Amazon advirtió a sus ingenieros que medir la adopción de IA por tokens consumidos o volumen de código puede incentivar gastos y complejidad innecesarios. Su memorando del 27 de octubre de 2026 pide evaluar resultados a largo plazo.
Los tokens son las unidades con que los modelos de lenguaje procesan entradas y generan respuestas. El "tokenmaxxing" consiste en maximizar ese consumo para mostrar un uso intenso de IA. Como explica IBM Think, el problema aparece cuando ese gasto se interpreta como una medida del desempeño laboral.
Amazon ya había retirado un incentivo de ese tipo. El 29 de mayo, Business Insider informó que la empresa había desactivado KiroRank, una clasificación creada por empleados para seguir el uso de IA. Un portavoz confirmó al medio su retirada y explicó que era una iniciativa informal. El ranking había alentado tareas que servían para subir posiciones, aunque no necesariamente resolvían problemas.
Las métricas de uso siguen en la guía
El documento conserva esos indicadores como apoyo y mantiene la petición de incorporar IA al trabajo diario. Propone revisar los percentiles 10 y 90 de adopción para entender el menor uso y comprobar qué entregan quienes más consumen.
La secuencia permite distinguir dos decisiones: retirar una competición por gastar más y conservar el seguimiento de adopción sujeto a una evaluación de resultados.
Para concretar esa diferencia, Markus Eisele, de IBM, propone medir el tiempo ahorrado por los desarrolladores, la modernización acelerada y el trabajo que se evita rehacer, como recoge IBM Think en un artículo de septiembre. Esas preguntas vinculan la herramienta con una tarea terminada y permiten evaluar qué se obtuvo del gasto.
El memorando también pide documentar cuándo la IA no ayuda y explicarlo al responsable del equipo.