TL;DR:
- Un juez federal de Nueva York, Brian Cogan, sentenció a Ismael "El Mayo" Zambada a cadena perpetua el 20 de julio de 2026.
- La condena incluye un decomiso de 15 mil millones de dólares, monto que la fiscalía reconoció que hasta ahora no ha logrado localizar.
- El cofundador del Cártel de Sinaloa no impugnó la pena, pidió perdón a las víctimas y pidió a las nuevas generaciones alejarse del crimen.
Un tribunal federal de Nueva York sentenció este 20 de julio de 2026 a Ismael "El Mayo" Zambada, cofundador y durante casi cuatro décadas jefe del Cártel de Sinaloa, a cadena perpetua por dirigir una de las mayores redes de narcotráfico del mundo. El juez Brian Cogan, el mismo que condenó a Joaquín "El Chapo" Guzmán, ordenó además el decomiso de 15 mil millones de dólares. Zambada, de 76 años, llegó a la sala sin esposas y visiblemente enfermo, no impugnó la pena y leyó una carta en la que asumió su responsabilidad, pidió perdón a las víctimas y llamó a frenar la violencia en México. Su condena cierra la persecución judicial más importante contra un capo mexicano desde la de El Chapo y deja varias preguntas abiertas: dónde está su fortuna, cómo está su salud y qué contará a las autoridades estadounidenses.
La sentencia se derivó de un acuerdo de culpabilidad. En agosto de 2025, Zambada cambió su declaración inicial de inocencia y admitió dos cargos: dirigir una empresa criminal continua y participar en actividades de crimen organizado, con el tráfico de cocaína, fentanilo, heroína, metanfetaminas y marihuana hacia Estados Unidos como columna del negocio. Con esa admisión, la prisión de por vida era la pena obligatoria. No hubo juicio ni batalla legal. El hombre que esquivó la cárcel durante más de cuarenta años decidió no dar pelea.
"Nadie gana en una guerra como esta": la carta con la que aceptó su condena
Antes de escuchar la sentencia, Zambada leyó ante el juez un texto en el que no intentó rebajar su culpa. La periodista Azucena Uresti difundió el documento completo horas después. En él, el capo admite que creció rodeado de violencia, pero rechaza que eso sirva de excusa.
"No fui a juicio porque no quería negar la verdad. Lo que hice estuvo mal. No hay justificación para ello."
También dejó claro que no pedía clemencia.
"No estoy aquí para pedir compasión; estoy aquí para asumir mi responsabilidad y pedir perdón por el daño que causé y por el ejemplo que di."
El tramo más comentado fue el que dirigió a los jóvenes. Quien levantó un imperio criminal usó sus últimas palabras en público para pedir justo lo contrario de lo que hizo.
"A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente. No hay honor en la violencia ni nada duradero en el crimen; solo traen dolor y pérdida."
Sobre la guerra del narco en su país, lo resumió en una línea: "Nadie gana en una guerra como esta".
Un decomiso de 15 mil millones de dólares que la fiscalía no ha podido localizar
Además de la prisión perpetua, Cogan ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares como producto de las ganancias del cártel. La cifra impresiona, pero llega con una salvedad de peso: la fiscalía admitió que no ha encontrado ese dinero. En la conferencia posterior a la audiencia, el fiscal federal Joseph Nocella respondió que la recuperación de los activos "está activamente bajo investigación", sin mencionar bienes identificados ni fechas.
La orden fija reglas estrictas para el pago, que solo puede hacerse por giro postal o cheque bancario certificado a nombre del US Marshals Service. Zambada quedó obligado a firmar los documentos para transferir sus bienes al gobierno estadounidense y renunció a impugnar el decomiso. El monto surge de dos cargos, uno en Nueva York y otro en el Distrito Oeste de Texas, cada uno con una orden de 15 mil millones; ambas son concurrentes, así que la suma no se duplica.
La DEA dice que va por funcionarios corruptos, pero no nombró a ninguno
El director de la DEA, Terry Cole, aprovechó la sentencia para mandar un aviso. Su lectura fue que la condena no cierra el caso, sino que abre una etapa.
"Esta sentencia no es el final, es sólo el comienzo, una advertencia para todos los líderes de cárteles, organizaciones criminales internacionales y terroristas extranjeros."
Cole sostuvo que Zambada recurrió al "soborno, la influencia y la intimidación" para blindar al cártel dentro y fuera de México, y fue explícito sobre a quién más apunta: "Ya sean narcotraficantes o funcionarios gubernamentales corruptos, la DEA irá tras ustedes". La frase encendió especulaciones de inmediato, aunque conviene ponerla en su sitio: no es una acusación penal, no señala a ninguna persona y no implica cargos presentados. Para procesar a un funcionario en Estados Unidos, las autoridades tendrían que reunir pruebas y formular una imputación formal ante un tribunal. Por ahora es un mensaje, no un expediente.
El capo que evitó la prisión durante cuatro décadas, condenado por el mismo juez que a El Chapo
Nacido en 1950 en Sinaloa, Zambada dirigió el cártel junto a El Chapo Guzmán y se mantuvo prófugo durante más de cuarenta años, sin las capturas ni las fugas de película de su viejo socio. Su llegada a Estados Unidos, el 25 de julio de 2024, sigue rodeada de niebla: aterrizó cerca de El Paso, Texas, junto a Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de El Chapo, en un episodio que Washington se negó a reconocer como acto de cooperación.
Cogan, el juez que en 2019 sentenció a El Chapo a cadena perpetua, reveló que expedientes médicos sellados muestran que Zambada padece un deterioro cognitivo y otras condiciones que podrían empeorar. Su defensa pidió que cumpla la pena en un penal con atención médica adecuada. El juez respondió que trasladaría la solicitud a la Oficina Federal de Prisiones, sin comprometerse. El Chapo purga su condena en una cárcel de máxima seguridad en Colorado.

La sentencia apaga la vida en libertad del último gran fundador del Cártel de Sinaloa, pero no las preguntas que deja atrás: dónde están los 15 mil millones que la fiscalía no encuentra, qué dirá Zambada sobre quienes lo protegieron durante décadas y cómo se reacomoda el mapa criminal en México ahora que sus dos arquitectos terminarán sus días en prisiones estadounidenses.