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Sequoia y 8VC invierten 45 millones en Sable, el "empleado de IA" que hace demos y habla español

Sequoia y 8VC invierten 45 millones de dólares en Sable: su empleado de IA hace demos en vivo y en español.

por Dilis Salazar
A man participates in a virtual meeting from his home workspace, focusing on remote work.
Foto de LinkedIn Sales Navigator en Pexels

TL;DR:

  • Sable levantó 45 millones de dólares en una ronda liderada por Sequoia Capital y 8VC. Shaun Maguire y Joe Lonsdale entran al consejo de una empresa que todavía no cumple un año.
  • Su agente, Aidan, ve la pantalla, navega el software y corre el demo en vivo. Ya opera en producción en Notion, Decagon y grandes empresas públicas que Sable no quiso nombrar.
  • La compañía quiere que Aidan absorba cuatro puestos de golpe: prospección, demos, ingeniería de soluciones y onboarding. En la demostración que convenció a Sequoia, el agente pasó del inglés al mandarín y al español a media conversación.

La startup Sable levantó 45 millones de dólares en una ronda liderada por Sequoia Capital y 8VC para construir a Aidan, lo que vende como un "empleado de IA": un agente que ve la pantalla del comprador, maneja el producto y corre la demostración en vivo mientras el cliente mira y hace clic. Fortune adelantó la operación en exclusiva este 16 de julio de 2026. Shaun Maguire, socio de Sequoia, y Joe Lonsdale, cofundador de 8VC y de Palantir, se suman al consejo. La empresa nació en octubre de 2025, tiene unos 15 empleados y su agente ya corre en producción en Notion y Decagon. El demo que le cambió la opinión a Maguire arrancó en inglés y, a media conversación, siguió en mandarín y en español.

El demo que se pasó al español a media conversación

Maguire todavía se acuerda de esa demostración. Un vendedor de IA le explicaba un producto a un comprador en inglés y, sin cortar el hilo, siguió en mandarín y en español. El socio de Sequoia lo comparó con la empresa que le quitó la fricción a los cobros en internet.

"Me recordó a lo que Stripe hizo con los pagos."

La diferencia con la burbujita de chat de la esquina de la pantalla es física. Aidan aparece en una ventana compartida que parece una laptop y maneja el producto ahí adentro, mientras el comprador mira y también hace clic. Ve por su cuenta lo que va cambiando en la página y entra a media conversación sin esperar a que le pregunten. Ravid dice que se siente más como un buen ingeniero de preventa humano guiando a un cliente que como un bot recitando un guion.

Aidan es un agente de IA que ve la pantalla, navega interfaces de software y guía demostraciones de producto en tiempo real, con voz y video, dentro de una ventana compartida con el usuario. Sable llama a esa combinación "Interactive Intelligence", y al espacio virtual donde ocurre el demo lo bautizó LiveBox.

Pantalla de laptop con una videollamada de trabajo y una interfaz de software abierta al lado
Imagen ilustrativa. Aidan corre el demo dentro de una ventana compartida en la que el comprador también puede hacer clic. · Foto de RDNE Stock project en Pexels

Para que el agente sepa de qué habla, Sable le da de comer las grabaciones de las mejores llamadas de venta del cliente, su documentación interna, sus materiales de marketing y entrevistas con los vendedores estrella de la casa. De ahí sale lo que la compañía llama el Brain: una base de conocimiento que se actualiza sola y que después sirve para demos, onboarding y aterrizajes en otros países sin arrancar de cero cada vez. Ravid resume el objetivo sin rodeos:

"Aidan trata directamente con los compradores en tu nombre, de principio a fin, sin un humano en el circuito."

Llegar a la latencia baja y la precisión que exige una conversación natural, admite el mismo Ravid, obligó al equipo a resolver varios problemas de frontera de la IA.

Quién puso el dinero y qué se quedó fuera del anuncio

Sable nació en octubre de 2025. Sus cuatro fundadores, Nim Ravid (CEO), Leon Chen, Linda He e Itamar Rocha, se conocieron estudiando en Harvard y vienen de investigar aprendizaje por refuerzo, post-entrenamiento e IA multimodal, con pasos por SpaceX, Google, Meta y Together AI. Nueve meses después, Sequoia y 8VC les firman un cheque de 45 millones. La lista de acompañantes:

  • BoxGroup, SV Angel y el Valor Atreides AI Fund.
  • Sabrina y Evan Hahn.
  • Entre los ángeles que enumeró Fortune: Antonio Gracias, de Valor; Brian Halligan y Dharmesh Shah, cofundadores de HubSpot; y Scott Wu, CEO de Cognition. Calcalist suma a fundadores de Suno.

