TL;DR:
- Cognition, la empresa detrás del agente de programación Devin, se quedó con The Interaction Company of California, la creadora del asistente Poke.
- El cofundador Marvin von Hagen confirmó a TechCrunch que la operación valúa a la startup en "nueve dígitos bajos", o sea, un piso de 100 millones de dólares.
- Poke funcionará igual hasta que termine 2026; desde el año siguiente empezará a apoyarse en SWE-1.7, el modelo de programación de Cognition.
Cognition compró a los creadores de Poke, el asistente de inteligencia artificial que vive dentro de las apps de mensajería y responde como si fuera un contacto más de la agenda. El anuncio lo firmó Scott Wu, cofundador de la empresa, el 23 de julio de 2026 en el blog de Cognition. El precio se supo un día después: Marvin von Hagen, cofundador de The Interaction Company of California, le dijo a TechCrunch que el acuerdo valúa a su startup en "nueve dígitos bajos". Lo que compró Cognition no es un modelo más potente, es una manera de conversar: quiere que Devin, su agente de programación para empresas, se sienta menos como un programa y más como un colega.
Conviene anotar de dónde sale ese número. El comunicado de Cognition no menciona el precio, la cifra la soltó Von Hagen en entrevista y ninguna de las dos empresas ha difundido un monto exacto. Aun así, las proporciones se ven solas. Interaction había levantado una ronda semilla de 15 millones de dólares a una valuación de 100 millones, liderada por General Catalyst, según el perfil de la compañía en Forbes. Del otro lado de la mesa está una empresa que en mayo de 2026 cerró más de 1,000 millones de dólares a una valuación de 25,000 millones antes del dinero, de acuerdo con TechCrunch. Para Cognition, esto es un cheque menor. Para Poke, es la salida.
No es la única compra de este tipo en la semana. FomoEra contó hace unos días la de Sierra, que se quedó con Takeoff sin revelar el monto.

La personalidad dejó de ser un adorno y se volvió parte del producto
El argumento de Von Hagen para explicar la operación no pasa por los benchmarks.
"Probablemente prefieres tener compañeros de trabajo con personalidad, en vez de compañeros que son solo robots. Cuando tienes compañeros que además son ingenieros de software, también pueden hacer un chiste. Y te va a parecer divertido y disfrutable."
Eso fue lo que le dijo a TechCrunch. Del lado del comprador, Scott Wu lo planteó como una continuidad y no como un giro de timón.
"El equipo de Interaction construyó un agente que la gente ama: es proactivo, te conoce y es divertido hablar con él. Así exactamente debería sentirse trabajar con Devin, y ahora podemos construirlo juntos."
Wu sumó un detalle que explica la confianza entre ambos equipos: él y Walden Yan, el otro cofundador de Cognition, habían entrado como inversionistas ángel en Interaction desde el arranque. El comprador ya tenía dinero adentro.

Cien millones de mensajes en tres meses y una factura difícil de pagar
Poke es un asistente de inteligencia artificial que trabaja dentro de las aplicaciones de mensajería y ejecuta tareas por chat. Escribe primero, da seguimiento y usa lo que sabe del usuario para adelantarse a lo que viene. Estos son los datos verificados del producto que Cognition acaba de comprar:
- Los usuarios intercambiaron más de 100 millones de mensajes con Poke en los últimos tres meses, según Cognition, con una base de cientos de miles de usuarios.
- Corre sobre Apple Messages, SMS, Telegram y, en algunos mercados, WhatsApp.
- Las tareas más comunes son de productividad: manejo de correo, recordatorios y pendientes, dijo Von Hagen. También se usa para viajes, salud, finanzas, agenda y educación.
- Su página oficial ofrece un plan gratuito, uno Pro de 19 dólares al mes y uno Ultra de 199 dólares al mes.
- En junio de 2026 se convirtió en el primer agente de IA aprobado para operar en Messages for Business, la plataforma de atención a clientes de Apple.
Y aun así el negocio no cerraba. Von Hagen reconoció ante TechCrunch que Poke resultó caro de operar y que sacarle utilidad era complicado, pese a esos cientos de miles de usuarios. Ahí está la lectura incómoda de la operación: un producto querido, con tracción real y una estructura de costos que se comía el margen.
Qué cambia para quien ya usa Poke
Nada, por ahora. Poke seguirá funcionando igual hasta que termine el año y el equipo planea mantenerse en la plataforma de Apple. El movimiento fuerte llega en 2027, cuando empiecen los experimentos: Poke usará SWE-1.7, el modelo de ingeniería de software más reciente de Cognition, para algunas tareas, y la posibilidad de fusionar los dos productos sigue sobre la mesa.
Von Hagen ya tiene en la cabeza cómo se vería esa mezcla. Hoy Devin solo puede trabajar en un pull request a la vez, explicó, y le ve valor a que Poke coordine varias sesiones de Devin al mismo tiempo, además de servirle de memoria entre una tarea y otra. Para él, lo valioso sería tener un compañero de trabajo permanente.
Para el lector hispanohablante hay un asterisco que conviene tener presente. El sello de "único agente aprobado para escribir de forma nativa en Apple Messages" pesa sobre todo en Estados Unidos, donde iMessage manda. En México, España y buena parte de América Latina el canal que importa es WhatsApp, y ahí Poke solo está disponible en algunos mercados. Ni Cognition ni Interaction han detallado cuáles son ni si la compra acelera esa expansión.
Preguntas rápidas sobre la compra de Poke
¿Poke deja de funcionar tras la compra de Cognition?
No. Cognition informó que los usuarios pueden seguir usando el producto igual que antes, y TechCrunch reporta que nada cambia hasta que termine 2026. Poke planea permanecer en la plataforma de mensajería de Apple. Los experimentos con Devin y el modelo SWE-1.7 arrancan hasta el año siguiente.
¿Cuánto cuesta Poke y en qué apps funciona?
Su página oficial lista tres planes: uno gratuito, uno Pro de 19 dólares al mes y uno Ultra de 199 dólares al mes. El asistente opera dentro de Apple Messages, SMS y Telegram, y en algunos mercados también por WhatsApp, según TechCrunch y el propio sitio de Poke.
La compra deja una señal para toda la industria de agentes: cuando los modelos se parecen tanto entre sí, lo que empieza a costar dinero es el trato, el tono y la costumbre de que el software escriba primero. Cognition pagó nueve dígitos por algo que no aparece en ninguna tabla de benchmarks.