UC San Diego obtuvo una adjudicación de hasta 29.9 millones de dólares de ARPA-H, la agencia federal estadounidense de investigación avanzada en salud, para mapear las dependencias digitales de los hospitales. El proyecto PANACEA-H busca identificar proveedores, dispositivos y servicios cuya falla pueda interrumpir la atención en Estados Unidos.
La universidad difundió el anuncio el 27 de octubre de 2026. Su Center for Healthcare Cybersecurity encabezará el trabajo, de hasta cuatro años, junto con la American Hospital Association (AHA) y las universidades de Maryland y Minnesota.
El máximo anunciado tiene un alcance distinto del importe inicialmente registrado. TAGGS, el sistema de seguimiento de ayudas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, recoge una adjudicación inicial de 7,576,194 dólares, fechada el 14 de septiembre de 2026. Ese registro detalla la acción inicial de financiación; los 29.9 millones son el techo previsto para el proyecto completo.
Una falla en un proveedor puede afectar a muchos hospitales
El ataque a Change Healthcare en 2024 ofrece un antecedente concreto. Según la AHA, esta filial de UnitedHealth Group procesaba transacciones relacionadas con verificaciones de cobertura, operaciones de farmacia, reclamaciones y pagos.
En una encuesta de la asociación, con respuestas de cerca de 1,000 hospitales recogidas del 9 al 12 de marzo de 2024, el 74 % de los participantes reportó afectaciones a la atención directa y el 94 %, un impacto financiero. Son resultados de los hospitales que contestaron, no una medición de todos los centros estadounidenses.
Ese antecedente ayuda a explicar el objetivo de PANACEA-H: conocer qué instituciones dependen de un mismo servicio permite ubicar dónde una interrupción podría extenderse. ARPA-H plantea automatizar la identificación y el mapeo de las tecnologías utilizadas para prestar atención, con el fin de reforzar la capacidad del sistema para resistir fallas y ataques.
Cuatro vías para mantener actualizados los mapas
UC San Diego señala que los mapas estáticos pueden perder vigencia cuando cambian las tecnologías o los proveedores. El proyecto combinará cuatro enfoques:
- ANALOG consultará a expertos de varios cientos de hospitales.
- ANSWER analizará datos de internet para actualizar los mapas de relaciones entre redes.
- AIRWAVE usará señales Bluetooth, Wi-Fi y otras para localizar dispositivos médicos conectados.
- ANDMORE examinará información pública, incluidas ofertas laborales, comunicados y datos de Medicare, para inferir relaciones con proveedores y uso de software.
Los primeros mapas servirán para validar las técnicas antes de una adopción más amplia.
La universidad prevé poner las herramientas a disposición de organismos públicos y organizaciones sanitarias. Su utilidad prevista es ayudar a priorizar qué dependencias asegurar y estimar qué hospitales podrían resultar afectados por vulnerabilidades en dispositivos o servicios informáticos.