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Macron dice que la misión naval Francia-Reino Unido en Ormuz está lista tras el acuerdo EE. UU.-Irán

Macron dice que la misión naval para Ormuz está lista, aunque EE. UU. e Irán difieren sobre los términos del pacto.

por Ricardo Perez
Macron dice que la misión naval Francia-Reino Unido en Ormuz está lista tras el acuerdo EE. UU.-Irán

TL;DR:

  • Macron anunció que la coalición naval liderada por Francia y Reino Unido puede operar en el Estrecho de Ormuz en cuestión de días si las partes lo consienten.
  • Alrededor del 20% del petróleo y el gas del mundo cruzaba por Ormuz antes del cierre; el crudo estadounidense cayó casi 5%, a 80.75 dólares por barril, tras conocerse el pacto.
  • El acuerdo se firma el viernes 19 de junio en Suiza, pero Washington y Teherán ya difieren sobre si la reapertura es inmediata o "en 30 días".

El presidente francés Emmanuel Macron anunció este lunes 15 de junio que la misión militar conjunta de Francia y Reino Unido para devolver el tráfico marítimo al Estrecho de Ormuz está lista para desplegarse. La declaración llegó días después de que Estados Unidos e Irán pactaran el fin de casi cuatro meses de guerra. Macron dijo que los recursos de la coalición "están en su lugar y listos para ser desplegados", y que las operaciones podrían arrancar en dos o tres días si todas las partes lo consienten. El dato que vuelve esto urgente: por ese corredor pasaba cerca del 20% del petróleo y el gas del planeta antes de que el conflicto lo cerrara el 28 de febrero. Reabrirlo mueve el mercado energético global y, con él, lo que paga cualquier país que importa combustible.

Macron habló mientras Francia recibía a Donald Trump y al resto de líderes de la cumbre del G7, que se celebra esta semana en Évian. Su mensaje en X enlazó las dos noticias del fin de semana: el acuerdo que firmarán Washington y Teherán, y la coalición naval que Europa lleva meses armando para custodiar el estrecho una vez que callen las armas.

"Este acuerdo debe permitir la reapertura urgente e incondicional del Estrecho de Ormuz, que la misión internacional establecida con el Reino Unido está lista para apoyar. Los recursos están en su lugar y listos para ser desplegados." — Emmanuel Macron, en un mensaje en X

Qué aporta la coalición y bajo qué condiciones puede entrar

La operación nació en marzo, cuando el jefe militar francés sondeó a unos 35 países. En abril, París y Londres reunieron a más de medio centenar de gobiernos en una cumbre y formalizaron una fuerza "estrictamente defensiva": escoltar mercantes, tranquilizar a las navieras y limpiar las minas que la Guardia Revolucionaria iraní sembró en el agua. No es una misión de combate, y eso ha sido innegociable para los europeos, que se negaron a entrar en la guerra de Trump.

Esto es lo que la coalición pone sobre la mesa, según el reporte de Bloomberg, el comunicado oficial franco-británico y las cifras que dio Macron:

  • Francia: el portaaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle, frente a la Península Arábiga desde mediados de mayo, más fragatas y capacidades aéreas. Reuters reportó que el portaaviones no entraría directamente a operar dentro del estrecho.
  • Reino Unido: la Royal Navy mandó el RFA Lyme Bay desde Gibraltar a finales de mayo, cargado con sistemas autónomos de caza de minas.
  • Países Bajos e Italia: comprometieron fragatas y dragaminas.
  • Alrededor de 20 países han hecho aportes concretos, según Macron, y cuatro ya están presentes en la región. Bloomberg había cifrado en 15 los gobiernos que comprometieron personal y medios para el desminado.
  • Omán ya aceptó las escoltas navales occidentales, dijo Macron.

El freno es claro: nada se despliega hasta que el pacto entre Estados Unidos e Irán garantice navegación comercial plena y un entorno seguro para los buques militares. Por ahora, Londres y París mantienen lista una línea de comunicación con Teherán para coordinar las operaciones.

