TL;DR:
- Moonshot AI ya discute Kimi K4, un modelo bastante más grande que Kimi K3, y busca acceso a más GPU Blackwell de Nvidia que Estados Unidos prohíbe vender a China.
- Para entrenar K3, de 2.8 billones de parámetros, la empresa tuvo que unir capacidad de al menos dos proveedores chinos de nube porque ninguno reunía suficientes Blackwell por su cuenta.
- El plan no está confirmado oficialmente y llega seis días después de que la Casa Blanca acusara públicamente a Moonshot de saltarse los controles de exportación.
Moonshot AI ya discute internamente Kimi K4, un modelo bastante más grande que el Kimi K3 que presentó el 16 de julio, y para entrenarlo necesita justo lo que Washington le prohíbe comprar: más GPU Blackwell de Nvidia. Lo reportó este martes 28 de julio The Information, que cita a dos personas con conocimiento del asunto, y Bloomberg recogió el reporte poco después. La startup de Pekín entrenó Kimi K3 con chips de Nvidia, incluidos los de generación Blackwell, pese a los controles de exportación que Estados Unidos mantiene sobre China por motivos de seguridad. Moonshot no ha anunciado oficialmente el K4.
El detalle técnico del reporte pesa tanto como el plan. Para entrenar K3, un modelo de 2.8 billones de parámetros, Moonshot tuvo que hilvanar capacidad de cómputo de al menos dos proveedores chinos de nube, porque ninguno reunía por sí solo los Blackwell necesarios. Sus ingenieros también afinaron la red entre esos centros de datos separados para que las GPU se comunicaran mejor durante el entrenamiento. Y K4, según el reporte, será todavía más grande que eso.

Moonshot quedó apretado entre dos gobiernos
Washington le bloquea la punta de la gama. Beijing empuja en sentido contrario: desalienta que sus empresas usen el H20 de Nvidia y las orienta hacia el silicio nacional. El problema es que los servidores grandes que hacen falta para correr modelos de frontera con chips chinos escasean, con esperas de entrega de hasta seis meses.
Las restricciones que enfrenta la compañía, de acuerdo con el mismo reporte:
- Moonshot se apoya en el H20 para servir Kimi K3 en su propia plataforma, aunque Beijing prefiera que no lo haga.
- A los clientes que hospedan el modelo por su cuenta les recomienda conectar al menos 64 chips de servidor.
- La demanda tras el lanzamiento desbordó su capacidad de GPU y la obligó a cerrar nuevas suscripciones en menos de 48 horas.
- Ningún proveedor chino de nube tenía Blackwell suficientes para entrenar K3 en solitario.
La acusación de la Casa Blanca sigue sin prueba pública
El reporte aparece seis días después del señalamiento más duro que ha recibido la empresa. El miércoles 22 de julio, Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, escribió en X que Moonshot consiguió servidores con chips GB300, la generación Blackwell prohibida para clientes chinos, y que llegó a ese hardware desde Tailandia.
"Moonshot AI adquirió servidores equipados con GB300 y ha accedido a GB300 en Tailandia."
Kratsios acusó además a la compañía de montar una plataforma interna para destilar modelos estadounidenses a gran escala y alternar métodos de acceso para no ser detectada. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, puso sobre la mesa sanciones financieras y la inclusión en la Entity List del Departamento de Comercio. Beijing calificó todo el episodio como hegemonía tecnológica y amenazó con responder.

La cronología es el punto flaco de la acusación de destilación. Claude Fable 5, de Anthropic, solo está disponible al público desde el 1 de julio, y Kimi K3 salió el 16: quince días de por medio. Varios investigadores citados por TechCrunch dudan de que un modelo de esa escala se levante principalmente así en ese plazo. La acusación de los chips es la que tiene consecuencias legales más directas, y es justo la que el reporte de este martes vuelve a colocar en el centro.
Qué cambia para quien ya usa Kimi en español
Kimi K3 es un modelo de pesos abiertos y Moonshot liberó los pesos completos el 27 de julio bajo una licencia propia. Eso es lo que lo volvió atractivo para equipos de México, España y América Latina que no quieren pagar tarifas de frontera: según Fortune, K3 cobra 15 dólares por millón de tokens de salida frente a los 50 dólares de Claude Fable 5.
Por eso el cuello de botella de K4 también es asunto suyo. Si Moonshot no consigue el cómputo, se frena el ritmo con el que ha estado empujando los precios a la baja. Y si Washington pasa de la denuncia pública a la sanción, entran en la ecuación el acceso a servidores, a nube y a herramientas fuera de China.
Mientras tanto, la empresa corre en dirección contraria al bloqueo: tiene en curso una ronda que la valúa en 31,500 millones de dólares, planea abrir en agosto la negociación de otra de hasta 50,000 millones antes de una salida a bolsa en Hong Kong, y llegó a 300 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales en junio, según Bloomberg. Capital no le falta. Lo que sigue sin resolverse es de dónde van a salir las GPU para entrenar el siguiente modelo.