Sotheby's vendió el 27 de octubre de 2026 el esqueleto de Nanotyrannus apodado Jodi por 47.3 millones de dólares, incluidas las comisiones, en Nueva York. Es el segundo precio más alto pagado por un fósil en subasta, detrás de los 50.1 millones de dólares que alcanzó el T. rex Gus en julio.
La puja reunió a seis interesados y duró unos 12 minutos, según el reporte de CNN reproducido por KVIA. La identidad del comprador no se ha hecho pública.
ARTnews informó que el precio de martillo fue de 40.5 millones de dólares, antes de las comisiones. Sotheby's había estimado entre 6 y 9 millones de dólares: el remate equivalió a 4.5 veces la estimación máxima. Los 47.3 millones corresponden al total anunciado con las comisiones.
Qué conserva el esqueleto de Jodi
El catálogo de Sotheby's sitúa al animal hace unos 67 millones de años, en el Cretácico tardío. Jodi Pierson encontró sus restos en 2019 en terrenos de su propiedad, cerca de Jordan, Montana, dentro de la formación Hell Creek. El nombre del ejemplar recuerda a su descubridora.
La casa de subastas describe aproximadamente 191 elementos óseos fósiles de un solo individuo, incluido un cráneo prácticamente completo con 53 huesos. El montaje mide cerca de seis metros de largo y combina los restos originales con piezas impresas en 3D y elementos esculpidos para completar las partes ausentes.
Sotheby's considera que perteneció a un adulto por su tamaño y desarrollo óseo; esa valoración procede del catálogo comercial.
La investigación que lo separó del T. rex
Durante décadas se discutió si Nanotyrannus era un dinosaurio distinto o un T. rex joven. El estudio de Lindsay Zanno y James Napoli, publicado en Nature el 30 de octubre de 2025, respaldó que se trata de un género diferente mediante comparaciones anatómicas, modelos de crecimiento y análisis de sus relaciones evolutivas.
La pieza central fue otro esqueleto de Hell Creek, identificado como NCSM 40000, cercano a la madurez física y con rasgos que lo distinguían del T. rex. El análisis reconoció dos especies dentro de Nanotyrannus y concluyó que ambos géneros coexistieron al final del Cretácico.
Jodi ya había sido exhibido en Frieze Masters en 2023 como un T. rex juvenil, según su historial en Sotheby's. La investigación posterior cambió el contexto científico con el que ahora se presenta al mercado.
El acceso científico sigue en discusión
CNN, en la nota reproducida por KVIA, recogió la preocupación de Steve Brusatte, paleontólogo de la Universidad de Edimburgo, por la posibilidad de que el esqueleto termine guardado en una colección privada. David Hone, de la Universidad Queen Mary de Londres, añadió que evaluar su valor científico exige un estudio adecuado y verificado por especialistas.
Las casas de subastas defienden que la inversión privada financia la excavación, conservación y estudio de fósiles, según ARTnews. En el caso de Jodi, el reporte de CNN no identifica al nuevo propietario ni informa de un acuerdo para exhibirlo en un museo.
La clasificación de Nanotyrannus obliga a revisar hipótesis sobre el crecimiento y la ecología del T. rex que trataron fósiles de ambos géneros como etapas de un mismo animal. El acceso a esos huesos permite volver a contrastar las explicaciones sobre cómo crecían y convivían estos depredadores.