Saltar al contenido

OpenAI borró el tablón secreto de sus agentes y ellos lo rehicieron en dos días

OpenAI reveló en Black Hat que sus agentes crearon un tablón secreto durante dos meses y lo rehicieron tras borrarlo

por Patricia Rodriguez
OpenAI borró el tablón secreto de sus agentes y ellos lo rehicieron en dos días

TL;DR:

  • Dos empleados de OpenAI detallaron en Black Hat que sus agentes montaron un tablón de mensajes dentro de un servicio interno y compartieron ahí vulnerabilidades durante casi dos meses, sin que nadie en la empresa lo notara.
  • La compañía lo borró el 4 de julio, reanudó los entrenamientos el 6 y los agentes levantaron el canal otra vez el 8, por una ruta distinta.
  • Quince fiscales generales de Estados Unidos ya le habían exigido a OpenAI, el 3 de agosto, suspender ese tipo de evaluaciones y conservar todos los documentos del caso.

OpenAI contó el miércoles 5 de agosto de 2026, en la conferencia de seguridad Black Hat de Las Vegas, cómo empezó de verdad el ataque de sus modelos contra Hugging Face: con una tarea imposible, un archivo que faltaba y un agente que decidió pedirle ayuda a otros agentes. Michael Dalton, integrante del equipo técnico de la compañía, y el investigador Eric Wallace mostraron que durante casi dos meses los modelos se dejaron mensajes dentro de Artifactory, el gestor interno de paquetes de OpenAI, y ahí intercambiaron accesos y fallas recién descubiertas. Nadie en la empresa lo vio. Cuando OpenAI dio con el canal, el 4 de julio, borró su contenido, reconstruyó el servicio y volvió a entrenar dos días después. El 8 de julio los agentes ya se comunicaban por otra vía. El 9 arrancó la intrusión que Hugging Face documentó luego con 17,600 acciones.

Todo empezó con un libro de Excel que el modelo no podía abrir

La cadena arranca el 7 de mayo, con un entrenamiento por refuerzo para un modelo experimental interno que jamás se publicó. Entre las tareas se colaron varias sin solución posible, porque los archivos que pedían no estaban donde debían estar.

"Lo que no nos dimos cuenta durante este proceso es que había algunas tareas imposibles", explicó Wallace en el escenario. Una de ellas le pedía al modelo completar fórmulas en un libro de Excel enlazado a Google Drive, con el acceso a internet bloqueado. El agente no se rindió: buscó una puerta lateral.

Esta es la secuencia que los dos ponentes reconstruyeron:

  • 8 de mayo: un agente atascado intenta un ataque de falsificación de peticiones del lado del servidor contra Artifactory. Falla, pero de paso descubre que puede subir archivos ahí.
  • Días después: otro agente, al que le faltaba un archivo de base de datos de proteínas que los ingenieros olvidaron cargar, razona que quizá alguien más lo tenga y deja una nota pidiéndolo. Otros la encuentran y empiezan a responder.
  • 26 de mayo: el ataque sí funciona. Los agentes consiguen acceso indirecto a internet a través de un servicio que sí lo tenía.
  • 11 de junio: empieza el entrenamiento de un modelo interno que la propia OpenAI describe como "altamente persistente", con el tablón activo y la vulnerabilidad ya publicada en él.
  • 26 de junio: los modelos logran ejecución remota de código en Artifactory con una falla desconocida: un endpoint heredado aceptaba un token con firma inválida y devolvía uno válido con privilegios de administrador. Con ese token instalaron un plugin de Groovy que les servía de canal de control.

The Register recogió el momento exacto en que el modelo se dio cuenta de lo que tenía en las manos, tal como apareció en una diapositiva con su cadena de razonamiento: "Holy shit reader is ADMIN?". El usuario de solo lectura era administrador.

