El nuevo juicio contra Antolin Garcia-Torres, acusado de secuestrar y asesinar a Sierra LaMar en 2012, comenzó el lunes 2 de noviembre en San José, California. En sus alegatos iniciales, la fiscalía y la defensa discreparon sobre las pruebas de ADN. Una corte de apelaciones anuló este año la condena dictada contra él en 2017.
LaMar tenía 15 años cuando desapareció el 16 de marzo de 2012, mientras se dirigía hacia la parada del autobús escolar cerca de Morgan Hill. Su cuerpo nunca ha sido encontrado.
Las versiones de la fiscalía y la defensa
El fiscal O'Bryan Kenney sostuvo ante el jurado que Garcia-Torres secuestró a la adolescente, la mató y ocultó su cuerpo. Durante su exposición, afirmó que se encontraron rastros de LaMar en el vehículo del acusado y rastros de él en la ropa de la joven, informó NBC Bay Area.
El abogado defensor Al Lopez cuestionó esas pruebas. Según el mismo medio, argumentó que el ADN no era concluyente y que los investigadores no lo manejaron de forma adecuada. Las afirmaciones de ambas partes deberán evaluarse con las pruebas admitidas durante el proceso.
Por qué se anuló la condena
En el primer juicio, el jurado también escuchó evidencia sobre tres cargos de intento de secuestro relacionados con incidentes ocurridos en 2009. La corte de apelaciones concluyó que esos cargos se habían juzgado indebidamente junto con el caso de LaMar y que el uso cruzado de las pruebas perjudicó al acusado.
El tribunal consideró que los hechos de 2009 no eran lo bastante similares al caso de LaMar para demostrar la misma intención y que no se había establecido una conexión lógica directa para atribuirles un motivo común. El fallo anuló la condena y autorizó un nuevo juicio. Según informó The Mercury News antes del inicio del proceso, los cargos de 2009 debían tratarse por separado.
Qué puede argumentar la fiscalía ahora
La resolución del 27 de febrero de 2026 impide que la fiscalía base el nuevo juicio por asesinato en las teorías de un asesinato intencional, deliberado y premeditado o de una intención específica de matar. La corte consideró que las pruebas del primer proceso eran insuficientes para esas teorías.
La decisión sí permite volver a juzgar el caso bajo la teoría de felony murder, que vincula una muerte con la comisión o el intento de comisión de un delito grave. El tribunal examinó esa vía en relación con un secuestro o intento de secuestro y concluyó que la evidencia del juicio anterior era suficiente para que pudiera evaluarse de nuevo. Esa conclusión no determina el veredicto del nuevo jurado.
NBC Bay Area informó que se preveía que los primeros testigos declararan a partir del martes 3 de noviembre.