TL;DR:
- El Departamento de Energía de EE. UU. eligió a Brookfield para arrendar el terreno y operar el campus, y a NextEra Energy para construir y ser dueña de las plantas que lo alimenten.
- El proyecto suma hasta 4,6 GW de generación dedicada, 2 GW de gas natural y 2,6 GW de baterías, para un campus que moverá más de 1,2 GW de cómputo hacia 2032.
- No hay cliente ancla anunciado ni fecha de inicio de obra, y el acuerdo eléctrico todavía necesita el visto bueno del regulador de Kentucky.
El Departamento de Energía de Estados Unidos eligió a Brookfield y a NextEra Energy para levantar un campus de centros de datos de inteligencia artificial en el sitio de Paducah, en el oeste de Kentucky, el predio federal donde el país enriqueció uranio durante seis décadas. La coalición presentó el proyecto el miércoles 29 de julio de 2026 y lo cifró en 100.000 millones de dólares de capital privado. Cuando esté terminado, en 2032, el campus podrá manejar hasta 1,8 GW de capacidad de servicio eléctrico y operar más de 1,2 GW de cómputo, respaldados por hasta 4,6 GW de generación construida y pagada solo para él. Brookfield arrendará el terreno y operará las instalaciones; NextEra será dueña de las plantas. La coalición calcula unos 8.000 empleos de construcción y 600 permanentes.
Las tres cifras del anuncio no miden lo mismo
Conviene desarmarlas antes de que los titulares las fundan en una sola. Los 1,2 GW son cómputo: lo que consumirán los servidores. Los 1,8 GW son capacidad de servicio eléctrico, el tamaño de la conexión que soportará el campus. Y los 4,6 GW son otra cosa: generación nueva que se levanta al lado.
La generación dedicada es capacidad eléctrica que se construye y se paga en exclusiva para un cliente, en lugar de tomarla del sistema que ya existe. Aquí se reparte en hasta 2 GW de ciclos de gas natural y hasta 2,6 GW de baterías, que NextEra irá sumando por etapas conforme el campus encienda servidores.

Para dimensionar la escala, Bloomberg recordó que un gigavatio equivale más o menos a lo que produce una central nuclear tradicional y alcanza para alimentar unos 750.000 hogares en un momento dado.
Hay una comparación más útil, y sale de los datos que la propia coalición publicó. Big Rivers Electric, la cooperativa que dará el servicio mayorista, opera hoy 936 MW propios en tres centrales y llega a 1.114 MW de capacidad total contando la potencia contratada con la Southeastern Power Administration. Con eso atiende, a través de sus tres cooperativas socias, a más de 120.000 hogares, granjas y negocios en 22 condados del oeste de Kentucky. Puestos lado a lado: los 4,6 GW dedicados al campus equivalen a más de cuatro veces toda esa capacidad. Solo la conexión del centro de datos, hasta 1,8 GW, ya la supera por sí sola.
El DOE pidió reactores pequeños y le respondieron con gas y baterías
La convocatoria salió el 4 de noviembre de 2025, apoyada en la Ley de Energía Atómica de 1954 y en la enmienda Hall de 1993, que permite al gobierno arrendar propiedad federal que ya no necesita. POWER Magazine detalló que el pliego invitaba de forma explícita a proponer tecnologías nucleares, incluidos reactores modulares pequeños. Las ofertas cerraron el 30 de enero de 2026 y la ganadora llegó con turbinas de gas y bancos de baterías.
El terreno explica buena parte del atractivo. El sitio de Paducah abarca 3.556 acres a 16 kilómetros al oeste de la ciudad, en el condado de McCracken, con más de 500 instalaciones ya construidas. Nació como planta de municiones en la Segunda Guerra Mundial, la Comisión de Energía Atómica lo eligió en octubre de 1950 y arrancó a enriquecer uranio en 1952, primero para armas y después para reactores comerciales. Fue el último enriquecedor de propiedad federal en operación en Estados Unidos hasta que la actividad comercial cesó en mayo de 2013. Desde entonces la Oficina de Gestión Ambiental del DOE administra la limpieza, que sigue en marcha.
Todo ese pasado industrial dejó lo que un campus de esta escala tarda años en conseguir: líneas de transmisión, planta de tratamiento de agua, fibra óptica, carreteras y terreno libre. También dejó vecinos poco habituales. Según DataCenterDynamics, la empresa General Matter arrendó 100 acres del mismo predio para reactivar el enriquecimiento de uranio, así que el sitio alojaría las dos cosas a la vez. Y Paducah no va solo: el DOE lo nombró en julio de 2025 junto con el Laboratorio Nacional de Idaho, Oak Ridge y Savannah River como los primeros cuatro terrenos federales abiertos a este tipo de desarrollo, y SoftBank planea un campus de 10 GW en la otra vieja planta de difusión gaseosa, la de Portsmouth, en Ohio.
