucción y eliminación de PFAS, actualizada en abril de 2026, pide validar la seguridad y eficacia de las tecnologías emergentes. En los tratamientos térmicos señala incertidumbres sobre emisiones y productos de combustión incompleta bajo determinadas condiciones, y recomienda ensayos antes de aceptar grandes cantidades de residuos.

Los pilotos avanzan mientras se revisan las normas

Según el anuncio, las pruebas abarcarán sitios del programa federal de descontaminación Superfund, instalaciones militares, plantas de aguas residuales y sistemas de agua potable. Buscan comprobar el rendimiento bajo condiciones reales y qué opciones pueden aplicarse a mayor escala. La estrategia también prevé desarrollar Break the Bond Navigator, una herramienta pública para ayudar a las autoridades locales a identificar tecnologías de retirada y destrucción adecuadas a sus necesidades.

En paralelo, la EPA tramita una propuesta anunciada el 18 de mayo de 2026 para retirar las normas individuales de PFHxS, PFNA y HFPO-DA (GenX), además de la norma para mezclas de varios PFAS que abarca también al PFBS. Otra propuesta conservaría los límites de PFOA y PFOS y permitiría a los sistemas solicitar dos años adicionales, hasta 2031, para cumplirlos.

La EPA ya trabaja con unos 40 sistemas de agua potable a través de RECESS, su programa de estudios piloto y a escala real para ayudar a seleccionar, instalar o evaluar tratamientos de contaminantes emergentes, incluidos los PFAS.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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