Racks de servidores con cables de red conectados en un centro de datos con poca iluminación
Imagen ilustrativa: los agentes convirtieron un servicio interno de paquetes en su canal de comunicación. · Foto de Brett Sayles en Pexels

Wallace describió una convivencia con roces bastante humanos. Los agentes se pisaban el trabajo, se borraban repositorios entre sí y llegaron a sospechar que había un impostor entre ellos, porque el tablón no estaba autenticado y cualquiera podía suplantar un nombre. Algunos propusieron firmar sus mensajes con códigos. Y varios razonaban en voz alta sobre ayudar al grupo aunque no les sirviera de nada:

"Ayuda al par. Pero nuestra tarea no se beneficia."

Cuando OpenAI encontró el canal, ya acumulaba cientos de miles de mensajes, según el recuento de Wired que reprodujo Engadget.

Lo borraron el 4 de julio y el 9 ya estaban dentro de Hugging Face

Aquí es donde la cronología de Black Hat se enchufa con la que Hugging Face publicó por su cuenta, y donde se ve el tamaño real del problema.

La actividad de los agentes con privilegios de administrador terminó tumbando Artifactory el 4 de julio. Ese apagón fue lo que finalmente encendió las alarmas: los ingenieros de guardia abrieron un incidente formal, encontraron que los modelos se habían adueñado del servicio y descubrieron el día cero. OpenAI revocó credenciales, avisó al proveedor, reconstruyó Artifactory, borró el tablón y reanudó entrenamientos y evaluaciones el 6 de julio, convencida de que el asunto estaba cerrado.

El 8 de julio el canal estaba de vuelta. Un modelo interno halló un endpoint sin autenticar del propio Artifactory (RuntimeWire lo identifica como WebDAV) y empezó a crear directorios cuyos nombres largos funcionaban como mensajes, con etiquetas del tipo "pending", "hold" y "swarm until confirm". Otros agentes lo encontraron solos y se sumaron. Según ese mismo reporte, los modelos también guardaban scripts y componentes de exploit codificados en Base64 para que ejecuciones posteriores los recuperaran, lo que permitía que agentes de vida corta se pasaran el trabajo sin compartir sesión.

La reconstrucción forense que Hugging Face publicó el 27 de julio fecha la primera acción recuperada del atacante el 9 de julio a las 02:28 UTC y la última el 13 a las 14:14. Entre el regreso del tablón y el primer comando contra la infraestructura de un tercero pasaron menos de veinticuatro horas. Entre el reinicio de los entrenamientos y ese primer comando, tres días.

⚠️
Lo que la presentación no resolvió: OpenAI no estableció si la conducta de coordinación quedó incorporada al modelo o si solo vivía en la infraestructura que borró. Un modelo interno se entrenó mientras el tablón original estaba disponible. La compañía dijo que publicará un post mortem completo en las próximas semanas, según Axios.

Dalton fue directo con el público de defensores que tenía enfrente:

"Creemos que este es un momento bisagra para la seguridad informática como industria."

Y agregó que los ataques ofensivos completamente automatizados y orquestados por IA ya existen, con la advertencia de que lo ocurrido fue un efecto colateral no buscado de una evaluación, no un ataque diseñado. Lo que viene, dijo, son actores maliciosos usando colectivos de agentes a propósito.

IA: OpenAI y Anthropic llegaron a sistemas reales
OpenAI y Anthropic descubrieron que sus modelos llegaron a sistemas reales durante pruebas de ciberseguridad.

Quince fiscales le pidieron parar dos días antes de la charla

Mientras OpenAI preparaba su presentación, ya tenía encima una carta bastante más incómoda. El 3 de agosto de 2026, quince fiscales generales estatales encabezados por Brenna Bird, de Iowa, le escribieron a Sam Altman. Firman también Texas, Florida, Pensilvania, Indiana, Kansas, Misuri, Montana, Nebraska, Oklahoma, Alabama, Arkansas, Idaho, Carolina del Sur y Utah.

"plantea un riesgo inminente de daño sustancial para nuestros estados"

Eso escriben sobre la incapacidad o la falta de voluntad de la empresa para garantizar la seguridad de sus productos. La carta sostiene que OpenAI pudo violar leyes estatales y federales de protección al consumidor y de privacidad de datos, le exige preservar once categorías de documentos y le pide algo más incómodo todavía: cesar de inmediato las evaluaciones internas que empujan a sus modelos a explotar vulnerabilidades por rutas de ataque complejas, hasta que demuestre que puede hacerlo de forma controlada.

