TL;DR:
- Un equipo de la Universidad de St Andrews y la Universidad de Neuchâtel descubrió que los cachalotes liberan gas por el espiráculo mientras descansan, y que ese escape les sirve para no subir a la superficie.
- Las etiquetas colocadas en 42 cachalotes frente a las islas Lofoten registraron burbujas en 56 de 61 periodos de descanso, con un máximo de 36 escapes en una sola inmersión.
- Los propios autores dejan abierta la parte más incómoda: nadie sabe todavía si el animal hace ese ajuste dormido o si una parte de su cerebro sigue despierta vigilando la profundidad.
Los cachalotes duermen de pie, con la cabeza apuntando hacia arriba, y hasta ahora nadie había explicado cómo evitaban salir disparados hacia la superficie como un corcho. La respuesta se publicó el 23 de julio de 2026 en la revista Journal of Experimental Biology: sueltan burbujas de gas por el espiráculo mientras descansan. Cada escape les resta flotabilidad y los deja colgados, casi sin peso, unos metros bajo la superficie. El equipo, formado por Noémie Freymond (Universidad de Neuchâtel) junto a Alec Burslem y Patrick Miller (Universidad de St Andrews), lo comprobó con etiquetas de ventosa pegadas a 42 cachalotes machos frente a las islas Lofoten, en el norte de Noruega, que grabaron sonido y movimiento en tres dimensiones.

El problema empieza en esa cabeza gigante
Todo se explica mirándoles la cabeza. En un cachalote ocupa casi un tercio del cuerpo y va cargada de aceite, cera y aire, tres materiales que flotan. Miller explicó a IFLScience que el aceite de espermaceti, el mismo que persiguieron los balleneros del siglo XIX, es menos denso que el resto del animal, y que por eso el cuerpo rota solo hasta dejar la cabeza mirando hacia la superficie.
A eso se suma la física de cualquier apneísta. Si el animal sube aunque sea un poco, la presión baja, el aire de sus pulmones se expande y lo empuja todavía más hacia arriba. Un círculo que, sin freno, termina con el cachalote flotando entre el oleaje y el tráfico de barcos, justo donde no se puede dormir. Soltar una burbuja rompe ese círculo.
El estudio confirmó además que los cachalotes descansan de tres maneras distintas:
- Bajan de cabeza unos metros y dejan que el empuje del aceite les gire el cuerpo hasta quedar verticales. Es la forma más común, y esas inmersiones alcanzaron una profundidad media de 27.5 metros antes de empezar el reposo.
- Se hunden suavemente de cola, unos ocho metros.
- Descansan mientras ascienden después de una inmersión profunda de más de 200 metros.
Ocho mililitros por kilo: un sistema de lastre en vivo
Las cifras son la parte más reveladora del trabajo. Los cachalotes que dormitaban cerca de la superficie soltaron gas unas 11 veces por siesta, mientras que los que subían desde lo profundo apenas lo hicieron tres o cuatro veces, porque la presión ya les había comprimido el aire de los pulmones. Las etiquetas escucharon burbujas en 56 de 61 periodos de descanso, y una sola inmersión llegó a 36 escapes.
Según el detalle del estudio reportado por Discover Magazine, los animales iniciaban sus inmersiones de descanso con alrededor de 8 mililitros de gas por kilo de masa corporal, frente a los 26.4 mililitros de una inmersión de caza. En un cachalote de 30 toneladas, eso equivale a unos 234 litros. Salen a dormir con el tanque casi vacío, y lo que les sobra lo van soltando por el camino. Las inmersiones de reposo duraron entre 6 y 31 minutos, con un promedio de 19.
Para verificarlo, el equipo construyó un modelo con la densidad corporal, la resistencia del agua y el gas a bordo de diez animales. Cuando forzaron el modelo a mantener el gas constante, los cachalotes simulados subían mucho más rápido que los reales.
"Es particularmente fascinante que logren estos ajustes finos mientras se cree que están dormidos", señaló Patrick Miller, de la Sea Mammal Research Unit de la Universidad de St Andrews.
La pregunta que el estudio deja abierta
Aquí viene el matiz que conviene no perder de vista: nadie sabe si el animal decide soltar la burbuja. Varios cetáceos, como los delfines, duermen con medio cerebro a la vez. Miller sospecha que el cachalote no, precisamente por lo inmóvil y poco reactivo que se ve durante estas inmersiones, y le dijo a IFLScience que le gustaría medir su actividad cerebral para salir de dudas. Mientras tanto, observar si mantienen un ojo abierto sería la pista más práctica.
"¿Pueden los cachalotes percibir su profundidad y soltar burbujas cuando hace falta, completamente dormidos?", planteó Miller a IFLScience.
Los autores agregan otra posibilidad que el trabajo no resuelve: las burbujas podrían servir también para expulsar el exceso de dióxido de carbono o nitrógeno acumulado en los tejidos. La investigación fue financiada por la Oficina de Investigación Naval de Estados Unidos, el Ministerio de Defensa británico y el Ministerio de Defensa francés.
Por qué esto pesa en Canarias, el Mediterráneo y el Pacífico americano
El cachalote no es un animal remoto para el lector hispanohablante. La Comisión Ballenera Internacional lo registra como especie nativa o presente por temporadas en España, México, Chile, Perú, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Panamá, Argentina y buena parte del Caribe, y lo clasifica como vulnerable en la Lista Roja de la UICN. La subpoblación del Mediterráneo está en peligro, con menos de 2,500 ejemplares estimados.
Ahí es donde el hallazgo deja de ser una curiosidad. El mismo organismo identifica las colisiones con barcos como uno de los principales factores del declive mediterráneo y como una amenaza grave para los cachalotes de Canarias. Un animal de decenas de toneladas que pasa entre 6 y 31 minutos suspendido e inmóvil a menos de 30 metros de la superficie, sin nadar y sin responder, es exactamente el escenario que ningún capitán ve venir a tiempo.
Preguntas rápidas sobre el sueño de los cachalotes
¿Por qué los cachalotes duermen en posición vertical?
Porque el órgano de espermaceti y los pulmones, situados al frente del cuerpo, son menos densos que el resto y lo hacen girar solo hasta dejar la cabeza hacia arriba. Según la Universidad de St Andrews, esa postura los aísla del oleaje sin gastar energía en bajar a más profundidad.
¿Cuánto dura la siesta de un cachalote?
Las inmersiones de descanso medidas en el estudio duraron entre 6 y 31 minutos, con un promedio de 19, según el trabajo publicado en Journal of Experimental Biology. Patrick Miller calcula que ese tipo de reposo ocupa apenas entre el 7 % y el 10 % del tiempo diario del animal.
¿Las burbujas sirven para algo más que quitarles flotabilidad?
Los autores sospechan que también podrían ayudar a expulsar el exceso de dióxido de carbono o nitrógeno acumulado en los tejidos durante la apnea. Es una hipótesis planteada en el estudio, no un resultado confirmado, y abre una vía para investigar el intercambio de gases en buceadores extremos.
Veintiún años de datos, ocho veranos de campo y 42 etiquetas hicieron falta para responder algo que parecía trivial: cómo se queda quieto un animal que flota. La respuesta describe un sistema de lastre que el cachalote opera en tiempo real, litro a litro, en el único momento del día en que no debería estar operando nada.