Bessemer Venture Partners anunció el 23 de septiembre de 2026 que cerró 5,750 millones de dólares en capital nuevo: 4,000 millones irán a inversiones de crecimiento y 1,750 millones a rondas semilla y de etapa temprana. La firma de San Francisco, que tiene en su cartera a Anthropic y Perplexity, convierte así su práctica de crecimiento en una plataforma propia, con dinero para liderar rondas grandes a valuaciones altas. El motivo, según su socio Byron Deeter, es que las startups de IA necesitan levantar más capital para escalar y se quedan privadas durante más tiempo.
El fondo insignia se encoge y el de crecimiento se duplica
El total impresiona, pero el reparto cuenta otra historia. De acuerdo con Bloomberg, Bessemer distribuyó el dinero en tres vehículos distintos, y el que más creció es el más orientado a startups maduras.
| Vehículo | Monto | Frente al fondo anterior |
|---|---|---|
| Fondo insignia (semilla, etapa temprana y crecimiento inicial) | 3,400 millones de dólares | Menor: el anterior cerró en 3,850 millones |
| Vehículo de crecimiento (startups en etapa más tardía) | 1,850 millones de dólares | Más del doble que su predecesor |
| Vehículos separados con sus inversionistas (LP) | 500 millones de dólares | No aplica |
La división de 4,000 millones para crecimiento y 1,750 para etapas tempranas no corresponde a fondos separados. El equipo de crecimiento invertirá su parte a través de los tres vehículos y apunta a unas dos docenas de compañías, reportó Bloomberg. Si ese dinero se repartiera en partes iguales, cada cheque rondaría los 170 millones de dólares, aunque la firma no ha detallado el tamaño de sus inversiones. El despliegue tomará de tres a cuatro años, el mismo ritmo de sus fondos previos.
«La ola de la IA lo está amplificando todo. Las empresas se quedan privadas más tiempo, y es un cambio estructural permanente».
Así lo resumió Deeter a Bloomberg.
De reforzar su cartera a cazar rondas ajenas
Durante años, Bessemer usó su capital de crecimiento sobre todo para meter más dinero en compañías que ya tenía. Según Bloomberg, la señal del cambio llegó este año, cuando la firma entró en la Serie D de Waymo: una ronda de 16,000 millones de dólares con una valuación de 126,000 millones.
En su comunicado, Bessemer describe la nueva plataforma como un brazo dedicado, con socios y capital propios, para encabezar inversiones concentradas tanto en su cartera como en oportunidades nuevas. Entre los ejemplos que cita están Anthropic, ClickHouse, Cognition, EliseAI, Legora, Ramp y la propia Waymo. La firma asegura que desde 2022 respaldó a más de 260 compañías nativas de IA con más de 3,000 millones de dólares, en toda la cadena: cómputo, modelos fundacionales, plataformas para desarrolladores, aplicaciones y agentes.
La etapa temprana sigue siendo la mayoría de sus apuestas
El giro no significa abandonar las rondas semilla. Bessemer afirma que alrededor del 70% de sus inversiones se siguen haciendo en etapas tempranas, y cita a Abridge, Perplexity, Shopify y Toast como ejemplos de compañías que respaldó antes de que tuvieran ingresos o una categoría definida.
Para atraer fundadores técnicos, la firma lanzó hace dos años Bessemer Beam, un programa gratuito de apoyo operativo para científicos de IA que quieren fundar empresas. Según el socio David Cowan, citado por Bloomberg, de ahí han salido más de dos docenas de startups.
Israel es uno de los mercados donde el cambio ya se nota. Adam Fisher, el socio que fundó la operación de Bessemer en ese país, dijo a CTech que en los últimos dos años la firma duplicó el ritmo de sus inversiones israelíes, desde semilla hasta crecimiento. Bessemer lleva unas 80 startups respaldadas en Israel desde 2007 y en el último año encabezó rondas de crecimiento en compañías que había respaldado en etapas anteriores, como DriveNets. El comunicado ubica su inversión global en Estados Unidos, Europa, India e Israel; América Latina no aparece en esa lista.
La apuesta de fondo: el dinero que liberen OpenAI y Anthropic
Deeter también le dijo a Bloomberg que espera una ola de liquidez para los inversionistas institucionales hacia mediados del próximo año, tras las esperadas salidas a bolsa de OpenAI y Anthropic. «El mundo sigue hambriento de DPI», dijo, en referencia a las distribuciones en efectivo que los fondos de capital de riesgo devuelven a quienes pusieron el dinero. Su lectura es que, si esos retornos llegan, los LP volverán a inyectar más capital a la industria.
Bessemer no es la única firma que engorda su chequera para etapas tardías. Bloomberg recuerda que Sequoia Capital levantó este año 10,000 millones de dólares entre fondos de crecimiento y expansión, y que Menlo Ventures cerró su mayor fondo hasta ahora, de 3,000 millones, con más espacio para crecimiento.
Con 20,000 millones de dólares en activos bajo gestión, Bessemer ahora tiene dinero dedicado para competir por las rondas más grandes del mercado privado, en un momento en que, como sostiene Deeter, las compañías tardan cada vez más en salir a bolsa.