TL;DR:
- La Fiscalía de Keelung detuvo a un hombre de apellido Chang después de registrar su casa y su escritorio el 24 de julio; según Bloomberg, trabaja en la oficina de Nvidia en Taipéi.
- Ya son siete los detenidos en la investigación: el empleado de Nvidia, dos de Super Micro y uno de Albatron Technology, por unos 50 servidores con destino a China.
- Taiwán no castiga penalmente la exportación de chips de IA a China, así que todo el expediente se sostiene en la falsificación de documentos.
La Fiscalía del Distrito de Keelung detuvo a un empleado de Nvidia dentro de la investigación por el presunto contrabando de servidores de inteligencia artificial a China, según informó el martes 28 de julio de 2026. Los investigadores registraron el domicilio del sospechoso, un hombre de apellido Chang, y su lugar de trabajo el 24 de julio; Bloomberg reportó que ese lugar de trabajo es su escritorio en la oficina de Nvidia en Taipéi. Sería la primera vez que un empleado de la compañía queda sujeto a una acción legal en un caso de desvío de chips. Los fiscales lo consideran sospechoso de delitos que incluyen "la falsificación de documentos mercantiles conforme al Código Penal" y pidieron su detención por riesgo de fuga, destrucción de pruebas y confabulación con testigos. El comunicado no nombra a Nvidia.
Por qué los cargos hablan de papeles y no de chips
Taiwán no castiga como delito la exportación no autorizada de chips de IA a China. Esa ausencia le da forma al expediente: cada detención del caso se ha construido sobre acusaciones de fraude documental. A las tres personas arrestadas en mayo se les persiguió por las declaraciones de exportación, no por los envíos. Las seis citadas en junio, cuando los investigadores entraron a Super Micro y a dos socios de su cadena de suministro, respondieron por lo mismo.
El único candado vigente funciona por nombre de comprador. En junio de 2025, la Administración de Comercio Internacional de Taiwán sumó 601 entidades, entre ellas Huawei y SMIC, a su lista de mercancías estratégicas de alta tecnología: una empresa taiwanesa necesita permiso del gobierno para venderles cualquier cosa. La lista no fija umbrales de rendimiento. Un rack de aceleradores vendido a una compañía que no aparece ahí no requiere autorización alguna.
Taipéi estudia copiar el modelo estadounidense y regular por capacidad del chip. El Ministerio de Asuntos Económicos confirmó consultas con Washington, sin calendario. Mientras tanto, los fiscales siguen armando el caso con el Código Penal en la mano.

Siete detenidos, unos 50 servidores y una escala en Japón
El caso creció por capas desde que se abrió en mayo de 2026. Esto es lo que hay hoy sobre la mesa:
- Siete personas permanecen detenidas: el empleado de Nvidia, dos de Super Micro y uno de Albatron Technology, empresa que cotiza en Taiwán.
- El expediente gira alrededor de unos 50 servidores de Super Micro con chips avanzados de Nvidia, presuntamente enviados con documentación falsa a China, Macao y Hong Kong.
- Parte de esa mercancía pasó la aduana taiwanesa y llegó a China vía Japón, de acuerdo con un funcionario que habló bajo condición de anonimato.
- Los fiscales taiwaneses sostienen que todavía es pronto para saber si su investigación se conecta con los casos abiertos en Estados Unidos y Singapur.
La respuesta de Nvidia y la pregunta que dejó Warren
Un vocero de Nvidia contestó a las consultas de AFP y de DataCenterDynamics con una defensa del canal de venta de la compañía.
"El contrabando es inviable. Vendemos nuestros productos principalmente a socios reconocidos, incluidos los OEM."
El mismo vocero agregó que hasta los exportadores y los envíos pequeños pasan por revisiones minuciosas a ambos lados del mundo, y que cualquier producto desviado se queda sin servicio, sin soporte y sin actualizaciones.
Esa postura ya venía bajo presión en Washington. El 1 de junio, la senadora Elizabeth Warren escribió al consejero jurídico de Nvidia, Tim Teter, y al presidente del comité de auditoría, Brooke Seawell, para preguntar qué registros sostienen la afirmación pública de Jensen Huang de que no hay evidencia de desvío de chips de IA, y si ese comité revisó el cumplimiento de exportaciones tras la acusación de marzo contra el cofundador de Super Micro, Yih-Shyan "Wally" Liaw. Puso el 18 de junio como fecha límite.
Ocho investigaciones repartidas en cuatro jurisdicciones
Bloomberg contabiliza al menos ocho investigaciones sobre contrabando de chips de Nvidia en cuatro jurisdicciones. En marzo, el Departamento de Justicia acusó a tres personas ligadas a Super Micro, entre ellas Liaw, por el envío a China de unos 2,500 millones de dólares en servidores sin licencia del Departamento de Comercio; Liaw dejó el consejo de administración y se declaró no culpable en abril ante una corte federal de Manhattan. Este mes, la policía de Singapur incautó una mansión valuada en más de 40 millones de dólares dentro de sus propias pesquisas por fraude ligadas al traslado de chips de IA.
La demanda china explica la insistencia. Desde diciembre existe una vía legal: la Oficina de Industria y Seguridad revisa caso por caso las licencias del H200, con un reparto del 25% de los ingresos, y ha despejado a alrededor de diez compradores chinos hasta 75,000 unidades cada uno. El subsecretario de Comercio, Jeffrey Kessler, dijo al Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara el 14 de julio que los envíos bajo esas licencias siguen siendo mínimos. Los Blackwell continúan vetados, y en el mercado gris chino un servidor con A100 de hace cinco años se paga en 82,000 dólares.

El caso mueve el problema hacia adentro de la cadena. Los detenidos anteriores venían de distribuidores, ensambladores y operadores de centros de datos; ahora hay un empleado del propio fabricante del chip bajo custodia, en un país que todavía no tipifica lo que Washington quiere frenar. Mientras Taipéi no lo haga, cada expediente seguirá dependiendo de encontrar un papel mal llenado.