Luca Guadagnino carga contra Top Gun: Maverick y señala el problema de la nostalgia en Hollywood
Guadagnino llamó “muy mala” a Top Gun: Maverick y abrió otro debate sobre nostalgia en Hollywood
TL;DR:
Luca Guadagnino calificó a Top Gun: Maverick como “una muy mala película” durante una charla de Il Foglio.
La cinta de Joseph Kosinski supera los 1,500 millones de dólares en taquilla mundial contando todos sus estrenos.
La crítica reabre el debate sobre cuánto depende Hollywood de secuelas, remakes y marcas conocidas.
Luca Guadagnino ha cambiado de opinión sobre Top Gun: Maverick, el director italiano que una vez elogió la secuela de 2022 protagonizada por Tom Cruise y ahora la describe como un modelo de la llamada "economía de la nostalgia". En su opinión, esta forma de producción cultural ha dominado no sólo el cine, sino también los mercados y la política – un argumento bastante estimulante para esta afirmación es que revela un dilema en el corazón de Hollywood. La audiencia sigue acudiendo a marcas de renombre, pero cada reboot o secuela crea dudas: "¿No se trata más de vender nostalgia que de un desafío creativo?".
La declaración llegó durante una conversación en el Innovation Festival de Il Foglio, donde Guadagnino hablaba de Disclosure Day, la nueva película de ciencia ficción de Steven Spielberg, programada por Universal Pictures para el 12 de junio de 2026 en Estados Unidos.
Ahí, el director de Call Me By Your Name, Suspiria y Challengers recordó que vio Top Gun: Maverick mientras preparaba Challengers. La sala estaba llena. El público reaccionaba con euforia. Para Guadagnino, esa respuesta no cambió su lectura de la película.
“Recuerdo que cuando estaba haciendo Challengers, fui a ver Top Gun: Maverick en una sala llena. Era enorme para miles de personas, y era una muy mala película”.
El golpe no se quedó en el gusto personal. Guadagnino conectó esa experiencia con una lectura más amplia del mercado:
“Disclosure Day es parte de la economía de la nostalgia, que es uno de los temas fundamentales de los últimos 20 años, ¿cierto? Todo el imaginario está construido, incluso la política, sobre la nostalgia; sobre cómo mover dentro de nosotros aquello que creemos haber perdido y encontrarlo otra vez”.
“La economía de la nostalgia parece ser la única mercancía que puede ser dominada por todo tipo de mercado, por la política fácil. Eso es lo que pienso ahora: es un problema de materia prima”.
La contradicción está en que Guadagnino también trabaja con materiales conocidos
Hay buenas razones por las que esta crítica ha llamado tanta atención. Guadagnino no solo critica el sistema desde el exterior. Su película de 2018 Suspiria es una nueva reinterpretación de la obra maestra de Dario Argento, que actualmente está trabajando en el remake de American Psycho basado en la novela de Bret Easton Ellis. Scott Z Burns escribirá el guión para Lionsgate.
Eso no invalida su argumento, pero sí lo vuelve más interesante. Guadagnino no parece atacar cualquier regreso a una obra conocida. Su punto va contra la nostalgia usada como combustible principal: películas que prometen al espectador recuperar una sensación pasada, más que abrir una mirada nueva.
Desde este punto de vista, "Top Gun: Maverick" es un tema perfecto de conversación, la película dirigida por Joseph Kosinski es una de las señales más importantes del regreso de los espectadores al cine tras los efectos devastadores de la pandemia, recaudando 1.503 millones de dólares en todo el mundo, según Box Office Mojo.
La película también tuvo un impacto cultural raro: convenció a algunos en la industria de que un éxito de taquilla para adultos bien elaborado podía competir en los cines con el universo de superhéroes y el contenido en streaming. Los defensores de Maverick sostienen que la película no solo vende la nostalgia, sino que también la convierte en una experiencia tangible en el cine. Por otro lado, Guadagnino cree que el entusiasmo de la audiencia solo encuentra el verdadero problema.
Hollywood no puede soltar el pasado, pero tampoco puede vivir solo de él
Guadagnino dijo esto en un momento en el que los estudios empezaron prácticamente desde cero, con secuelas, remakes y adaptaciones que todavía dominan los estrenos en los cines, pero el éxito ya no es un hecho. Las marcas conocidas pueden hacer revuelo, vender entradas para estrenos y generar expectativas, pero no hay garantía de ir al cine mientras la película no ofrezca "algo especial".
El caso de "Disclosure Day" ilustra por qué Guadagnino planteó este tema a Spielberg. La película marca el regreso de los estadounidenses a la ciencia ficción basada en criaturas extraterrestres, un género estrechamente vinculado a algunas de sus obras más populares-ET, Encuentros de terror de tercer tipo, La guerra mundial en sí evoca recuerdos de los fanáticos. La pregunta es si estos recuerdos constituyen por sí mismos el punto de partida de la película o si la película en su conjunto representa un reflejo de esos recuerdos.
La diferencia importa. Una obra puede dialogar con el pasado sin quedarse atrapada ahí. Otra puede usar el pasado como empaque. Guadagnino, con todas sus contradicciones, está señalando esa frontera.
Hay también un detalle de timing. La próxima película que llega es Artificial, el proyecto de Amazon MGM Studios que trata de Sam Altman, que trata de OpenAI y que trata de la crisis interna de la compañía. The Guardian informó que Ike Barinholtz interpretará a Elon Musk y que Andrew Garfield, Monica Barbaro y Yura Borisov forman parte del elenco.
Ese contraste ayuda a leer mejor su postura. No está defendiendo una pureza imposible. Está cuestionando qué pasa cuando la industria trata la nostalgia como materia prima dominante, incluso cuando el resultado llena salas y rompe récords.
El comentario sobre Top Gun: Maverick no va a cambiar el lugar de la película en la taquilla. El comentario tampoco va a cambiar la memoria del cine comercial. Pero el comentario sí deja una pregunta difícil para Hollywood: ¿cuántas veces puede Hollywood vender el pasado antes de que el público pida algo que el público no haya visto antes?.