Maguire y Lonsdale no solo lideraron la inversión de sus fondos: los dos se sientan en el consejo de Sable.

El anuncio no trae valuación ni letra de serie. Tampoco los nombres de las grandes empresas públicas que, según la compañía, ya corren a Aidan en producción.

⚠️
El anuncio de Sable no incluye valuación ni letra de serie. La compañía tampoco identificó a las grandes empresas públicas que, según dice, ya usan a Aidan en producción: los únicos clientes con nombre son Notion y Decagon.

El telón de fondo ayuda a entender el cheque. La IA agéntica, ese software que no solo contesta sino que ejecuta acciones dentro de una computadora, mueve entre 9,000 y 10,000 millones de dólares en 2026, con proyecciones que llegan a 57,000 millones para 2031, según firmas de análisis de mercado que cita Fortune. Son estimaciones de terceros, no cifras de las empresas.

El apetito tampoco es teórico. Dos días antes, la neoyorquina InstaLILY levantó 60 millones para un agente que vende como un ingeniero de software que se queda a vivir dentro del cliente.

InstaLILY levanta 60 millones de dólares
Energize Capital lidera la Serie B. Entre los inversionistas nuevos entra United Rentals, ya cliente de la startup.

Cuatro puestos humanos metidos en un solo agente

Sable no disimula la ambición. Quiere que Aidan haga, al mismo tiempo, el trabajo de cuatro personas del área comercial:

  • El SDR que prospecta y califica.
  • El especialista que corre el demo.
  • El ingeniero de soluciones que contesta las preguntas técnicas.
  • El de customer success que hace el onboarding.

Ravid lo vende como un win-win: el comprador por fin tiene un experto paciente disponible cuando se le antoje, y las personas suben un escalón, a manejar flotillas de compañeros de IA en lugar de repetir la misma llamada explicativa una y otra vez. Lonsdale lo pone en términos de industria: durante décadas las empresas se apoyaron en equipos de ventas, ingenieros de soluciones y forward deployed engineers para que el cliente entendiera qué podía hacer el producto por él, y los avances en uso de computadora en tiempo real y visión ya permiten automatizar buena parte de ese trabajo de cara al cliente.

Del otro lado del tablero están los obstáculos que Fortune enumera sin adornos: la confianza, el desplazamiento laboral y la competencia de gigantes como Notion, que es cliente de Sable y que al mismo tiempo convirtió su espacio de trabajo en un centro de agentes propios. Ravid reconoce que sus compradores llegan curtidos por años de chatbots malos.

Lo que esto significa para quien vende en español

Aquí la nota deja de ser un chisme de Silicon Valley. El demo no cambió de idioma como truco de salón: Sable vende el Brain como algo reutilizable justamente para los aterrizajes internacionales. Traducido a la práctica, una empresa de software estadounidense que quiere vender en México, España o Colombia hoy contrata a alguien que hable español para correr esa demostración, esa llamada técnica y ese onboarding. Son tres de los cuatro puestos que Sable dice que Aidan puede absorber, y buena parte de ese trabajo remoto lo sostiene talento de América Latina.

Nada de eso está medido todavía. Sable no publicó un solo cliente hispanohablante, ni oficina en la región, ni cuántas de esas conversaciones ya corren en español. Lo confirmado es más modesto y más contundente: el agente lo hace, y quien firmó el cheque lo vio hacerlo.

El contrapeso también es real. La compañía tiene unos 15 empleados, todos en Estados Unidos, y acaba de abrir la contratación de ingenieros en Israel, donde Ravid dice que hay un talento técnico al que quiere poner frente a los problemas difíciles de la IA. Él llega a esto por una puerta poco común: antes de Sable montó Survived To Tell, la iniciativa con la que llevó a una audiencia internacional los testimonios de sobrevivientes y familias de rehenes del ataque del 7 de octubre de 2023, y después representó a los estudiantes en el comité de Harvard contra el antisemitismo. Lleva años, dice, pensando en cómo hacer más humanos a estos modelos.

La empresa que vende al empleado que no se cansa sigue contratando humanos.

Los 45 millones no compran un chatbot mejor: compran la apuesta de que la conversación que hoy sostienen un vendedor, un ingeniero de preventa y quien te da la bienvenida al producto cabe entera en un agente que ve la pantalla y contesta en tu idioma. En Notion y en Decagon ya está corriendo. Si la apuesta sale, la cuenta no la paga Sequoia: la pagan los cuatro puestos que Sable ya nombró en voz alta.

Fuentes: 1, 2

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por Dilis Salazar

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