CoinEx movió 3,840 millones de dólares en flujos ligados a Irán, según TRM Labs; el exchange lo niega
TRM Labs rastreó 3,840 millones de dólares entre CoinEx y entidades iraníes sancionadas; CoinEx lo niega.
TL;DR:
- TRM Labs rastreó más de 3,840 millones de dólares en transferencias entre CoinEx y más de 60 plataformas iraníes sancionadas a lo largo de más de siete años.
- El mayor canal fue con Nobitex, el principal exchange de Irán: unos 2,700 millones de dólares desde noviembre de 2018, a un ritmo cercano a un millón de dólares diarios.
- CoinEx no fue sancionado por la OFAC y rechaza cualquier vínculo comercial con Irán; sostiene que un flujo en cadena no implica conocimiento ni participación.
La firma de inteligencia blockchain TRM Labs señaló al exchange global CoinEx como la principal puerta de salida de las criptomonedas iraníes hacia los mercados internacionales. En un reporte publicado el miércoles 24 de junio de 2026, la compañía afirmó haber rastreado más de 3,840 millones de dólares en transferencias verificadas en blockchain entre CoinEx y entidades iraníes sancionadas durante más de siete años, incluidos fondos atribuidos al Banco Central de Irán y a la Guardia Revolucionaria Islámica. El hallazgo pesa por una razón concreta: el 2 de junio, Estados Unidos sancionó a los cuatro mayores exchanges domésticos de Irán, pero la infraestructura internacional que les daba liquidez quedó sin tocar. CoinEx, registrado en Seychelles, no figura en esa lista y desmintió el análisis al día siguiente.
CoinEx fue, por mucho, el mayor socio comercial de Nobitex
El vínculo más grande corre entre CoinEx y Nobitex, el mayor exchange de criptomonedas de Irán. Desde noviembre de 2018 se movieron más de 2,700 millones de dólares entre ambas plataformas, repartidos en unos 6.2 millones de transferencias individuales: cerca de un millón de dólares cada día, según TRM. Y el flujo no es parejo. Nobitex envió aproximadamente 360 millones de dólares más de los que recibió de vuelta, una asimetría que la firma interpreta como dinero saliendo de forma sistemática de Irán en busca de mercados globales, algo vital para una economía bajo cerco.
La curva creció rápido. En 2020 el movimiento anual entre las dos plataformas rondaba los 13 millones de dólares; para 2021 ya eran 575 millones, un salto de casi 45 veces en doce meses. Tras una pausa en 2022 y 2023, la actividad rebotó a 714 millones en 2024 y 763 millones en 2025. Ese último año, CoinEx concentró cerca del 16.3% de todo el volumen anual de Nobitex y se convirtió en su mayor contraparte externa por un margen de casi nueve veces frente al siguiente exchange con nombre.
El patrón que TRM lee como coordinación, no como mercado libre
TRM sostiene que el caso Nobitex no es una excepción, sino la punta de algo mayor. La firma identificó exposición directa de CoinEx a más de 60 plataformas iraníes —entre ellas Wallex, Ramzinex, Bit Pin, Aban Tether y Excoino— y apunta tres señales que, dice, no encajan con un mercado que actúa por su cuenta: casi todos los grandes exchanges iraníes enrutan entre 5% y 15% de su volumen total a través de CoinEx; fueron incorporándose en secuencia desde 2018, más a la manera de una cartera de clientes que se va llenando; y hasta las plataformas más pequeñas y oscuras mantienen exposición directa. Esa saturación de arriba abajo, argumenta TRM, sugiere que CoinEx funcionaba como puerta de enlace internacional dentro de Irán o cortejaba activamente ese mercado en todos sus niveles. La proporción de volumen ilícito del exchange ronda el 8%, muy por encima del 0.3% habitual en una plataforma que cumple la norma.
TRM también ató a CoinEx a otros frentes de alto riesgo:
- Banco Central de Irán: unos 67 millones de dólares entraron a direcciones de CoinEx entre junio de 2025 y junio de 2026, dentro de un esquema de lavado multicadena que la firma bautizó internamente como "National–Tether".
- Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC): alrededor de 6 millones de dólares en 186 transferencias hacia carteras asociadas a la organización, designada como grupo terrorista por Washington.
- Yihad Islámica Palestina y Hezbolá: cerca de 374,000 dólares ligados a la primera e interacción directa con carteras vinculadas a la segunda.