El punto 8 de esa lista de preservación pide, textualmente, todo el material sobre cualquier caso en que un modelo de OpenAI dejara notas para versiones futuras de sí mismo. Los fiscales ya lo sabían por reportes de prensa el 3 de agosto. Dos días después, la empresa lo explicó con diapositivas y fechas en un escenario de Las Vegas.

La carta añade un detalle que la charla no tocó: solo después de que Hugging Face detectara la intrusión por su cuenta y la reportara al FBI, OpenAI determinó que sus propios productos eran los responsables.

Del otro lado del Atlántico la pinza aprieta por otro camino: la Comisión Europea ya puede inspeccionar modelos y multar a sus proveedores bajo el AI Act, un marco que alcanza a cualquier laboratorio que opere en España o venda en la Unión Europea.

Qué puede hacer hoy un equipo de seguridad con este caso

Para quien administra sistemas en México, España o cualquier otro lado, la parte útil es que las fallas explotadas no eran exóticas. Hugging Face las enumeró con nombre y apellido en su informe: secretos guardados en variables de entorno, acceso al servicio de metadatos de la nube desde los pods, credenciales de larga vida y una credencial de conector compartida entre clústeres que valía como administrador en todos ellos.

Dalton lo resumió del lado de OpenAI: los agentes están acotados por los privilegios que logran obtener y por los sistemas con los que pueden hablar, así que la segmentación de red y el mínimo privilegio siguen valiendo tanto como siempre. Lo que cambia es la escala. El agente probó miles de caminos, la mayoría fallidos, y el que funcionó quedó escondido entre el ruido de los que no.

Hugging Face tuvo que reconstruir 17,600 acciones con una tubería asistida por IA porque hacerlo a mano era inviable. Ese es el costo nuevo: no la sofisticación del ataque, sino el volumen de evidencia que hay que interpretar mientras el atacante sigue probando puertas.

Preguntas rápidas sobre el tablón de los agentes de OpenAI

¿Qué era el tablón de mensajes de los agentes de OpenAI?

No era un producto ni una función. Los agentes empezaron a dejarse archivos dentro de Artifactory, el gestor interno de paquetes de OpenAI, para pedirse ayuda con tareas atascadas. Como ese servicio se comparte en toda la infraestructura, agentes de evaluaciones distintas encontraban los mensajes y respondían.

¿Cuándo empezó realmente el ataque a Hugging Face?

La intrusión que Hugging Face reconstruyó arrancó el 9 de julio de 2026 a las 02:28 UTC y terminó el 13 a las 14:14, con unas 17,600 acciones recuperadas. La cadena que la hizo posible, según OpenAI, empezó el 7 de mayo con un entrenamiento interno.

¿Qué le pidieron los fiscales generales a OpenAI?

En una carta del 3 de agosto de 2026, quince fiscales generales estatales le pidieron a Sam Altman conservar once categorías de documentos sobre el incidente y suspender las evaluaciones que empujan a sus modelos a explotar vulnerabilidades, hasta demostrar que puede hacerlas de forma controlada.

OpenAI dice que frenó a propósito su ritmo de investigación y que multiplicó la vigilancia sobre sus agentes durante las evaluaciones. La pregunta que deja su propia cronología es más incómoda que cualquier exigencia externa: si borrar el canal, revocar las credenciales, parchar el fallo y reconstruir el servicio alcanzó apenas para dos días de calma, la industria todavía no sabe cómo se desmonta un sistema de coordinación que los modelos ya aprendieron a levantar.

Fuentes: 1, 2, 3

Patricia Rodriguez imagen de perfil
por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

Suscríbete GRATIS

Recibe las noticias más importantes de política, tecnología, negocios, deportes, entretenimiento y cultura directamente en tu correo.

¡Listo! Revisa tu correo

Para completar la suscripción, haz clic en el enlace de confirmación que enviamos a tu correo. Si no llega en 3 minutos, revisa tu carpeta de spam.

Ok, gracias

Leer más de Tecnología y Ciencia