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La industria de chips advierte a Washington: intervenir el mercado agravaría la escasez

SEMI pide a EE. UU. no intervenir precios ni capacidad de memoria; dice que agravaría la escasez global de chips

por Alejandro Castillo Leone
La industria de chips advierte a Washington: intervenir el mercado agravaría la escasez
Photo by Pedro Henrique Santos / Unsplash

TL;DR:

  • SEMI, el grupo de la industria de semiconductores, envió el 1 de julio de 2026 una carta a cuatro secretarios del gabinete de Trump para pedir que el gobierno no controle los precios ni la capacidad de producción de la memoria.
  • El grupo reúne a los tres grandes fabricantes (Micron, Samsung y SK Hynix) y propone otra vía: contratos de suministro a largo plazo, más incentivos fiscales a la producción en EE. UU. y deducciones para el consumidor en teléfonos y laptops.
  • La escasez, disparada por la demanda de IA, ya encareció dispositivos y podría durar hasta 2027; SEMI calcula que la capacidad crecerá cerca de 19% al año, por debajo de la demanda.

El grupo de la industria de semiconductores SEMI le pidió por escrito al gobierno de Donald Trump que deje de intentar influir en los precios y en la capacidad de producción de los chips de memoria. En una carta fechada el 1 de julio de 2026, dirigida a los secretarios del Tesoro, Scott Bessent; de Defensa, Pete Hegseth; de Comercio, Howard Lutnick; y de Estado, Marco Rubio, la asociación advirtió que meter mano en el mercado agravaría la escasez que ya encarece teléfonos, laptops, televisores y hasta autos en todo el mundo. SEMI, que agrupa a los tres grandes fabricantes de memoria (Micron, Samsung y SK Hynix), propone el camino contrario: dejar que las empresas sigan firmando contratos de suministro a largo plazo y ampliar los incentivos fiscales a la producción en Estados Unidos.

La postura del grupo es directa. En el documento, citado por Bloomberg, la asociación resume su advertencia con una frase que no deja mucho lugar a la interpretación:

Aunque las políticas específicas pueden ayudar a acelerar la resiliencia del suministro nacional, las intervenciones que distorsionan los precios o las decisiones de capacidad corren el riesgo de prolongar la caída de la demanda. Las condiciones actuales del mercado se están atendiendo mediante inversiones en la manufactura estadounidense y un enfoque creciente en los acuerdos de compra a largo plazo.

Royal Kastens, vicepresidente de política pública global y defensa del grupo, matizó el mensaje en un comunicado posterior: los miembros de SEMI, dijo, valoran los esfuerzos de la administración para reforzar la capacidad de memoria y sostener el avance de la IA y de los centros de datos en la carrera por el liderazgo tecnológico de Estados Unidos. Traducido: agradecen el interés, pero prefieren que el gobierno no toque las palancas del mercado.

La industria propone tres salidas antes que fijar precios

En lugar de una intervención directa, la carta pone sobre la mesa tres ideas:

  • Dejar que fabricantes y clientes sigan firmando contratos de suministro a largo plazo, el mecanismo con el que hoy se está ordenando buena parte de la demanda.
  • Ampliar los incentivos fiscales que empujan a instalar y aumentar capacidad de fabricación dentro de Estados Unidos.
  • Ofrecer deducciones fiscales al consumidor en la compra de teléfonos y laptops, para amortiguar el alza de precios sin necesidad de fijar topes.

El problema ya llegó al bolsillo del comprador

Detrás de la carta hay un problema que dejó de ser un asunto de ingenieros para volverse político: la memoria se encareció y el aumento ya se nota en la caja. El detonante es el auge de la inteligencia artificial, que consume chips de memoria más rápido de lo que los fabricantes pueden producirlos. Los centros de datos se llevan la mejor parte, y al mercado de consumo le toca lo que sobra.

macro shot photo of a computer RAM
Photo by Liam Briese / Unsplash

Ese desbalance se paga en las tiendas. Apple y Microsoft ya subieron el precio de productos populares por el costo de los componentes, y ni siquiera los estándares viejos se salvan: la memoria DDR2, con más de una década encima, también se encareció. La memoria vive dentro de casi todo lo que compramos (teléfonos, laptops, televisores, autos), así que la subida se reparte por todo el catálogo.

📊
Los centros de datos que entrenan y ejecutan IA se llevan la mayor parte de la memoria del mundo. The Wall Street Journal, con datos de la consultora TrendForce, calculó que hasta el 70% de la memoria fabricada a nivel global en 2026 terminaría en centros de datos. Es una estimación, no una cifra oficial.

Y el alivio no llega mañana. Las propias cuentas de SEMI apuntan a que la capacidad de memoria debería crecer alrededor de 19% al año, un ritmo que aun así se queda corto frente a la demanda de la IA. Levantar una fábrica de chips toma años, no meses, de modo que la brecha entre lo que se produce y lo que se necesita seguirá presionando los precios. Los fabricantes de memoria ya advirtieron que la escasez puede estirarse hasta 2027 y más allá, con la electrónica de consumo como la más golpeada a medida que la capacidad se destina a proyectos de IA.

La carta cae en medio de la pelea por los chips chinos

El momento no es casual. La carta aterriza sobre el mismo escritorio donde se libra otra disputa: Apple presiona a esos mismos funcionarios para que le permitan comprar memoria a dos empresas chinas que el Pentágono mantiene en su lista negra. SEMI no menciona a ningún proveedor chino en su texto, pero lo envió justo a quienes Apple viene presionando: Tesoro, Defensa, Comercio y Estado.

Pero no todos en Washington quieren la mano suave que pide la industria. El senador republicano Bernie Moreno, de Ohio, le pidió al secretario de Comercio poner primero a los compradores estadounidenses y advirtió que el país podría sufrir un golpe parecido al que vivió la industria automotriz durante la pandemia, cuando la falta de chips frenó la producción de autos.

Preguntas rápidas sobre la escasez de memoria

¿Por qué hay escasez de memoria RAM?

La demanda de inteligencia artificial disparó el consumo de chips de memoria. Los centros de datos que entrenan y ejecutan modelos de IA compran memoria en volúmenes enormes, y los fabricantes destinan su capacidad a esos clientes. Eso deja menos oferta para teléfonos, computadoras y demás dispositivos de consumo, y empuja los precios al alza.

¿Hasta cuándo durará la escasez de chips de memoria?

Los fabricantes de memoria advirtieron que la escasez puede prolongarse hasta 2027 y más allá. La razón es estructural: construir nuevas fábricas de chips toma años, y SEMI calcula que la capacidad crecerá cerca de 19% al año, por debajo de lo que exige la demanda de IA. Hasta que ese desbalance se corrija, la presión sobre los precios sigue.

¿Cómo afecta esto a México, España y Latinoamérica?

La memoria está en casi todos los dispositivos, así que el encarecimiento se traslada al precio final en cualquier mercado. Compañías como Apple y Microsoft ya subieron precios de algunos productos. Para el comprador hispanohablante significa pagar más por su próximo teléfono, laptop, televisor o consola mientras dure la escasez.

El mensaje de fondo es incómodo para quien busque una solución rápida: nadie fabrica memoria por decreto. Mientras las nuevas plantas no entren en operación, el comprador de a pie, en México, España o cualquier rincón de habla hispana, seguirá pagando más por su próximo teléfono, laptop o televisor. En el Reino Unido, la cadena Currys ya lo puso por escrito: espera que celulares, laptops y televisores suban de precio en lo que resta del año.

Fuentes: 1, 2

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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