- ViaBTC, el pool de minería de su empresa matriz: más de 154 millones de dólares en pagos hacia carteras ligadas a Nobitex, además de liquidez de emergencia tras un ciberataque que golpeó a Nobitex en 2025.
El problema no es solo Irán: es la rampa de salida que quedó abierta
Aquí está el ángulo que vuelve incómodo el reporte. Tiempo atrás, buena parte de los flujos iraníes pasaba por Binance, el mayor exchange del mundo, según ha reportado Reuters; en 2023 Binance aceptó pagar más de 4,000 millones de dólares para cerrar cargos por violar sanciones y lavado de dinero. Conforme ese gigante se replegó, el vacío se llenó. Y, de acuerdo con TRM, lo llenó CoinEx.
El golpe regulatorio del 2 de junio fue contundente sobre el mercado interno iraní, pero la tubería de salida siguió en pie. Así lo planteó Ari Redbord, jefe global de política de TRM Labs:
"Las designaciones de la OFAC del 2 de junio eliminaron el 78% del volumen cripto doméstico de Irán en una sola acción, pero la infraestructura internacional que hizo posible ese ecosistema sigue prácticamente intacta. La aplicación de la ley y la política ahora tienen que lidiar con las puertas de enlace internacionales, no solo con los exchanges domésticos."
El rastro internacional de CoinEx va más allá de Irán. Según un reporte de The Wall Street Journal, una parte de los fondos robados en el hackeo de 1,500 millones de dólares a Bybit —atribuido a Corea del Norte— terminó pasando por CoinEx a través de carteras iraníes. Después del 4 de junio, eso sí, el volumen entre CoinEx y entidades iraníes se desplomó por debajo de 150,000 dólares. TRM advierte que no puede determinar si eso significa una salida real o solo el armado de nueva infraestructura aún sin atribuir, y recuerda que esos exchanges podrían tener cuentas en CoinEx que no son visibles en la cadena.
CoinEx rechaza el análisis y dice que Irán lo vetó en 2021
CoinEx respondió el jueves negando el reporte punto por punto. La empresa afirma que nunca estableció una relación comercial con exchanges iraníes ni con entidades ligadas al gobierno de Irán, que jamás dio asistencia activa a la Guardia Revolucionaria ni a partes sancionadas, y aporta un dato propio: dice que el propio gobierno iraní la incluyó en una lista negra en 2021 y que nunca tuvo una entidad operativa en el país, por lo que no existiría "base realista" para servirle de canal financiero oficial. Su argumento central apunta a la naturaleza de la tecnología:
"Las transacciones en blockchain son abiertas, multiplataforma y rastreables por naturaleza. El hecho de que los fondos hayan pasado por una plataforma en la cadena no significa que esa plataforma estuviera al tanto, respaldara o participara en la actividad de esos fondos. Los datos de distintas plataformas de análisis de blockchain de terceros varían de forma significativa, y los datos de una sola plataforma no deberían tratarse como definitivos."
Conviene separar lo que está probado de lo que no. CoinEx no fue sancionado por la OFAC y el reporte de TRM es la lectura de una firma privada sobre datos públicos, no una determinación judicial. Dicho esto, el exchange carga con antecedentes: ya no está registrado ante el FinCEN de Estados Unidos ni ante la unidad antifinanciera de Lituania, fue demandado por la Fiscalía de Nueva York, multado por el regulador de Quebec, investigado por la BaFin alemana y bloqueado por el regulador bursátil de Tailandia en mayo de 2025. Fundado en 2017 por Haipo Yang, suma más de 79,100 millones de dólares en volumen acumulado a lo largo de su historia. Tras las sanciones del 2 de junio, CoinEx asegura que inició una revisión y un proceso de salida de toda su exposición a Irán, además de aplicar geobloqueos y restricciones de acceso para esa región.
El expediente deja una pregunta abierta que ningún dataset resuelve solo: si lo que muestra la cadena fue coordinación o simplemente rieles abiertos por los que cualquiera transita. Pero el caso expone una grieta del enfoque sancionador. Washington puede tumbar el 78% del mercado cripto iraní en un día, como hizo el 2 de junio, y aun así dejar abierta la rampa por la que ese dinero salía al mundo. Mientras las puertas internacionales no reciban el mismo escrutinio que los exchanges locales, a Teherán le seguirá quedando una salida.