Desde que se llama Gemini Notebook, nadie sospecharía (todos, digamos la verdad) de que Gemini se iba a integrar hasta convertirse en mucho de lo que vemos ahora: un funcionamiento más agéntico, más autónomo, y bastante centrado en brindar soluciones para el usuario, dentro de la dinámica del usuario.
Ya lo repasaba por ejemplo Patricia, del equipo, en este post en el que se habla precisamente del cambio de nombre y de las posibilidades que ahora brinda:

Más allá del código, es la integración bidireccional
Pero a mí no me interesa tanto ejecutar código dentro de Gemini o dentro de Notebook, mismamente, porque ya utilizo Antigravity y otras herramientas para ese fin. Pero lo que sí me gusta mucho es cómo se ha integrado con el chat, con Gemini Web, permitiendo que las fuentes consultadas o cargadas en Notebook puedan luego ser usadas como "base de conocimiento" o contexto inicial para cualquier debate o discusión.
Aún más: la posibilidad de que cada chat pueda convertirse en una fuente para esa base de conocimientos, es algo de lo que muchos no están hablando y de lo que más me ha gustado actualmente.
Nos quedamos con las funciones agénticas, como vemos en el excelente post a continuación, pero dejamos de lado otras posibilidades que para el usuario normal son ideales.

El súper poder que no quiero soltar
Uso Gemini mucho y bien, considero.
Lo tengo en el móvil para todo tipo de consultas, aparte de estar como una aplicación fijada en mi escritorio Gnome. Como uso planes de pago, suelo aprovechar bastante las posibilidades que brindan las investigaciones profundas en el modo chat, ya que muchas veces necesito algo de concreción y profundidad.
Luego, un par de esas investigaciones pasan a formar parte de una base de conocimientos central, de la cual voy realizando luego consultas, interconexiones entre cada investigación, para sacar conclusiones más poderosas.
Así, por ejemplo, he logrado armar planes que abarcan meses de trabajo donde muchas investigaciones se van entrelazando, y me han permitido desde desarrollar nuevas habilidades personales, hasta reparar muchos aparatos y software que creía que no tendría una solución fácil.
Combinarlos, ya que hay límites de hasta 50 fuentes por cuaderno y hasta 100 cuadernos por usuario en el plan gratuito, es algo que hoy deberíamos estar haciendo todos los que de vez en cuando queremos hacer muchos planes de cosas que, al final, pueden conectarse en una base de conocimientos para funcionar mejor. Esta integración es algo que nos viene de perlas, sinceramente.

