El almirante Daryl Caudle, jefe de Operaciones Navales de Estados Unidos, examinó el misil hipersónico Blackbeard durante una visita a la base aérea naval de Patuxent River, en Maryland, el 28 de octubre de 2026. La Marina busca integrarlo en sus cazas embarcados y ya encargó un lote de producción, aunque el programa continúa en pruebas.
Caudle conoció el arma en el escuadrón de pruebas VX-23, según informó la Marina el 2 de noviembre. La institución desarrolla Blackbeard con la empresa Castelion como una opción de largo alcance para aviones que operan desde portaaviones.
Durante una reunión con personal de la base, el almirante habló en términos generales sobre la modernización de la aviación naval. Señaló que "la capacidad de actualizar las aeronaves es muy importante", en una intervención que también abordó los sistemas no tripulados.
Una prueba de transporte y más ensayos pendientes
El 18 de septiembre, un F/A-18E/F Super Hornet despegó de Patuxent River con dos ejemplares de prueba de Blackbeard. La Marina informó que ambos regresaron con el avión: no se liberó ni disparó ninguno durante ese vuelo.
El ensayo permitió evaluar el transporte de los ejemplares en el caza. Por su alcance, no demuestra el comportamiento del misil después de separarse del avión. La Marina indicó que los vuelos de desarrollo continuarían antes de futuras pruebas con fuego real.

El comunicado sobre la visita de Caudle no anunció una fecha para un lanzamiento con fuego real desde el Super Hornet ni precisó cifras de alcance o velocidad del misil. La categoría hipersónica se refiere a velocidades superiores a Mach 5, equivalente a cinco veces la velocidad del sonido.
Los pedidos avanzan antes de completar la integración
La Marina anunció en septiembre una orden de producción para un primer lote de Blackbeard con un valor de hasta 200 millones de dólares. El encargo contempla la fabricación, el ensamblaje, las pruebas y la entrega de las unidades. La cifra es un máximo: no indica cuánto se ha pagado ni acredita que los misiles estén listos para operar.
Antes, en junio, la institución encargó 50 prototipos de preproducción y 50 contenedores de almacenamiento y transporte por 23.4 millones de dólares, según Defence Blog. El importe incluye esos componentes y no establece por sí solo el precio de una unidad terminada.
El programa también se extiende a otra aeronave. El 26 de octubre, Castelion anunció una modificación de su contrato con el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea para comenzar trabajos de integración de Blackbeard en el F-16, informó The Aviationist. La empresa no divulgó un calendario para esa integración.
Los proyectos para el Super Hornet y el F-16 avanzan por separado. En el caso de la Marina, el siguiente paso anunciado es continuar las pruebas de desarrollo hacia futuros ensayos con fuego real.