Un analista pide no sumar los 4,6 GW como si fueran potencia firme
Bruce Flatt, director ejecutivo de Brookfield, describió el predio como "la semilla" de su plan de invertir 100.000 millones de dólares en infraestructura de IA. John Ketchum, presidente y director ejecutivo de NextEra, fue más directo sobre el argumento político del proyecto.
"Nuevos empleos, nuevos recursos energéticos, una red más confiable y ni un dólar de costo adicional en el recibo de luz de un cliente actual."
La única voz independiente en la cobertura del anuncio matizó justo esa aritmética. Neil Osnato, fundador de Persistence Analytics Group, dijo a Data Center Knowledge que lo primero que él no haría es sumar los recursos anunciados y llamarlos 4,6 GW de generación firme equivalente, porque un gigavatio de baterías no equivale a un gigavatio de generación disponible de forma continua. Su recomendación para quien evalúe el proyecto: no contar megavatios por su placa, sino verificar qué pueden entregar cuando el sistema está bajo estrés.
"Traer tu propia energía es una gran mejora. No es lo mismo que traer tu propia red."
La promesa sobre los recibos es voluntaria; el permiso de Kentucky no
El secretario de Energía, Chris Wright, calificó el proyecto como una hoja de ruta para futuros desarrollos por demostrar que se puede construir infraestructura de primer nivel sin trasladar costos a las comunidades vecinas. La estructura financiera está diseñada para encajar con la Ratepayer Protection Pledge, el compromiso que la Casa Blanca impulsó y que firmaron el 4 de marzo Amazon, Google, Meta, Microsoft, OpenAI, Oracle y xAI. El 23 de julio se amplió a más de 200 organizaciones, entre ellas 23 gobernadores republicanos. NextEra y Big Rivers están en la lista.
Aquí conviene la letra chica: ese compromiso es voluntario. Lo que sí obliga es el permiso estatal. El acuerdo de servicio eléctrico entre Big Rivers, Jackson Purchase Energy Cooperative y el campus tiene que pasar por la Comisión de Servicio Público de Kentucky, que decide sobre asignación de costos y diseño tarifario. La comisión ya aprobó en octubre de 2025 una tarifa específica para centros de datos de East Kentucky Power Cooperative, con clase de cliente propia a partir de 15 MW y requisitos reforzados por encima de 250 MW.
En el Congreso federal la pieza vinculante todavía no existe. La Ratepayer Protection Act avanzó 52-0 en el comité de Energía y Comercio de la Cámara el 21 de julio, pero sigue siendo un proyecto. Y en Kentucky, una iniciativa estatal con casi el mismo contenido murió el último día del periodo de sesiones en febrero de 2026. La FERC, por su parte, ordenó el 18 de junio a los seis operadores regionales de red, incluido el MISO al que pertenece Big Rivers, justificar o reescribir sus reglas para cargas grandes.
Por qué importa la diferencia entre promesa y permiso lo mostró un caso reciente en Luisiana, donde una organización ambiental alegó ante el regulador que otros clientes de la eléctrica podían terminar absorbiendo costos:

Preguntas rápidas sobre el campus de Paducah
¿Cuándo estará listo el centro de datos de Paducah?
La coalición fija 2032 como el año de construcción completa del campus, con la generación de NextEra sumándose por etapas conforme crezca la carga de cómputo. El anuncio del 29 de julio de 2026 no incluyó fecha de inicio de obra y el proyecto sigue sujeto a la firma de documentación definitiva.
¿Quién paga la electricidad del campus de IA de Kentucky?
NextEra Energy construirá y será dueña de hasta 2 GW de gas natural y 2,6 GW de baterías, pagados dentro del proyecto. La coalición sostiene que ningún costo se traslada a los clientes residenciales y pequeños negocios que ya existen. El acuerdo de servicio eléctrico requiere aprobación de la Comisión de Servicio Público de Kentucky.
¿Todavía hay uranio en el sitio de Paducah?
El predio de 3.556 acres enriqueció uranio desde 1952 y la operación comercial terminó en mayo de 2013. La Oficina de Gestión Ambiental del DOE mantiene los trabajos de limpieza. Según DataCenterDynamics, la empresa General Matter arrendó 100 acres del mismo sitio para reactivar el enriquecimiento.
Paducah pasó de fabricar el combustible de la Guerra Fría a alojar el de la carrera por la inteligencia artificial, y la coalición lo presenta como la mayor inversión económica en la historia de Kentucky. La cifra de 100.000 millones tardará años en aterrizar y, mientras tanto, el expediente que de verdad decide cuánto de esto se cumple no está en Wall Street sino en las oficinas del regulador estatal, donde alguien tendrá que revisar quién firma por cada megavatio.