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Photo by Ali Hedayat / Unsplash

El acuerdo entre Washington y Teherán todavía tiene letra chica

El pacto se firmó de forma electrónica el domingo, pero no entra en vigor hasta la ceremonia formal del viernes 19 de junio en Ginebra (Suiza), según confirmó el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, mediador clave. El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, confirmó desde Teherán el "fin inmediato y permanente" de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano. Trump lo celebró a su estilo en Truth Social: "El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo", escribió, antes de autorizar "la apertura libre de peajes del Estrecho de Ormuz", ordenar el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes y rematar: "Que fluya el petróleo".

Pero las dos versiones del acuerdo ya no coinciden. Trump asegura que el estrecho quedará abierto "de forma permanente y sin peajes" desde el viernes. La agencia iraní Mehr, en cambio, habla de una reapertura "en un plazo de 30 días", y Tasnim añade que el paso sería gratuito solo durante 60 días, tras los cuales Irán y Omán administrarían la vía. Hay más: Gharibabadi dijo que las negociaciones nucleares de 60 días arrancan únicamente cuando Washington libere miles de millones en fondos congelados —unos 24.000 millones de dólares, según Mehr—, algo que un funcionario estadounidense ya desmintió. El texto completo sigue sin publicarse.

La sombra de Líbano también pesa. Irán sostiene que el acuerdo cubre el frente libanés, igual que dijo del alto el fuego de abril; entonces Estados Unidos e Israel lo negaron y las operaciones israelíes contra Hezbolá continuaron. El domingo, horas antes del anuncio, Israel volvió a atacar Beirut en respuesta a una ofensiva de Hezbolá.

El crudo cayó, pero el mercado no canta victoria

La reacción en los precios fue inmediata. El crudo estadounidense cerró con una baja de 4.8%, a 80.75 dólares por barril, y el Brent retrocedió 4.7%, a 83.17 dólares, sus niveles más bajos desde la primera semana de marzo. Aun así, el petróleo en Estados Unidos sigue 40% por encima de donde empezó el año: el cierre del estrecho provocó, en palabras de CNBC, el mayor choque de oferta petrolera de la historia. Las bolsas asiáticas lo festejaron, con el Nikkei arriba 5.5% y el Kospi 5.7%.

La industria naviera, la que de verdad tiene que mandar barcos al estrecho, pide calma. Bimco, el mayor grupo del sector, advirtió que los anuncios de Washington y Teherán son vagos y no aclaran ni tiempos ni rutas seguras.

"Por la falta de detalles y un historial de garantías demasiado optimistas, creemos que la situación de seguridad para la industria naviera sigue siendo volátil, y todavía consideramos muy arriesgado que los barcos inicien tránsitos en este momento." — Jakob Larsen, director de seguridad de Bimco

El problema de fondo son las minas. El secretario de Estado Marco Rubio dijo al Congreso que Irán minó amplios tramos del estrecho; Trump restó importancia a la amenaza y aseguró que las fuerzas estadounidenses ya retiraron "la mayoría". Armadores, aseguradoras y tripulaciones tendrán que convencerse de que el paso es seguro antes de que el tráfico vuelva de lleno, y el propio jefe de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez, advirtió que asegurar esas garantías llevará tiempo.

Irán resiste la presencia naval occidental

Aquí está la grieta más delicada. Irán ya dejó claro que no quiere buques occidentales en el estrecho y que prefiere desminarlo por su cuenta. Londres y París no creen que tenga la capacidad para hacerlo y quieren llevar ellos la operación. El canciller francés Jean-Noël Barrot discutió la iniciativa con su par iraní la semana pasada, en un intento de destrabar el roce diplomático. Meses atrás, el ministro iraní Abbas Araghchi lo había resumido sin rodeos: el estrecho está abierto, dijo, pero no para Estados Unidos, Israel ni sus aliados.

La misión está lista y los anuncios suenan a victoria, pero el Estrecho de Ormuz no volverá a abrirse de verdad el día que se firme el papel. Volverá cuando las minas estén fuera del agua, las aseguradoras respiren y las dos versiones del acuerdo dejen de contradecirse. Hasta entonces, ese hueco entre "firmado" y "seguro para zarpar" es lo que marcará cuándo se estabiliza el precio del combustible que se paga de este lado del mundo.

Fuentes: 1, 2, 3

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